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Reelección de Obama «Four more years», pero tantos desafíos

Barack Obama debe pasar ahora a la acción si quiere pasar a la Historia.

Barack Obama debe pasar ahora a la acción si quiere pasar a la Historia.

(Reuters)

Buena parte de la prensa impresa suiza acoge con beneplácito la reelección de Barack Obama; sin embargo, los periódicos subrayan la dificultad de la tarea del presidente. El mal estado de las finanzas públicas y la convivencia con los republicanos entrañan el riesgo de perturbar el segundo mandato del demócrata.

Sin exceso de euforia - estamos lejos del triunfo de 2008 -, la prensa suiza se muestra en su gran mayoría satisfecha por la reelección de Barack Obama a la Casa Blanca.

“Simbólicamente, la victoria de Barack Obama es fuerte”, subraya L’Express de Neuchâtel. Ese triunfo, continúa, “se logró al término de un mandato ensombrecido por la mayor depresión que atravesó el país desde 1929 (…) Y detrás de este éxito electoral se perfila el país de mañana, el de las minorías, que pertenecen en su mayor parte a Obama”.

Destaca Le Temps que la reelección de Barack Obama a la Casa Blanca posiblemente no tiene el lado histórico de 2008, cuando Estados Unidos eligió a su primer presidente negro, pero confirma que el acontecimiento de 2008 no era un simple accidente de la Historia.

Lo importante es que pudo mostrar “que Estados Unidos se mueve en la buena dirección después de la peor crisis económica y financiera desde los años 1930. Pero sobre todo, haber sabido escuchar un Estados Unidos nuevo, atravesado por profundas mutaciones demográficas y sociales”.

Para La Liberté, de Friburgo, es tranquilizador el hecho de que los ciudadanos estadounidenses descartaran “la peor” elección; empero, destaca que el Barack Obama confirmado para un segundo mandato ha sido ampliamente despojado de su parte de sueño.

Le Matin comparte más o menos el mismo análisis: “cuatro años después de la  obamamanía que se había apoderado del planeta entero, el viento de locura se acabó definitivamente ayer. Barack Obama, el mito encarnado del sueño estadounidense, el portador de las esperanzas más locas, el que fue idealizado como salvador del mundo, devino un presidente (casi) normal.

Margen de maniobra y desafíos

Y no es necesariamente algo malo, estima el diario publicado en Lausana: “El malentendido histórico se ha disipado, Barack Obama será capaz de hacer frente con mayor libertad a los grandes temas que lo aguardan. Liberado de la presión de una nueva elección, y con la experiencia adquirida, debe tener más margen de maniobra para convertir sus promesas en realidad”.

 24 Heures de Lausanne y la Tribune de Genève, en un editorial común, señalan que llegó el momento para que Barack Obama entre en la Historia. Pero la tarea se antoja ardua. “En el plano interno, sobre todo, el presidente reelecto no dispone de mayoría en la Cámara de Representantes.

Necesitará de toda su inteligencia y tendrá que hacer algunas concesiones dolorosas para salir del estancamiento político que amenaza ”.

El principal reto de Obama es en última instancia el mismo que antes de la votación, subraya el Neue Zürcher Zeitung (NZZ): sanear las finanzas del Estado en cohabitación con una Cámara de Representantes republicana.

Vivimos en una reorganización del sistema económico mundial que libera fuerzas enormes, analiza el Tages-Anzeiger: “Esas crisis no se pueden superar con un poco más de Estado social , un poco más o un poco de carga fiscal.  Estos desafíos exigen un análisis diferenciado y la capacidad de Estados Unidos para emerger en ese nuevo entorno global”.

Sin embargo, el diario de Zúrich está convencido de que Barack Obama es el hombre que se necesita. El presidente “encarna, por así decirlo, el compromiso entre negros y blancos, entre África, Indonesia y Estados Unidos. Apuesta por un enfoque multilateral. Es el primer presidente global de EE.UU. Es el candidato idóneo para dirigir a Estados Unidos a través de esta época de grandes crisis mundiales”.

Los desafíos

Un día después de obtener la reelección, el presidente de Estados Unidos tenía poco tiempo el miércoles para saborear el triunfo pues tiene enfrente desafíos económicos urgentes, un problema fiscal inminente, y un Congreso aún dividido que es capaz de bloquear todos sus movimientos.

Pese a la decisiva victoria sobre el republicano Mitt Romney en la elección del martes, Barack Obama deberá lidiar con una mayoría republicana en la Cámara de Representantes para intentar superar la división partidaria que asoló a Washington durante la mayor parte de su primer mandato.

La preocupación inmediata del demócrata es el "abismo fiscal", una mezcla de aumentos de impuestos y recortes de gastos que podrían aplastar la recuperación económica de Estados Unidos si no se logra un acuerdo presupuestario para fin de año.

Fuente: Reuters

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Traducción, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


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