La retirada de EE.UU. de la OMS “no se ha meditado a fondo”

Este contenido fue publicado el 11 junio 2020 - 10:49

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que quiere poner fin a la relación de su país con la Organización Mundial de la Salud (OMS), con sede en Ginebra. Ilona Kickbusch, especialista en salud mundial, explica las implicaciones que esto tiene y lo que podría suceder a continuación.

Keystone / Martial Trezzini

A finales del mes pasado el presidente estadounidense dijo que él está “terminando” la relación de Estados Unidos con la agencia especializada en salud de la ONU. Trump acusa a la OMS de haberse convertido en un títere de China durante la crisis mundial del coronavirus y de no hacer las reformas en la organización que, en una carta remitida el pasado 18 de mayo, había exigido al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.  
 

Trump y la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha enfrentado a duras críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que la ha acusado de gestionar muy mal la pandemia de coronavirus y ocultar su propagación. Trump también critica su relación con China y dice que debe rendir cuentas. Estados Unidos es el mayor donante general de la OMS, con una contribución de más de 400 millones de dólares (387 millones de francos) el año pasado, el 15% del presupuesto de la organización, aproximadamente.  

El 14 de abril Trump anuncia que va a congelar las contribuciones estadounidenses a la OMS, mientras su Administración lleva a cabo una revisión de la respuesta que la agencia de la ONU ha dado a la pandemia. Más tarde, en una carta fechada el 18 de mayo, le da a la OMS un plazo de 30 días para que se comprometa con las reformas.  

El 29 de mayo, Trump comunica que Estados Unidos termina su relación con la OMS, diciendo que esta no ha respondido adecuadamente al coronavirus porque China tiene el “control total” sobre la Organización Mundial de la Salud. Señala que las autoridades chinas “ignoraron” sus obligaciones de informar a la OMS y la presionaron para que la organización engañara al mundo cuando, por primera vez, se descubrió el virus. Asimismo, Trump dice que Estados Unidos va a “reorientar” el dinero a “otras necesidades urgentes de salud pública a nivel mundial”, sin dar detalles.

End of insertion


swissinfo.ch: ¿Estados Unidos de manera unilateral puede abandonar la OMS, que en 1948 ayudó a fundar?

Ilona Kickbusch: Cuando se unió a la OMS, Estados Unidos era el único país con una cláusula especial que le permitía abandonarla. Esta era una figura jurídica acordada por el Congreso de Estados Unidos. Si Trump sigue avanzando por esa vía, debería notificar formalmente a la OMS que Estados Unidos quiere salirse. Durante un año seguiría siendo parte de la organización y tendría que pagar todas las cuotas pendientes. [En el momento de redactar este artículo, Washington no ha enviado todavía una notificación formal de su salida].

Ilona Kickbusch es la presidenta del Centro de Salud Mundial del Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo de Ginebra. Courtesy of

swissinfo.ch: Pero hay todavía muchas preguntas sin respuesta. Trump no ha dicho exactamente cómo, cuándo ni en qué condiciones Estados Unidos abandonaría la OMS. ¿Cree usted que el presidente tiene la intención de salirse completamente, o de algo menos dramático, como un cese de la financiación y la cooperación?

I.K.: En este momento hay muchas opiniones sobre la interpretación. Trump está diciendo básicamente, ‘No quiero trabajar más con estos tipos, ya que no confío en ellos’.

¿Quiere hacer lo que hizo con la UNESCO, es decir, salirse según las reglas? ¿O quiere dejar descansar a los miembros estadounidenses de la OMS, lo cual es posible, hasta que Estados Unidos sienta, según su interpretación, que la OMS reacciona adecuadamente? Esto ocurrió en los años 50 entre la URSS y la OMS. Una tercera opción podría ser algo en lo que ahora mismo ninguno de nosotros es lo suficientemente creativo como para pensar, ya que hay tanta negociación, conversación y preocupación.    

Entonces, si Trump envía la carta ahora y no gana las elecciones de noviembre, el próximo presidente de Estados Unidos podría decir que no quiere abandonar la OMS. Además, no sabemos exactamente si Trump puede decidir esto de manera unilateral o si de hecho necesita el acuerdo previo del Congreso.

swissinfo.ch: ¿Cuáles son algunas de las posibles implicaciones de que Estados Unidos abandone la agencia de salud de la ONU?

I.K.: ¿Abandonar la OMS significa también abandonar tratados como el Reglamento sanitario internacional y el Convenio marco internacional para el control del tabaco? Algunos de estos tratados son muy importantes para Estados Unidos.

¿Significa dejar toda la cooperación en materia de salud global como el programa mundial contra la polio, al que va gran parte de la financiación voluntaria estadounidense? ¿Retirarán de la OMS al personal estadounidense en comisión de servicios y qué significa eso para sus familias? ¿Cuál es el calendario general?

El diablo está en los detalles. Es muy muy complicado. Abandonar la UNESCO fue fácil, ya que no había tratados involucrados. Pero cuando sales de la OMS tienes una serie de tratados y normas y estándares de salud, donde los institutos americanos y los investigadores y expertos juegan un papel increíblemente importante. Esta decisión no se ha meditado a fondo.

Trump probablemente piensa que la OMS es una organización con sede en Ginebra llena de burócratas desconocidos. Pero la OMS también tiene centros colaboradores en 80 países, que Estados Unidos utiliza continuamente para programas bilaterales. La OMS también tiene oficinas regionales. ¿Qué implicaciones tendrá para la Organización Panamericana de la Salud? ¿Qué pasa con todo el trabajo que la OMS hace en América Latina, que se está convirtiendo en el foco de la pandemia?

Las implicaciones de esto serán difíciles para ambas partes. El mundo necesita la experiencia y la ciencia de Estados Unidos y viceversa. Incluso cuando Estados Unidos trabaja bilateralmente en los países, el socio más confiable es la OMS; si se quiere hacer un trabajo de salud revelador, se tiene que ver que se está trabajando con la OMS.

swissinfo.ch: Estados Unidos es el mayor donante de la OMS. ¿Tendrá la agencia problemas para cubrir el déficit presupuestario?

I.K.: En cuanto a las contribuciones a la OMS [las cuotas que los países pagan por ser miembro], estoy segura de que los países las cubrirán. Pero a medio y largo plazo, debe debatirse sobre cómo abordar la cuestión de las cuotas. No es bueno que un país soporte una parte tan grande de la financiación de la OMS, ya que distorsiona las relaciones de poder.  

Además, si la retirada se produce, yo especularía que para la financiación voluntaria, por ejemplo, la Fundación Bill y Melinda Gates cubriría el déficit en el programa de la polio.  

swissinfo.ch: ¿Podría la medida de Trump provocar un cambio en la gobernanza de la salud mundial con Estados más pequeños y alianzas que desempeñen un papel más importante en la OMS?

I.K: Es algo que ha sucedido de manera lenta y segura. La UE ha mejorado su actuación. La resolución reciente de la Asamblea Mundial de la Salud sobre COVID fue negociada por la UE de manera muy significativa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, es médico y está comprometida con la salud mundial. Alemania ostenta la presidencia de la UE a partir de julio; ha sido uno de los defensores más firmes de la OMS. Los países asiáticos están unidos y la Unión Africana que desempeña un papel mucho más importante. Además, países más pequeños, como Suiza y Austria, están iniciando nuevas alianzas. En este momento estamos viendo una dinámica increíble.    

Muchos comentaristas estadounidenses son demasiado simplistas: Estados Unidos abandona la OMS y China toma las riendas... no, ese no es el escenario que veo yo.

Compartir este artículo