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Pro Helvetia: un trampolín al mundo para el arte suizo

Nicole L'Huillier, artista transdiciplinaria de Santiago de Chile, fue residente del proyecto Simetría en 2019. En la foto prueba su Telemetrón. Sands Fish

La fundación cultural Pro Helvetia promueve, por mandato de la Confederación, el arte y la cultura suiza en todo el mundo. ¿Cómo lo hace? SWI swissinfo.ch le acompaña a conocer las sedes en El Cairo, París, Santiago de Chile y Moscú.

Este contenido fue publicado el 02 mayo 2021 - 11:00
Deborah Keller

En 2018, un grupo de escritores suizos se embarcó en una gira de lecturas por Rusia. Ese mismo año, la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), en Ginebra, y el Observatorio Internacional de Radiotelescopios (ALMA), en el norte de Chile, crearon sendos programas de estancias profesionales.

El proyecto se llama "Simetría" y permite a artistas suizos y chilenos realizar investigaciones artísticas en ambas instituciones. En 2019 el famoso director de teatro bernés Milo Rau fue invitado a la VI Mostra Internacional de Teatro de São Paulo.

Observatorio ALMA en Chile, lugar de estancia del programa Simetría. zvg

Estos son tres proyectos de los muchos que hay por todo el mundo y que han recibido el apoyo de la fundación cultural suiza Pro Helvetia. Para los que son de fuera, el nombre puede sonar incluso a tradicionalismo suizo, cosa que no es del todo falsa: Pro Helvetia Enlace externose fundó en 1939 como una especie de "defensa nacional intelectual" ante la amenaza fascista y la Segunda Guerra Mundial.

Primera sucursal en El Cairo

Desde entonces, Pro Helvetia ha estado promoviendo, en nombre de la Confederación, "el arte y la cultura suizas con miras a la diversidad y la alta calidad". Ya en 1949, cuando la institución pasó de ser un grupo de trabajo a convertirse en una fundación autónoma de derecho público, su actividad abarcaba, además de la promoción nacional, la difusión de la cultura suiza en el extranjero.

A lo largo de los años, Pro Helvetia ha ido consolidando su  presencia institucional en todo el mundo. En 1985, se inauguró el ahora célebre Centro Cultural Suizo de ParísEnlace externo, con una sala de teatro propia y espacio para exposiciones. Con otras instituciones, como el Instituto Suizo de Nueva YorkEnlace externo, fundado en 1986, se llevan también a cabo acuerdos de mandato o convenios de servicios.

En 1988 se instaló en El Cairo la primera sede exterior, es decir, una sucursal de la sede central de Zúrich, que gestiona los proyectos culturales suizos en la región, con un equipo local y con ayuda de una red regional. En la actualidad hay otras sucursales en Johannesburgo, Nueva Delhi, Shanghái y Moscú. Y a principios de este año, en plena pandemia, comenzó a operar una sucursal "descentralizada" en cuatro grandes ciudades de Sudamérica.

Estancias, redes y apoyo financiero

El trabajo que Pro Helvetia hace con sus sucursales y redes se basa en última instancia en el principio de la oferta y la demanda. "Pro Helvetia no es una agencia de promoción, necesita siempre un interés de la otra parte, es decir, de una institución u organización que quiera invitar a artistas suizos", afirma Philippe Bischof, director de Pro Helvetia. Tras la apertura de una sucursal suele aumentar el número de solicitudes hechas a Pro Helvetia. Esto indica que la labor iniciada está teniendo efecto.

Las cifras proporcionan otra prueba de la demanda de obras de arte suizas en el extranjero: el 41,2% del gasto total de los 42,4 millones de francos suizos gastados en 2019 se destinó a actividades nacionales, y el 58,8%, es decir, 21,8 millones de francos, a proyectos en el extranjero.

La frecuencia con la que estas colaboraciones en el extranjero conducen a relaciones duraderas es, por supuesto, difícil de medir y depende mucho de los intereses específicos de las personas e instituciones involucradas. No siempre el objetivo es una colaboración duradera. Sin embargo, el centro de arte escénico ArsenicEnlace externo de Lausana y el centro cultural experimental NaveEnlace externo de Santiago de Chile, por ejemplo, llevan a cabo desde hace tiempo programas de estancias artísticas, coproducciones ocasionales y un intercambio de conocimientos con la ayuda de Pro Helvetia.

La artista Ursula Biemann (centro) presenta su proyecto con comunidades indígenas en Mocoa, Colombia, en 2019. zvg

La artista Ursula Biemann, que en sus aclamadas obras de vídeo pone de relieve las diferentes interrelaciones ecológicas, económicas y sociales, y que actualmente participa en la creación de una "universidad indígena"Enlace externo en la Amazonía colombiana, destaca sobre todo el valor del apoyo financiero de Pro Helvetia. Además de nuevas producciones, le permite presentar diversas obras cinematográficas en todo el mundo. Sin embargo los contactos de la organización son secundarios para ella, "porque llevo 30 años investigando sobre el terreno y sé cómo crear una red adecuada".

