Voto sobre inmigración e impacto en nexo Suiza-UE

Mit dem klaren Nein zur Begrenzung der Einwanderung setzten die Schweizerinnen und Schweizer ein klares Zeichen für den freien Personenverkehr mit der EU. Keystone/Ennio Leanza

¿Por qué rechazó el pueblo suizo la iniciativa para limitar la inmigración de la Unión Europea (UE) y qué significa para las futuras relaciones entre el país alpino y el bloque europeo? Las reacciones de los políticos suizos y de la UE, así como del analista político Claude Longchamp, proporcionan algunas respuestas.

Este contenido fue publicado el 28 septiembre 2020 - 16:13

Tras las votaciones del domingo sobre cinco temas, incluida la inmigración de la UE, la ministra de Justicia, Karin Keller-Sutter, dijo a los medios que el resultado fue otro respaldo de los votantes a la política gubernamental de acuerdos bilaterales con el principal socio comercial de Suiza.

"También es una buena noticia para nuestros socios europeos, ya que los ciudadanos suizos votaron por relaciones estables con la UE", subrayó para añadir que los tratados bilaterales son la mejor solución de política exterior posible.

Keller-Sutter indicó que el gobierno decidiría en las próximas semanas sobre un acuerdo marco propuesto para regular los más de 120 acuerdos bilaterales que existen entre Suiza y la UE.

En una primera reacción, los funcionarios de la UE dieron la bienvenida al resultado de la votación. "Es un hermoso domingo para la democracia y Europa", dijo Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía. Ursula van der Leyen, presidenta de la Comisión de la UE, tuiteó una declaración en la que calificó el resultado de la votación suiza como una "señal positiva" para las futuras relaciones entre Suiza y la UE.

La iniciativa fue presentada por el partido de derecha anti-UE, la Unión Democrática de Centro (UDC), que tiene la mayor cantidad de escaños en el Parlamento suizo. El presidente del partido, Marco Chiesa, culpó a la crisis de la COVID-19 de la derrota en las urnas. Dijo que el virus y sus consecuencias eclipsaron la campaña. "Pero seguiremos luchando por el país y retomaremos el control de la inmigración", advirtió.

Entonces, ¿qué significa la derrota para el partido, seis años después de que consiguiera la victoria por un estrecho margen con una iniciativa similar contra la inmigración, así como para las futuras relaciones con la UE? Le planteamos estas preguntas al analista político Claude Longchamp.

Para Claude Longchamp, analista político, la UDC debe encontrar más alianzas con partidos de centro derecha. swissinfo.ch

swissinfo.ch: En 2014, la iniciativa de la UDC "contra la inmigración masiva" fue aceptada por poco. Ahora, una iniciativa similar fue rechazada. ¿Qué es diferente hoy?

Claude Longchamp: En 2014, incluso el Gobierno y el Parlamento no tenían muy claro lo que significaba la iniciativa contra la inmigración masiva. La iniciativa de este año, por otro lado, fue más radical y estaba claro para todos que un voto por el "sí" tendría consecuencias: la aceptación habría desencadenado la retirada del primer acuerdo bilateral con la UE que regula la libre circulación de personas, y del mercado interior con la UE.

En 2014, La UDC estaba en plena forma. Y [su líder] Christoph Blocher era el maestro indiscutible de la comunicación política en el país. No es el caso ahora, aunque la UDC sigue siendo el partido más fuerte en Suiza.

También en ese momento, el número de personas que venían a Suiza desde otros países era mucho mayor. Hoy, sin embargo, la inmigración ya no se encuentra en la cima del barómetro de las preocupaciones de los suizos. A la gente le inquieta más tener suficiente dinero para el retiro, así como los altos costos de salud y de las primas del seguro médico.

swissinfo.ch: La iniciativa antiinmigración de 2020 se consideró un referente importante en relación con un acuerdo marco institucional pendiente desde hace mucho tiempo con la UE. ¿Está ahora despejado el camino para que el acuerdo avance?

C.L.: Si hubiéramos dicho que sí a la iniciativa, el acuerdo marco probablemente habría quedado descartado.

Pero el "no" de hoy no indica un "sí" automático al acuerdo marco. El Consejo Federal (Gobierno) no está a favor de él y también hay mucho escepticismo en el Parlamento. Los sindicatos tampoco lo respaldan, como dejaron claro hace apenas dos días [en una carta al Consejo Federal].

Una salida sería un acuerdo más simple con un apéndice que contenga solo los tres puntos conflictivos más importantes [medidas de protección del mercado laboral, normas de ciudadanía para inmigrantes de la UE y ayudas estatales]. Esto tal vez haría posible un acuerdo. Si, por otro lado, prevalece el escepticismo, Suiza se enfrentará a un debate sobre principios, especialmente sobre la jurisdicción y la protección salarial en el país.

Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín

Compartir este artículo