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Partidos políticos: el mito de la excepción suiza

Pese a sus particularidades, el sistema de partidos suizo no es tan excepcional. Keystone

La izquierda tiene un escaso peso en el arco político, pero el sistema de partidos en Suiza guarda muchas similitudes con el de otras democracias europeas.

Este contenido fue publicado el 09 octubre 2003 - 16:24

Son los resultados de dos estudios publicados a diez días de las elecciones legislativas federales.

La primera diferencia que salta a la vista es que el peso de la izquierda es escaso, mientras que los partidos de centro-derecha y derecha – los partidos ‘burgueses’ como se denominan en Suiza – tienen un papel dominante en la vida política del país.

Son los resultados de dos estudios que han realizado los profesores de Ciencias Políticas, Klaus Armingeon y Andreas Ladner, de Berna, por encargo de la Oficina Federal de Estadística.

No hay partidos extremistas

A diferencia de otras democracias europeas, en Suiza no hay partidos de extrema izquierda o de extrema derecha importantes. Esto se debe fundamentalmente a la evolución histórica del sistema político y a los derechos populares, que caracterizan la democracia directa: el referéndum y la iniciativa.

La ausencia de formaciones de extrema izquierda se debe a la pronta integración del movimiento organizado de los trabajadores en el sistema político, explica el profesor Klaus Armingeon, autor de uno de los dos estudios de la Oficina Federal de Estadística.

La falta de partidos de extrema derecha es señal de que los derechos democráticos están muy arraigados en el país, agrega. Y es que en las democracias representativas los ciudadanos tienden a emitir un voto de protesta para expresar su descontento y castigar a los partidos gobernantes. Y suelen hacerlo votando a formaciones de extrema derecha, que a veces manifiestan una clara tendencia xenófoba.

Es un fenómeno que no se conoce en Suiza. En primera lugar, porque los ciudadanos eligen a los representantes del Parlamento, que a su vez nombran a los miembros del gobierno colegiado, integrado desde 1959 por los mismos cuatro partidos.

Democracia directa

Por esa razón las elecciones tienen menos peso que las votaciones federales. Y es que los derechos populares son el pilar de la democracia directa.

El referéndum ofrece una participación inmediata de la opinión pública en el proceso de decisión política.

Los referendos obligatorios se convocan para proceder a cualquier enmienda de la Constitución o adhesión a una organización internacional; los facultativos, a petición de 50.000 ciudadanos, para votar una reforma de ley aprobada por el Parlamento.

Pero además los ciudadanos disponen de un poder de iniciativa (requiere 100.000 firmas), que les permite proponer proyectos de revisión total o parcial de la Constitución y exigir que se sometan a votación.

El profesor Armingeon cita como ejemplo las iniciativas contra los extranjeros que tanto furor causaron en la década de 1970. Pero también en los últimos años se han votado iniciativas que pedían limitar el número de población extranjera en el país.

Avance de la UDC

Otra particularidad es que Suiza dispone de un mayor número de partidos, que se puede atribuir a la larga tradición federalista del país: una confederación de 26 cantones y semicantones. Pero contrariamente a lo que se pudiera pensar, no hay tantos partidos políticos como cantones. Las diferencias se han diluido en el transcurso de los últimos treinta años, subraya el politólogo Andreas Ladner, autor del segundo estudio.

Esto se debe, sobre todo, al avance electoral de la Unión Democrática del Centro (UDC) – el más derechista de los partidos que integran el gobierno colegiado -, que ha logrado implantarse en los cantones donde antes no existía.

Otra tendencia es que el Partido Demócrata Cristiano (PDC, centro-derecha) ha perdido votos tanto en sus feudos tradicionales (cantones católicos y regiones rurales) como en las regiones donde tradicionalmente ha tenido un escaso peso.

No obstante, persisten algunas diferencias fundamentales. Andreas Ladner clasifica a los partidos en cinco categorías: según la confesión del cantón (católico, protestante o mixto), así como la fuerza del PDC o de la UDC.

swissinfo, Belén Couceiro

Datos clave

Partidos Parlamento federal:

Socialistas: 58 escaños
Derecha: 60 escaños
Derecha dura. 52 escaños
Centro-derecha: 50 escaños
Ecologistas: 9 escaños
Cristianos sociales: 1 escaño
Liberales: 6 escaños
Evangelistas: 5 escaños
Comunistas: 2 escaños
Derecha dura no gubernamental: 3 escaños

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Contexto

El número de partidos en Suiza supera la media internacional. Y también son más frecuentes las divergencias que se convierten en objeto del debate político.

Son las conclusiones de dos estudios comparativos realizados por encargo de la Oficina Federal de Estadística.

La izquierda tiene un peso escaso, mientras que los partidos de centro-derecha y derecha dominan la política nacional.

Suiza no conoce formaciones de extrema izquierda o extrema derecha importantes.

Pese a esas diferencias inherentes a la historia política y tradición federalistas del país, el sistema helvético guarda muchas similitudes con los de los demás países europeos.

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