Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Mendrisio celebra sus históricas procesiones de Semana Santa

En Mendrisio, la Semana Santa es una solemnidad religiosa muy arraigada en la tradición popular. (Archivo Keystone/www.mendrisio.ch)

Característica de las procesiones en la ciudad del cantón Tesino, fronterizo con Italia, son los llamados 'transparentes'. Son grandes lienzos de tela iluminados, con escenas de la Pasión u otros pasajes bíblicos, que hacen las veces de faroles por todo el trayecto del 'via crucis'.

Tanto la procesión histórica del Jueves Santo como la del Viernes Santo que es, en cambio, una sacra representación de la sepultura del cuerpo de Cristo, son testimonios actuales de un pasado de devoción, aún visible durante algunos momentos comunitarios, como por ejemplo éste que precede la Pascua de Resurrección.

También invita al recogimiento el conmovedor canto litúrgico del Stabat Mater, con el texto que quizás mejor representa el espíritu de la Pascua católica. El canto describe el sufrimiento de la Madre al pie de la cruz donde el Hijo está muriendo, y forma parte de la Misa de los siete dolores, muy difundida en Europa desde el siglo XI gracias a algunas órdenes monásticas consagradas al culto mariano.

Esta devoción fue introducida por la Orden de los Siervos de María que, provenientes de España, se establecieron en la Suiza de expresión italiana hacia el año 1451. Después, durante la Contrarreforma, cuando Roma estaba empeñada en conservar todos los territorios posibles, especialmente los más próximos a las áreas protestantes, no se escatimó en estrategias, y los monasterios se multiplicaron como hongos durante los siglos XVI, XVII y XVIII, tanto en la región lombarda como en el cantón Tesino.

El Concilio de Trento confió a los Siervos de María la tarea de velar por la ortodoxia católica en el Tesino. Las consecuencias de ello se ven ya a partir del siglo XVII, por ejemplo, en las procesiones, muy especialmente la del Viernes Santo, llamada del "entierro", en honor de la herencia que venía de España.

Fue entonces cuando los sencillos faroles, llevados por la calle acompañando el cortejo del jueves y las santas cofradías del viernes, se convirtieron en paneles luminosos fijos para adornar las casas del centro histórico de la ciudad, y así recordar a los fieles los momentos culminantes de la Pasión de Cristo, y crear una atmósfera de recogimiento al momento de la Santa Sepultura.

Desde un punto de vista formal, se sabe que los hermosos transparentes se realizaron con técnicas complejas: la tela se empapaba de cera y trementina para que, en un segundo momento, se le introdujeran los pigmentos, calibrados para lograr un cierto efecto a la luz de las velas o, más tarde, de la antorcha eléctrica. Pero todo el procedimiento, en sus mínimos detalles, nadie lo conoce actualmente. Los artistas del pasado se han llevado irremediablemente ese secreto a la tumba.

Por lo que se refiere al contenido, los transparentes no son expresión de una devoción popular a secas, ni tampoco solamente elementos decorativos u ornamentales. Los transparentes han tenido siempre una especie de "certificado de garantía doctrinal", como dice el teólogo Renzo Petraglio en su interesante investigación sobre estos "cuadros nocturnos".

Los transparentes fueron utilizados como propaganda contra la Reforma protestante; llegaron a ser usados como parte del patrimonio para la transmisión de una doctrina rigurosa y teológicamente "pura".

Aunque uno pueda pensar que la belleza de los transparentes va más allá de cualquier intención "didáctica", y aunque hoy en día quizás ya no logren "convertir" a nadie, al sólo mirarlos iluminar las vías de la ciudad medieval, cuando al caer la tarde la procesión pasa en silencio llevando en los hombros al Cristo muerto, entonces, el interés turístico-folklórico, o incluso antropológico, deja lugar a una emoción antigua y profunda que muchos de nosotros no sabemos explicar.

Lupita Avilés


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×