Guarderías más baratas y empleos flexibles animarían a las mujeres a aumentar su jornada laboral

Muchas mujeres en Suiza reducen su jornada de trabajo cuando son madres. Keystone / Gaetan Bally


Suiza es uno de los países europeos con mayor proporción de mujeres trabajando con jornada reducida. Un estudio publicado recientemente muestra que esto no siempre es por elección, y que muchas mujeres desearían aumentar su jornada de trabajo si las condiciones fueran las adecuadas.

¿Las madres que trabajan en Suiza están satisfechas con su situación? Para responder a esta pregunta, la coordinadora de organizaciones familiares Pro Familia realizó, el pasado mes de marzo, una encuesta a 500 mujeres trabajadoras que tienen uno o más hijos. Los resultados se han publicado recientemente.

El estudio pone de manifiesto que reducir la jornada laboral es prácticamente la norma de las mujeres cuando son madres. Más de las tres cuartas partes de las encuestadas dicen que han reducido su jornada laboral debido a la maternidad. A nivel nacional, el esquema de la madre que trabaja –aunque a tiempo parcial– es el más extendido y afecta a más de seis de cada diez familias, según las cifras de la Oficina Federal de Estadística (OFS, por sus siglas en francés).

A pesar de que la proporción de mujeres con una actividad profesional está entre las más altas de Europa, Suiza es el segundo país (después de los Países Bajos) en el que lo más habitual es que las mujeres trabajen a tiempo parcial.

Siete de cada diez mujeres querrían trabajar más

Tal y como están las cosas, casi dos tercios de las mujeres que han respondido a la encuesta de Pro Familia dicen estar satisfechas con su situación. Una de cada cinco mujeres querría reducir aún más sus horas de trabajo, y solo el 17% querría aumentarlas.

Sin embargo, el estudio también indica que si se dieran todas las condiciones para facilitar la actividad profesional de las madres, siete de cada diez mujeres querrían trabajar más. Este deseo lo tienen principalmente aquellas mujeres que tienen educación superior. El posible aumento va sobre todo hasta el 80% de la jornada. Y solo una pequeña minoría de las encuestadas querría trabajar a tiempo completo.

Entonces, ¿cuáles serían los atractivos que alentarían a las mujeres a invertir más tiempo en el mercado laboral? Pro Familia señala cuatro alicientes principales: el interés económico para ir a trabajar; el precio de las guarderías; la posibilidad de trabajar desde casa; y la reducción de la carga de las tareas domésticas y del tiempo que dedican a los hijos.

Hace ya mucho tiempo que el elevado coste de las guarderías infantiles se ha identificado como un freno importante a la actividad profesional de las mujeres. A pesar de las medidas adoptadas en los últimos años, económicamente no siempre interesa trabajar más. Las familias dedican de media, según la OFS, el 4% de sus ingresos a atender a los niños fuera de la familia. El cuidado de un niño menor de 4 años en una guardería cuesta en torno a 1 160 francos al mes para una familia cuyos ingresos se sitúan en el tercio superior de la escala, y 400 francos para aquellas que están en el tercio inferior.

Las respuestas a la encuesta Pro Familia también ponen de manifiesto otra realidad, y es que la carga de las tareas domésticas y educativas hace que las mujeres desempeñen una “doble jornada”. En las familias con uno o más hijos, las madres siguen haciendo la mayor parte de las tareas domésticas.

En general, la división tradicional de roles entre los géneros sigue estando muy presente. Una cuestión que probablemente sea consecuencia de la política familiar no intervencionista de Suiza. Francesco Giudici, de la Oficina de Estadística del Cantón del Tesino, en noviembre de 2019, explicó a swissinfo.ch que “las estructuras sociales y económicas creadas en una época en la que la base de la vida familiar y laboral era el modelo del hombre como sostén de la familia siguen estando muy presentes en nuestra sociedad y continúan difundiendo la idea de que tener un hijo es una cuestión privada”.

Incluso la aprobación, el pasado mes de septiembre, de un permiso de paternidad obligatorio de dos semanas no será suficiente, según él, para compensar otros factores culturales y estructurales que siguen favoreciendo el reparto tradicional del trabajo.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo