Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Diez años en Naciones Unidas Suiza ha sabido imponerse en la ONU

Por

Un pequeño país neutral puede tener un impacto significativo en la escena internacional. Es lo que Suiza ha demostrado desde su adhesión a la ONU en 2002. Balance con expertos de ambos lados del Atlántico.

En Estados Unidos, al igual que en Suiza, los observadores coinciden en que el balance de los primeros diez años de Suiza en la ONU es extremadamente positivo, a pesar de algunos reveses. Suiza ha jugado un papel clave en la reforma estructural y presupuestaria de Naciones Unidas, así como en el campo de los derechos humanos y la justicia internacional.

“Cuando se trata de derechos fundamentales, del Estado de derecho y de la responsabilidad, el impacto de Suiza es muy superior al tamaño del país”, asegura Richard Dicker, director del programa de justicia internacional para la ONG Human Rights Watch, con sede en Nueva York.

“Desde hace 10 años, Suiza ha puesto en marcha una hoja de ruta para estas cuestiones. El país muestra un compromiso real en los temas de justicia, goza de credibilidad y legitimidad”.

El profesor de Derecho Internacional en el Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo de Génova, Andrea Bianchi, subraya: “Estos diez años han demostrado que Suiza puede desempeñar un papel activo en la escena internacional y que posee a la vez credibilidad y las competencias necesarias para ello”.

Ya sea el reemplazo de la Comisión de Derechos Humanos por el Consejo de Derechos Humanos, la reforma del sistema de sanciones, del Consejo de Seguridad –incluida una proposición para limitar del derecho de veto de sus cinco miembros permanentes (P5) en caso de genocidio-, la actuación de Suiza ha sido sobresaliente, sostienen los expertos entrevistados por swissinfo.ch.

Resolución frustrada

Pero la retirada en mayo de un proyecto de resolución suizo sobre la reforma de los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad ha causado una enorme decepción, según Daniel Trachsler, del Centro de Estudios de Seguridad de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ). “Pienso que si el contexto global no es favorable, un pequeño país no puede vencer la oposición de las grandes potencias”.

Andrea Bianchi, por su parte, considera que, pese a la retirada del proyecto de resolución, Suiza ha desatado un “movimiento diplomático muy inteligente”, al presentar propuestas de reforma del Consejo de Seguridad que no necesitan una enmienda de la Carta de Naciones Unidas”, contrariamente a los proyectos de reformas que tienen pocas posibilidad de verse materializados.

“Esta iniciativa muestra claramente que sin cambiar la Carta, se puede hacer mucho para presionar a los cinco miembros permanentes y exigir que expliquen por qué actúan de una manera determinada”.

En mayo, el ex diplomático suizo François Nordmann declaraba en las páginas del diario ginebrino Le Temps que Suiza había “ido demasiado lejos” al desafiar al P5 y su derecho de veto “en cuestiones que carecen de importancia para sus intereses directos”.

Según Daniel Trachsler, Aun así, la iniciativa helvética ha obligado a hacer concesiones en materia de transparencia de procesos de decisión para los no miembros.

Respeto a la crisis siria, Suiza ha presionado al Consejo de Seguridad a recurrir al Tribunal Penal Internacional (TPI), según Richard Dicker, de Human Rights Watch.

“La misión de Suiza, muy a su honor, ha tenido el mérito de solicitar a los Estados miembros del TPI que respeten los principios de base de su compromiso y actúen conforme a los principios del Estado de derecho, que prevén una intervención para castigar los crímenes más atroces”, precisa Dicker.

Altos cargos en la ONU

Otro indició del éxito de Suiza en la ONU, según los observadores, es el elevado número de suizos que ocupan altos cargos en la organización – actualmente, aproximadamente 80, según el Ministerio helvético de Asuntos Exteriores.

“Es notable, pues no es habitual que un país tan pequeño como Suiza llegue a desempeñar en el plazo de solo diez años un papel tan importante en la estructura de la organización”, puntualiza Fanny Charmey, jefa del grupo de trabajo de organizaciones internacionales en Suiza del think tank Foraus.

En cambio, la contribución de Suiza al mantenimiento de la paz –ocupa el 16º lugar por aportaciones al presupuesto y el 99º por el mantenimiento de la paz – ha sido a menudo objeto de críticas en el extranjero. El país alpino supuestamente deja a los otros el trabajo suizo en los conflictos militares.

Según Naciones Unidas, a fines de julio, Suiza contaba con un total de 24 policías, expertos militares de la ONU y tropas desplegadas en operaciones para el mantenimiento de la paz. En comparación, Austria disponía de 539 y Suecia –cuya población es similar en tamaño a la suiza-63.

Mientras que Daniel Trachsler reconoce que “hay posibilidades para mejorar” en ese campo, Fanny Charmey considera que el nivel de compromiso es acorde con la neutralidad suiza. El Gobierno prevé duplicar el número de soldados disponibles para misiones de paz en 2014.

Candidatura al Consejo de Seguridad

Sea como fuere, Suiza se propone presentar su candidatura a un escaño de miembro no permanente en el Consejo de Seguridad para el periodo 2023-2024. Fanny Charmey estima que esta iniciativa contribuirá a despejar las críticas sobre la escasa participación de Suiza en misiones de paz.

“Se trata de una labor muy difícil, no tanto por las cuestiones derivadas de la neutralidad, sino debido a la exposición política que representa el puesto”, agrega Daniel Trachsler.

“Pienso que la candidatura suiza es sensata”, sostiene Andrea Bianchi. “Significaría la culminación de su buena reputación en el seno de la ONU”.

Ban Ki-Moon sobre Suiza

El secretario general de la ONU hizo estas declaraciones a swissinfo.ch:

“Estamos muy agradecidos de que Suiza se haya adherido a nuestra organización. En estos diez años, Suiza ha sido generosa y constante en su apoyo a importantes objetivos de Naciones Unidas. Apreciamos extremadamente las aportaciones helvéticas.

Por ejemplo, nos hemos beneficiado mucho del gran compromiso de Suiza en los esfuerzos para la consolidación de la paz: Suiza ha presidido la comisión correspondiente en Burundi.

Además, ha contribuido de modo sustancial a la creación del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra y a la creación de un órgano de mediación en la política de sanciones de la ONU.

Espero sinceramente que en los próximos años podamos seguir contando con la preciosa aportación de Suiza”.

Fin del recuadro

Suiza en la ONU

Con una aportación del 1,13% al presupuesto de Naciones Unidas (contribuciones obligatorias), Suiza es el 16º país que más recursos económicos desembolsa a la organización.

En 2010, la contribución obligatoria regular de Suiza se elevaba a 147,4 millones de francos (2011: 130,4 millones), incluidas las aportaciones a las misiones de paz y a los tribunales penales internacionales.

A las obligatorias se suman las aportaciones económicas a organizaciones especializadas como la OMS, FAO y OIT, así como las contribuciones de índole voluntaria.

Antes de su adhesión, Suiza destinaba aproximadamente 500 millones de francos al sistema de Naciones Unidas.

De los algo más de 1.500 suizos que trabajan en la ONU, 70 ocupan cargos de dirección.

Ginebra –que, después de Nueva York, es la sede más importante de la ONU- acoge 242 misiones, representaciones y delegaciones permanentes, 33 organizaciones internacionales, de las cuales 7 agencias especializadas de la ONU, y cerca de 250 ONG internacionales.

En términos de conferencias internacionales y reuniones, Ginebra es líder –delante de Nueva York- con una media de 2.700 reuniones al año.

Fuente: Ministerio suizo de Asuntos Exteriores

Fin del recuadro


(Traducción: Belén Couceiro), swissinfo.ch


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×