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Marine Le Pen y Emmanuel Macron, en dos momentos del debate televisado que mantuvieron el pasado 3 de mayo, en unos estudios de televisión en La Plaine-Saint-Denis, cerca de París

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Tienen una visión del mundo diametralmente opuesta, concepciones muy diferentes del papel internacional de Francia. El enfrentamiento ideológico es total entre el "mundialista" Emmanuel Macron y la "soberanista" Marine Le Pen.

"Emmanuel Macron, candidato de la globalización, encarna el libre comercio, una visión que se basa en la confianza en las instituciones internacionales y regionales. Marine Le Pen es todo lo contrario. Su credo es la nación y la soberanía. Y considera al liberalismo casi como un vicio", estima Bertrand Badie, especialista en relaciones internacionales en Sciences Po.

Según quien gane las elecciones presidenciales este domingo, la diplomacia francesa será radicalmente diferente.

EUROPA

Europa está en el corazón del duelo entre los dos candidatos. Aunque ha suavizado su discurso antieuropeo frente a una población mayoritariamente favorable al euro, Le Pen mantiene un discurso soberanista y de defensa de la identidad francesa. Anhela "devolver al pueblo francés su soberanía", sobre todo "económica" y "monetaria".

La dirigente de extrema derecha que quiere transformar a la Unión Europea en una "alianza europea de naciones libres y soberanas", promete restablecer las fronteras y negociar con Bruselas la salida de la zona euro y del espacio de libre circulación de Schengen.

Al término de las negociaciones, promete celebrar un referéndum para preguntar a los franceses si quieren permanecer en el bloque.

Macron, un ferviente europeísta, propone "fundar" una nueva Unión Europea, consolidando la relación entre Francia y Alemania e instaurando una mejor gobernanza de la eurozona. Critica con vehemencia el proyecto de salida del euro de su rival, que tacha de "sinsentido".

RELACIONES INTERNACIONALES

Durante la campaña, Macron y Le Pen buscaron pulir su estatura internacional. El primero se reunió con la canciller alemana Angela Merkel, quien desea su victoria el domingo. Viajó también a Líbano y Argelia, en donde sus declaraciones sobre la colonización, que tachó de "crimen contra la humanidad", le valieron una lluvia de críticas.

La segunda, que desea un mundo "multipolar", también fue a Líbano, realizó una visita sorpresa a Chad, donde fue recibida por el presidente Idriss Déby. En marzo fue acogida en el Kremlin por el presidente ruso Vladimir Putin, una hazaña para esta candidata que no esconde sus afinidades con Moscú.

- Con Rusia: La relación con Moscú sería uno de los ejes de la política extranjera de Marine Le Pen si es electa, ya sea en la lucha antiterrorista o en cuanto a sus coincidencias sobre los valores nacionalistas. Aboga a favor de un levantamiento de las sanciones contra Rusia y aprueba la anexión rusa de Crimea en 2014.

Emmanuel Macron, contrario a un levantamiento unilateral de las sanciones, defiende "un diálogo exigente y responsable" con Moscú. Considera que la prioridad en Siria es la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), pero no contempla, a diferencia de su contrincante, colaborar con el régimen de Bashar al Asad, aliado de Moscú. Respaldó los bombardeos estadounidenses en abril en represalia al presunto ataque químico en Jan Sheijun.

- Con EEUU: Marine Le Pen fue la primera política francesa en saludar la victoria de Donald Trump en noviembre 2016. El discurso "antisistema", "antiélites" del magnate estadouniense es similar al del FN. No obstante, expresó su "sorpresa" por los bombardeos estadounidenses en Siria.

Emmanuel Macron admitió hace poco "no saber cómo calificar" la diplomacia de Washington pero pide una "cooperación fuerte" con Washington para luchar contra el terrorismo. Al contrario de su rival, no está a favor de salir de la OTAN.

- África: Ningún candidato hace propuestas innovadoras sobre la relación entre Francia y el continente africano.

Le Pen lo analiza esencialmente a través del prisma de la inmigración o la lucha antiterrorista, aunque prometió que consagraría 0,7% del PIB francés a la "cooperación con África".

Macron se ha limitado hasta ahora a unas pocas generalidades sobre la sociedad, la condición de las mujeres, los empresarios o los estudiantes africanos y promete un "diálogo exigente" con los dirigentes del continente.

- América Latina: ninguno de los dos candidatos se ha interesado particularmente en el continente latinoamericano. Un retroceso respecto al presidente saliente, François Hollande, quien durante su mandato dio un impulso a las relaciones bilaterales realizando varias giras por el continente y siendo el primer jefe de Estado occidental en visitar Cuba tras el anuncio del deshielo con EEUU.

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AFP