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Maternidad y alcohol: un problema que crece

El alcohol puede dañar al feto. SFH/Daniel Stucki

En Suiza, 7,4% de las madres consumen alcohol en cantidades inadecuadas. Cada año, 5.000 embarazadas exponen a su hijo a un riesgo de malformación.

Este contenido fue publicado el 08 julio 2005 - 16:30

El Instituto Suizo de Prevención del Alcoholismo (ISPA) y la Federación de Médicos y Farmacéuticos lanzan una campaña informativa.

Todo el mundo sabe, aunque sea de oídas, que beber alcohol durante la gestación puede provocar lesiones irreversibles en los productos. Sin embargo, por razones metodológicas -es difícil establecer criterios universales- los sondeos específicos sobre el consumo del alcohol en mujeres embarazadas son poco frecuentes.

Por otra parte, aún no es posible determinar con precisión la cantidad exacta del alcohol y la frecuencia de consumo que pueden ser inofensivas.

La creencia popular asegura, por ejemplo, que los perjuicios más graves son provocados, sobre todo, en los tres primeros meses de la gestación. En realidad, los diferentes órganos del feto no se desarrollan al mismo tiempo ni con la misma rapidez. Cada caso es un poco diferente, lo que explica también que todas las mujeres no metabolicen el alcohol de la misma manera.

Entonces, según el periodo en el cual sea expuesto al alcohol, el bebé puede desarrollar retrasos o malformaciones físicas o psíquicas graves.

Una sola 'borrachera’ puede ser fatal, puesto que el alcohol pasa rápidamente de la sangre de la madre a la del feto. Contrariamente al adulto, el recién nacido no produce las encimas necesarias para metabolizarlo. El alcohol es, entonces, un verdadero veneno para el recién nacido.

Una tercera parte de las mujeres está informada

Según un reciente estudio de la Universidad de Berna, solamente una tercera parte de las mujeres en cinta están informadas correctamente sobre los efectos del consumo del alcohol.

En algunos casos, los médicos tienen aún demasiados escrúpulos para plantear preguntas embarazosas a sus pacientes. Patrick Hohfeld, especialista en medicina fetal, explica: "No se reconoce a la consumidora de alcohol porque se la asocia a un cierto tipo de personalidad, a una cierta apariencia, como a las heroinómanas".

Las mujeres que beben, sin embargo, logran muy bien disimular su dependencia. Se visten bien, llegan a la hora a las citas.

Lo preocupante es el hecho de que en los últimos años las estadísticas suizas muestran que el consumo de alcohol y de cigarrillos progresa, sobre todo entre las mujeres, en particular las adolescentes.

Esas futuras madres que desarrollan hábitos autodestructivos, como el de embriagarse, están precisamente en una edad en la que pueden procrear.

La igualdad de sexos ignora el consumo del alcohol

El profesor Hohfeld precisa: "A consumo idéntico en un hombre o una mujer, los efectos del alcohol son más dañinos en el organismo femenino". Una mujer desarrolla más rápidamente una dependencia del alcohol y requiere más esfuerzos para salir de ella que un hombre, agrega el galeno.

Incluso, la definición misma de la dependencia del alcohol ha cambiado.
Anteriormente se hablaba de consumo regular, mientras que ahora se habla también de excesos ocasionales, cada 15 días, por ejemplo, como síntoma de dependencia. Y es este último comportamiento el que actualmente afecta a las jóvenes que salen por las noches.

La mujer embarazada no es la única responsable

Afortunadamente, la mayoría de las mujeres en estado de gravidez comienzan a cambiar su modo de vida desde que reciben el resultado positivo de sus pruebas de embarazo. Sin embargo, otras, en particular si carecen del apoyo de su compañero o de su entorno, siguen creyendo que una copita no hace daño, ni siquiera durante la gestación.

A ese tipo de personas es a las que está dirigida la campaña del ISPA: en el mejor de los casos, se puede beber una copa por día, pero no todos los días. Sobre todo, hay que evitar absolutamente beber de manera excesiva, incluso ocasionalmente.

Como lo subraya el director del ISPA, Michel Graf, los folletos médicos distribuidos en las escuelas o las farmacias no sirven de mucho, si no hay un acompañamiento por parte de una persona que transmita el mensaje con tacto, pero también con comprensión y calor humano hacia los problemas psicológicos de las mujeres.

swissinfo, Raffaella Rossello
Traducido por Marcela Águila Rubín

Datos clave

En Suiza, unas 140.000 mujeres consumen alcohol de manera peligrosa.
Cada año, unos 1.000 niños sufren las consecuencias del consumo de alcohol durante la gestación.
Unos 100 son afectados por graves malformaciones o retardo mental.

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Contexto

El consumo excesivo de alcohol crónico y/o ocasional puede causar esos daños físicos y neurológicos al recién nacido.

El riesgo de Síndrome Fetal Alcohólico (FAS) afecta a entre 30% y 40% de las mujeres dependientes del alcohol o que fuman en exceso.

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