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Max Göldi, víctima de un conflicto ajeno

Max Göldi. durante la conferencia de prensa este lunes en Berna, a su vuelta de Libia, donde estuvo retenido por espacio de 23 meses. Keystone

La liberación de Max Göldi es una tranquilidad “y el inicio para la normalización de las relaciones con Libia”, señaló este lunes la ministra suiza de Exteriores, Micheline Calmy-Rey. Destacó el enorme esfuerzo y las prolongadas negociaciones que requirió la repatriación de su conciudadano.

Este contenido fue publicado el 14 junio 2010 - 19:00

Retenido en Libia por espacio de casi dos años, el empresario helvético arribó este lunes a Zúrich, merced a un acuerdo firmado la víspera entre Trípoli y Berna en la capital libia.

“Era claro que no partiríamos de Libia sin Max Göldi”, subrayó la ministra suiza en conferencia de prensa este lunes. Agregó que, sin embargo y “hasta el último minuto”, la delegación helvética estuvo en la incertidumbre en espera de la visa.

Por su parte, y en un encuentro aparte con los medios de comunicación, el hombre de negocios helvético destacó que fue “víctima de un conflicto” que le era ajeno. Y se dijo “cansado”, pero “feliz” de reencontrar a su familia.

“Es un momento cargado de emociones”, dijo Göldi, de 54 años, con voz temblorosa. “Este periodo deja cicatrices y es difícil decir cómo se van a curar (…) necesitaré tiempo para volver a la vida normal”.

Tras permanecer retenido en Libia durante 695 días, Göldi arribó esta madrugada a Zúrich acompañado por la responsable de la diplomacia helvética y el titular de la cartera española de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Presión internacional

En opinión de Micheline Calmy-Rey, la presencia el domingo en Trípoli de su homólogo español, Miguel Ángel Moratinos, del jefe de Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, y de buen número de diplomáticos y funcionarios alemanes y de otros países de Europa, contribuyó a ejercer presión sobre el líder libio.

Para la ministra, dos elementos fueron centrales en el desbloqueo de la situación: la estrategia clara de las autoridades suizas y la internacionalización de la crisis.

“Estoy orgullosa del compromiso de mi departamento (ministerio) enfatizó, y subrayó que para la liberación de Göldi, la diplomacia suiza debió trabajar en condiciones extremas.

Ante la prensa este medio día, la ministra suiza rechazó que la liberación de Göldi fuera fruto del destino o del azar. Suiza, dijo, no deja solos a sus ciudadanos. La prioridad del caso, añadió, estuvo en el aspecto humano.

Por otra parte, Calmy-Rey rechazó que hubiera habido excusas generales del Gobierno suizo durante la firma el domingo (13.06) de un acuerdo que permitió la liberación de Göldi y que prevé la instalación de un Tribunal arbitral para aclarar las circunstancias del arresto en junio de 2008, en Ginebra, de Hannibal Gaddafi.

Excusas, por las fotos

Se presentaron excusas por el robo de las fotografías de identificación judicial del hijo del líder libio, hecho que constituye un acto ilegal, precisó la ministra.

Durante su encuentro con la prensa, la titular de la cartera suiza de Exteriores se refirió igualmente a una eventual compensación que tendría que pagar su país. Puntualizó que su homólogo libio, Moussa Koussa, aludió a una indemnización, pero sin señalar cifras.

En caso de que resulte imposible hallar a los culpables del robo de las fotografías, un acuerdo entre Berna y Trípoli del 14 de mayo establece el pago de una compensación “por un monto convenido por las dos partes”.

La “pesadilla” de Göldi, director de la filial libia del grupo helvético-sueco ABB, comenzó el 19 de julio de 2008 cuando las oficinas de la empresa fueron cerradas por las autoridades libias y él fue detenido. Narró a la prensa que en prisión se encontró con Rachid Hamdani (liberado poco antes) y otros trabajadores de empresas suizas, puestos luego en libertad.

Los arrestos se produjeron en medio de una serie de represalias decididas por el Gobierno de Libia como respuesta a la detención en Ginebra, en junio de 2008, de Hannibal Gaddafi, -hijo del líder libio, Muammar- y de su esposa, acusados de maltrato por dos de sus empleados domésticos.

La detención desencadenó una de las peores pesadillas para la diplomacia helvética.

Reacciones de los partidos

Luego de la liberación de Max Göldi, la mirada de los partidos políticos se torna hacia el Consejo Federal: debe aclararse todo el asunto, reclaman tanto la izquierda como la derecha.

“El Consejo Federal (Gobierno) debe reconocer sus errores”, declaró a la ATS el secretario general de la Unión Democrática de Centro (UDC), Martin Baltisser. El partido estima que la vía escogida por Suiza fracasó e imputa la responsabilidad a la presidencia y al Ministerio de Exteriores (DFAE).

Los Verdes y el Partido Burgués Democrático (PBD) se manifiestan en el mismo sentido: piden un análisis del viaje a Libia del entonces presidente de la Confederación, Hans Rudolf-Merz.

El presidente del PBD, Hans Grunder, critica las “solitarias acciones” de los miembros del Gobierno, y los Verdes quieren un examen del papel desarrollado por el Ministerio de Exteriores y por la ABB.

Para el Partido Liberal Radical (PLR), la titular de Exteriores, Micheline Calmy-Rey y su dependencia son los principales concernidos: ¿El DFAE informó a Hans-Rudolf Merz sobra todas las acciones y las opciones de Suiza cuando éste viajo a Libia?, inquiere el secretario general del partido, Stefan Bupbacher.

El PDC, en voz de su secretario general, Tim Frey, relativiza: “Muchos países han tenido problemas con Libia” . En su opinión, los hechos producidos en Ginebra son primordiales “¿Cómo llegó la foto de Hannibal Gaddafi a la prensa?, inquiere.

El PBD, los Verdes y el PLR reiteran, por otra parte, su exigencia de que se lleve a cabo un análisis sobre el arresto del hijo del líder libio y su esposa.

swissinfo.ch

Cronología de la crisis

15 julio 2008: detención en Ginebra de Hannibal Gaddafi y su esposa Alina tras ser acusados de malos tratos por sus empleados domésticos.

19 julio 2008: detención en Libia de los suizos Max Göldi y Rachid Hamdani acusados de infringir las leyes de inmigración y estancia.

26 julio 2008: Libia exige disculpas de Suiza. Berna rehúsa.

20 agosto 2009: El presidente de Suiza, Hans-Rudolf Merz, presenta las disculpas de Suiza al primer ministro Al Baghdadi A. El-Mahmudi por la detención de Hannibal Gaddafi y concluye un acuerdo.

4 noviembre 2009: El Gobierno suizo suspende el acuerdo concluido con Libia. Decide mantener una política restrictiva de visados para los ciudadanos libios.

9 noviembre 2009: Berna estima que los dos suizos han sido "secuestrados".

Diciembre 2009-febrero 2010: Varios procesos contra los dos suizos.

15 febrero: Libia anuncia que no concederá visados de entrada a los europeos, a excepción de los británicos. Italia acusa a Suiza de haber implicado a los otros miembros del espacio Schengen en la crisis.

22 febrero: Max Göldi se entrega a las autoridades libias e ingresa en prisión. Rachid Hamdani deja Libia y llega a Suiza el 23.

25 marzo: Suiza suprime (o reduce drásticamente) su 'lista negra' de ciudadanos libios.

28 marzo: Libia y la Unión Europea anuncian el levantamiento de las restricciones en la concesión de visados.

10 de junio: Max Göldi sale de de la cárcel.

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