Un excelente ejemplo de intercambio sostenible es el de la artista Sarina Scheidegger, que tras realizar una estancia en el espacio de arte "FLORA ars + natura" Enlace externoen Bogotá, Colombia, realizó varias colaboraciones con artistas de Sudamérica en 2018. La serie de performances "Nosotrxs, Cuerpos de Agua" Enlace externofue creada con la argentina Jimena Croceri y, tras las actuaciones en Londres y Zúrich, también se representará en otoño de 2021 en la galería Klingental de Basilea y en el Museo de la Inmigración de Buenos Aires.

Sarina Scheidegger y Jimena Croceri, “Nosotrxs, Cuerpos De Agua”, 2019. Una instalación para la performance, Raven Row Gallery, Londres. Katarzyna Perlak

"Aspectos importantes de la cooperación con Pro Helvetia", afirma Scheidegger, "son el apoyo continuo a los proyectos y por supuesto también los contactos, las conexiones y el encuentro entre diferentes artistas para entablar un diálogo".

Condiciones precarias y libertad artística

Por supuesto, no todos estos "intentos de colaboración" son fructíferos. Natalia Ruchkina, directora interina en MoscúEnlace externo, también menciona algunas dificultades: "Desafortunadamente algunas áreas en las que las colaboraciones comenzaron llenas de energía se están desinflando, debido a problemas inmanentes en nuestro contexto cultural. En Rusia la fotografía, por ejemplo, es institucionalmente muy débil, o bien las instituciones tienen enfoques más tradicionales y es difícil encontrar puntos de interés común". Sin embargo, desde la apertura de esta sede en 2017, se han dado casos de éxito en el ámbito de la danza, el teatro y la música contemporánea.

"Extended Cahiers", exposición del Cahier d'Artistes de Pro Helvetia en el centro de arte GROUND Moscow, 2017. zvg

Como es lógico, en la actualidad el coronavirus plantea retos adicionales. Pero María (Angie) Vial, jefa de la nueva sede sudamericana en Santiago de ChileEnlace externo, también ve aspectos positivos: "La COVID nos ha dado la oportunidad de aprender cómo funciona el trabajo de proyectos en condiciones no planificadas", afirma, señalando que el plazo medio de dos años de muchos proyectos suizos suele ser problemático para el mundo cultural sudamericano, que tiene que funcionar sin planificación ni financiación a largo plazo. "En este momento, estamos operando en modo de supervivencia, pero esto siempre ha caracterizado la mentalidad sudamericana".

Las declaraciones de Ruchkina y Vial ilustran claramente las condiciones, a veces precarias, en las que opera la red externa de Pro Helvetia. La inestabilidad económica, e incluso política, las violaciones de los derechos humanos y la censura son un problema en varias regiones. A veces surgen dificultades de carácter ético, especialmente las relacionadas con la libertad de expresión, cuestión en la que los artistas suizos se sienten ampliamente protegidos.

"Intentamos claramente defender la libertad artística en los propios proyectos", afirma el director Philippe Bischof, explicando las ventajas de las que goza Pro Helvetia como organismo apolítico: "No hacemos diplomacia ni política exterior. Como fundación cultural estamos en un punto intermedio, y creo firmemente en la riqueza de estos espacios, a veces muy pequeños. Son espacios de diálogo que sabemos que no están controlados políticamente".

Competitividad internacional  

Por supuesto, estas actividades culturales en el extranjero también suponen el cuidado de la imagen. Es precisamente a través de su actividad en todo el mundo cómo Pro Helvetia promueve también las carreras de los artistas suizos. Esto les permite ser competitivos en la escena internacional, donde sus producciones tienen un precio comparativamente alto.

Philippe Bischof, director de Pro Helvetia. Keystone

Pero, ¿quién marca realmente la dirección a seguir? Esta se deriva del llamado "mensaje cultural", que desde 2012 define cada cuatro años la política de financiación del Gobierno federal y por tanto, los objetivos estratégicos de Pro Helvetia. La sucursal de Sudamérica, recientemente inaugurada, responde al "segundo mensaje culturalEnlace externo", para los años 2016-2020. El desarrollo de nuevos mercados como el brasileño, que recientemente se han hecho un hueco en el mapa mundial del arte contemporáneo occidental, viene formulado en ese mensaje cultural como un objetivo explícito.

Sin embargo, Philippe Bischof, director de Pro Helvetia desde 2017, destaca que el potencial del mercado no es el único factor para abrir una oficina en el extranjero. Se trata también de facilitar el intercambio cultural de los artistas suizos, y en algunos casos, como ocurre con la sede de El Cairo, una oficina en el exterior puede ser una puerta de entrada a toda una región. "Es muy interesante para nosotros ver cómo podemos estar presentes en el resto del mundo con un modesto número de seis oficinas de enlace", afirma Bischof.

El futuro debe ser multilateral

Cuando se le pregunta sobre los planes futuros para la red global, Bischof cita la necesidad de superar la distinción entre financiación nacional y financiación en el extranjero, así como de fortalecer la idea de trabajo en red. El objetivo es "hacer que Pro Helvetia pase de ser una fundación suiza con un mandato internacional a convertirse en una fundación que entienda su mandato en un sentido multilateral". Es un enfoque cosmopolita que actualmente se enfrenta a limitaciones físicas (coronavirus) e ideológicas. Pero a lo largo de la historia, el arte ha mostrado siempre en esas situaciones una inteligencia y versatilidad pasmosas.

Traducción del alemán: Carla Wolff

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