Los fieles al presidente yemení avanzan en el terreno

Fuerzas leales al Gobierno de Yemen toman posiciones en Loder, al sur de la provincia de Abyan, el 10 de agosto de 2015 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 11 agosto 2015 - 18:14
(AFP)

Las fuerzas leales al presidente de Yemen arrebataron a los rebeldes chiíes, en menos de un mes, cuatro provincias del país, gracias a una importante ofensiva que cuenta con el apoyo aéreo de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí.

Con la ayuda de modernos armamentos y equipos proporcionados por esta coalición, las fuerzas fieles al presidente exiliado, Abd Rabo Mansur Hadi, conquistaron este martes la localidad de Utmá, a unos 100 kilómetros al sur de la capital, Saná, controlada por los rebeldes hutíes desde enero, según fuentes militares leales.

En Arhab, a 25 km al norte de Saná, continuaban los combates entre los rebeldes pro-iraníes y los miembros de los Comités de Resistencia Popular, fuerzas leales compuestas de combatientes progubernamentales, tribus suníes y separatistas del sur, añadió la misma fuente.

"Saná está en el punto de mira" de los leales, indicó el analista Mustafá al Ani, del Gul Research Centre, considerando que la próxima gran batalla tendrá lugar en Taez, (en el sudoeste), tercera ciudad del país. "La intervención directa de los países de la coalición ha cambiado totalmente la situación sobre el terreno", subrayó.

Estos avances llegan después de que la coalición proporcionara ayuda militar y material a los fieles al presidente. La semana pasada, una fuente militar habló de "cientos de soldados de los países del Golfo" miembros de la coalición en Adén, llegados con decenas de tanques y de vehículos blindados.

"Quien venza en Taez, vencerá por todo Yemen", zanjó por su parte el analista yemení Abdelaziz al Sabri.

La recuperación de la ciudad de Utmá, situada en la provincia de Damar (en el centro), de mayoría chií, supone un nuevo éxito para los partidarios del presidente, que también reconquistaron seis localidades de la provincia de Ibb, más al sur.

Tras la reconquista de la ciudad de Adén (en el sur), la segunda del país, el 17 de julio, los pro-Hadi iniciaron una amplia ofensiva que les permitió expulsar a los rebeldes de las provincias de Laj, Dalé y Abyan. Los leales intentan ahora controlar la provincia de Shabwa, uno de los últimos bastiones de los rebeldes en el sur del país.

Las fuerzas progubernamentales se enfrentan desde hace cuatro meses a los hutíes que, con ayuda de militares fieles al expresidente Alí Abdalá Salé, tomaron amplias zonas de territorio, entre ellas la capital Saná, en la ofensiva lanzada en julio de 2014 desde su bastión de Saada (en el norte).

Su incursión en el sur a finales de marzo obligó a Hadi y a su Gobierno a exiliarse en la vecina Arabia Saudí, y motivó la creación de una coalición para impedir que los rebeldes tomaran el control de todo el país.

- Alarma por los civiles -

El conflicto ha dejado ya más de 4.400 muertos y miles de heridos, según un balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado este martes.

A esta agencia de la ONU le preocupa especialmente la situación de los centros de salud e indicó que un 23% habían dejado de funcionar o lo hacían de manera parcial.

Por su parte, el presidente de la Cruz Roja Internacional, tras una visita de tres días en Yemen, estimó en un comunicado que la situación en el país "empeora cada día". "Esto no puede durar. Yemen se hunde", dijo Peter Maurer, que pidió "facilitar la llegada de alimentos, medicamentos y agua a la población".

"La situación de los niños es especialmente alarmante. Los informes indican que 850.000 sufren malnutrición severa, una cifra que puede alcanzar los 1,2 millones en las próximas semanas si el conflicto se mantiene al nivel actual", dijo Hilal Elver, ponente de la ONU sobre el derecho a la alimentación.

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