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Pocos suizos en las organizaciones internacionales

Sesión del Consejo de Derechos Humanos el 18 de septiembre de 2006 en Ginebra. Keystone

Unas 25 destacadas organizaciones gubernamentales tienen sede en Ginebra, Basilea o Berna. Sin embargo, Suiza está subrepresentada en la mayoría de los organismos internacionales.

Este contenido fue publicado el 12 octubre 2006 - 16:05

El Ministerio helvético de Asuntos Exteriores suma esfuerzos para invertir esta tendencia.

En la Oficina Europea de Patentes en Múnich trabajan más rumanos que suizos, y eso que Rumania solicita menos patentes que del resto de países miembros de la Unión Europea. Y la Organización Mundial del Comercio (OMC), ONUSIDA o INTERPOL buscan sin éxito colaboradores cualificados de nacionalidad helvética.

Son apenas 754 los suizos que ocupan un cargo en la categoría "Professionals" (estudios universitarios) en las 120 organizaciones internacionales, lo que representa un 1,8% del personal cualificado. Son pocos en comparación con los recursos económicos que el gobierno suizo aporta a esos organismos. Solamente 11 países contribuyen más que Suiza a la financiación de esos organismos, incluso en números absolutos.

Suiza, única responsable

La responsabilidad de la escasa representación helvética recae exclusivamente sobre Suiza, es decir, sobre sus ciudadanos. Los candidatos de estados subrepresentados pueden beneficiarse de las cuotas correspondientes, pero solamente si se presentan para un puesto.

Actualmente los suizos tienen excelentes oportunidades – aunque no garantizadas – de trabajar en el Consejo de Europa, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) o UNICEF. Asimismo la demanda de profesionales suizos en campos como las finanzas, la tecnología, la economía, el medio ambiente y la cultura es grande.

Las razones de esta falta de interés son diversas. Los candidatos potenciales no están dispuestos a mudarse al extranjero, explica Johann Aeschlimann, portavoz del Ministerio suizo de Asuntos Exteriores.

Procedimientos interminables

De hecho, más de la mitad de los "Professionals" suizos trabajan en Ginebra. Y si las remuneraciones son comparables a las que perciben en Suiza, éste puede ser un aliciente para los candidatos de los países en desarrollo, pero no para los suizos.

Otra razón de ese desinterés es la lentitud de los procesos de selección a los que los suizos no están acostumbrados. En algunos casos se necesita esperar más de un año el resultado del 'National Competitive Recruitement Examination', una especie de prueba para entrar en la ONU.

Los candidatos de los países más pobres, que generalmente esperan conseguir el mejor empleo de su vida, tienen mucha más paciencia para afrontar la lentitud del aparato burocrático.

Nada que ver con la tardía adhesión

Desde hace unos años el Ministerio suizo Asuntos Exteriores organiza sesiones informativas para sensibilizar a los estudiantes que están a punto de concluir sus estudios universitarios sobre las ventajas que ofrece emprender una carrera en las organizaciones internacionales.

Estas reuniones han dado algunos frutos, pues el número de 'Professionals' helvéticos ha aumentado ligeramente. Este año hubo el doble de candidatos respecto a 2005 que se presentaron a las pruebas de reclutamiento para un puesto en la ONU.

El objetivo ahora es crear un programa de empleo dentro del Ministerio de Exteriores. Los países que no disponen de funcionarios dentro de las organizaciones internacionales tienen menos influencia y menos información, explica Johann Aeschlimann.

Desde ese punto de vista, la designación de Walter Kälin en mayo pasado para el Consejo de Derechos Humanos es un prestigio para Suiza. Gracias a él, el gobierno de Berna puede influir en la institución, incluso si el designado no está sujeto a seguir las instrucciones de Berna.

La escasez de ciudadanos suizos en las organizaciones no tiene nada que ver con la tardía adhesión de Suiza a la ONU. El país ya contribuía a la financiación de las instituciones de la ONU, por lo que los candidatos helvéticos podían competir por un cargo desde hace mucho tiempo.

La ONU es una de las pocas organizaciones en las que Suiza ya casi tiene agotada su cuota. Es muy posible que el próximo año los suizos ya no sean admitidos en los 'National Competitive Recruitement Examinations'.

Buena representación en puestos altos

Las cuotas de países no tienen influencia alguna a la hora de cubrir una vacante en un puesto de responsabilidad en las organizaciones internacionales. Las elecciones (políticas) y las negociaciones se realizan a puerta cerrada. Por excelente que sea su currículo, un candidato no tiene posibilidad alguna de resultar elegido si no cuenta con el respaldo del cuerpo diplomático de su país.

A diferencia de la categoría 'Professionals', Suiza está mejor representada en los máximos cargos: Walter Kälin (Comisión de Derechos Humanos), Nicolas Michel (relator jurídico de la ONU), Luzius Wildhaber y su sucesor Giorgio Malinverni (Tribunal Europeo de Derechos Humanos), Peter Messerli (Oficina Europea de Patentes), Adolf Ogi (asesor especial de la ONU para el Deporte y el Desarrollo), Carla del Ponte (fiscal del Tribunal Penal Internacional) son algunos de los nombres que más suenan.

La lista de los altos funcionarios muestra también que los suizos son bienvenidos en las organizaciones internacionales. La neutralidad del país es una baza: se valora la imparcialidad de los suizos.

Pero ninguna organización internacional está a la espera de que lleguen más candidaturas suizas, ya que dispone de un vivero casi inagotable de personal cualificado a escala mundial. Quien presente su candidatura, tendrá que afrontar los largos procedimientos burocráticos. La página Web del Ministerio suizo de Asuntos Exteriores ofrece un manual de orientación en el capítulo 'Presencia de Suiza en organizaciones internacionales'.

swissinfo, basado en un artículo aparecido en el 'Neue Zürcher Zeitung'

Contexto

Ginebra, sede europea de la ONU, está considerada como uno de los centros más activos de la diplomacia multilateral.

De las organizaciones internacionales que tienen sede en la ciudad de Calvino, siete forman parte del sistema de Naciones Unidas: los Altos Comisionados para los Derechos Humanos y los Refugiados (ACNUR); la Organización Mundial de la Salud (OMS); la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI); Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Otras destacadas instituciones internacionales son el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Asimismo, Ginebra es sede del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) y del Consejo Mundial de Iglesias.

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