El premio Martin Ennals desvela el lado oscuro de México

Alejandra Ancheita, al igual que sus compatriotas, está indignada por el macabro hallazgo de fosas comunes clandestinas en su país. Reunión en Ginebra con la joven ganadora mexicana del premio más prestigioso de los Derechos Humanos.  

Este contenido fue publicado el 07 octubre 2014 - 18:30
Carole Vann, InfoSud
La abogada mexicana Alejandra Ancheita es fundadora y directora de la ONG ProDESC (Projecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales). martinennalsaward.org

Rara vez una distinción atribuida a la defensa de los derechos humanos habrá resonado tan crudamente como ahora. En Ginebra, una joven mexicana fue galardonada con el prestigioso premio Martin Ennals, mientras que una onda de choque atraviesa su país: fosas clandestinas con los restos de 28 personas fueron descubiertas el sábado cerca de una colina en las inmediaciones de Iguala, en el sureño estado de Guerrero. Una semana antes, 43 estudiantes desaparecían en la misma zona después de un ataque de policías y hombres armados pertenecientes a un grupo local de narcotraficantes.

Según el procurador del estado de Guerrero, dos miembros de la banda ‘Guerreros Unidos’ han confesado el asesinato de 17 de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre. “Todos estamos pegados a las noticias, las investigaciones del ADN están siendo realizadas para saber si los cadáveres encontrados corresponden a los estudiantes”, señala Alejandra Ancheita todavía aturdida por su nominación.

Una guerra muy sucia

“Un premio como este puede atraer la atención del mundo sobre la extrema gravedad de las violencias allá. La desaparición de los estudiantes no es, por desgracia, un caso aislado. El gobierno nos debe respuestas, no solamente a las familias de las personas desaparecidas, sino a toda la sociedad mexicana. Los responsables deben ser identificados y castigados. El laxismo de las autoridades mexicanas en este caso va más allá de lo imaginable y muestra la gravedad de la situación”.

Como lo recuerda Amnistía Internacional, “en México, la violencia es omnipresente. Cada año, miles de personas son asesinadas o secuestradas por bandas criminales (cárteles de narcotraficantes, NDLR.) Los miembros del ejército y la policía, desplegados para luchar contra esas bandas, cometen también  graves violaciones de los derechos humanos”.

Nominada con defensores de Bangladesh y China

Fundadora y directora de la organización ProDESC (Proyecto de Derechos  Económicos, Sociales y Culturales), esta abogada de profesión lucha, con su equipo, por los derechos de los migrantes, los trabajadores, las comunidades autóctonas y las mujeres. Su padre, un abogado al servicio de los más desamparados, murió en circunstancias sospechosas cuando Alejandra era todavía una niña.

Los miembros de ProDESC llevan a cabo campañas para proteger los derechos de las personas más marginalizadas del país. Han logrado la introducción de mejorías en materia de vivienda, salud, y salariales de trabajadores de grandes multinacionales.

Muchas veces amenazada de muerte, Alejandra ha perdido a diversos colegas, en particular mujeres que cuestionaban el sistema patriarcal, muy presente en México. En 2013, una campaña para denigrarla la calificó de “abogada del diablo”. Las oficinas de su organización fueron entonces saqueadas.   

“Este premio tiene todavía más valor cuanto que fui nominada al mismo tiempo que defensores de Bangladesh y China. Esto demuestra que los problemas de México son tan graves como los de esos países”.

“Una realidad difícil de integrar en Ginebra, donde el embajador mexicano Luis Alfonso de Alba ejerció como primer presidente del Consejo de Derechos Humanos en 2006. De Alba había impactado por sus posiciones innovadoras y progresistas en materia de derechos humanos.  “México cuida mucho su imagen exterior eligiendo diplomáticos extremadamente refinados, cultivados,  inteligentes, procedentes de la élite”, comenta Alejandra.

Aumento de la violencia contra las mujeres

Es cierto que en ese país, donde reina la impunidad - el 95% de las violaciones de derechos humanos no son castigadas - las violencias evocadas están relacionadas principalmente con la inseguridad que pueden causar a los turistas y no a la población local.  

Periodistas y defensores de los derechos humanos son blancos favoritos de esas violencias, a menudo disfrazadas de agresiones criminales de derecho común. Durante su último Examen Periódico Universal (EPU), en octubre de 2013, México recibió 24 recomendaciones con respecto a la protección de periodistas y defensores de los derechos humanos.

“Las violencias contra las defensoras de la libertad aumentan, ya que la imagen de una mujer que defiende sus derechos es una amenaza en el plano cultural y social”, señala Alejandra. “En 2010, la ONU contabilizaba un promedio de 6,4 mujeres asesinadas cada día en México. Para 2013, se han documentado 240 ataques contra las defensoras de las libertades. En esas condiciones trabajamos. Espero que este premio constituya una protección para nosotras, pero esto no es una certeza absoluta”. 

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