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Renuncia de Benedicto XVI El Papa se va, los problemas se quedan

El Papa Benedicto XVI anunció este lunes (11.02) su renuncia a partir del 28 de febrero a las 20:00 horas.

El Papa Benedicto XVI anunció este lunes (11.02) su renuncia a partir del 28 de febrero a las 20:00 horas.

(Keystone)

Con la inesperada renuncia a su pontificado, Benedicto XVI actúa con “valentía y humildad”, califica la prensa suiza. Los analistas no esperan que lo suceda un reformador, a pesar de los grandes problemas de la Iglesia Católica.

“Es, ante todo, un acto de humildad”, dice Le Temps, periódico ginebrino para el cual “en este gesto hay una grandeza y una lucidez dignos de respeto. Es el momento en que la fragilidad humana se asume plenamente”.

El periódico recuerda que el Cardenal Ratzinger encontró desde el principio muchas dificultades. “Teólogo brillante, consejero a la sombra de los cónclaves del Concilio Vaticano II, reformador antes de inscribirse en el movimiento conservador, Benedicto XVI no contaba con el carisma natural de su predecesor”.

Y ahora, “débil, sin fuerza, confrontado a un mundo que cambia rápidamente,, el primer Papa elegido en el siglo XX se va por voluntad propia, al reconocer su impotencia”.  

Un esteta

Los misterios de la Santa Sede se mantienen impenetrables. Los periódicos intentan interpretar el sorprendente retiro. “El Papa procedente de Alemania era un esteta y un platónico entre los apóstoles de Pedro", dicen el Tages Anzeiger y el Bund, en su comentario común. No podía “soportar la idea de que un Pontífice enfermo y poco saludable pudiera encarnar la belleza de Cristo”.

“El debilitamiento de las fuerzas – con el que el Papa explica su decisión – impacta la imagen del jerarca en blanco inmaculado. El esteta Benedicto XVI nunca habría aceptado aparecer débil y enfermo, como su predecesor, Juan Pablo II, cuyo declive físico, hasta la agonía, pudo seguir la gente, durante años, a través del mundo. Eso no era admisible para un esteta como Joseph Ratzinger”.

Durante su pontificado, “Benedicto XVI ha sufrido un peso que casi ahogó a su predecesor”, afirman ambos diarios para los cuales los problemas de la Iglesia Católica requieren un “replanteamiento” y una “reforma”.  Pero sería una exageración esperar a un innovador que quiera abordar los viejos problemas, aportar un viento nuevo y resolver la congestión de las reformas”.

Reacciones en Suiza

Al igual que el resto del mundo, los católicos de Suiza recibieron con sorpresa el anuncio este lunes de la renuncia del Papa Benedicto XVI.

La Conferencia Episcopal Suiza expresó su comprensión por la decisión en medio de "tiempos difíciles" para el pontificado.

El vocero de la institución, Simon Spengler, precisó que la gestión de los asuntos de la iglesia, en una época de profundas crisis mundiales, plantea retos que exigen mucho desde los puntos de vista físico y psicológico.

Jean-Francois Mayer, director del sitio web suizo Religioscope , manifestó a swissinfo.ch su esperanza de que se dé continuación a los esfuerzos del Papa Benedicto XVI por llevar a facciones tradicionalistas, como la Sociedad de San Pío X, de vuelta al redil de la Iglesia.

Recordó los intentos de Benedicto XVI para lograr que diversas posiciones de católicos aceptaran el legado del Concilio Vaticano II, además de que fue una de las personalidades clave que intentaron un acuerdo con el arzobispo tradicionalista Marcel Lefebvre .

El especialista destacó igualmente el interés del Papa en establecer nexos con otras religiones y señaló que en sus siete años de pontificado visitó un mayor número de sinagogas que su predecesor, Juan Pablo II, en 27.

Hans Küng, teólogo suizo y crítico notorio de Benedicto XVI, señaló por su parte que comprende las razones por las que el Pontífice deja el cargo y manifestó su confianza en que el Papa saliente no tendrá influencia en la elección de su sucesor.

Precisó que Benedicto XVI ha designado cardenales conservadores en los más altos cargos de la Iglesia, no muchos de los cuales, en su opinión, “podían ayudar a la Iglesia a salir de sus múltiples crisis” .

Esperanzas frustradas de renovación

Para el Neue Zürcher Zeitung, “los problemas de la Iglesia Católica se mantienen”. Benedicto XVI deja tras de sí “una Iglesia todavía más distante de las reformas de lo que estaba cuando él asumió el cargo”. Sin embargo, el diario de Zúrich acoge con satisfacción la decisión “valiente y "honorable” del Papa de retirarse.

Un gesto semejante, que no se había visto desde hacía siglos, “debería hacer escuela. También el representante de Cristo alcanza sus limitaciones humanas”. Sobre todo porque durante su mandato, el teólogo alemán no logró despegarse de la imagen de profesor, que pasa su tiempo preferiblemente detrás de un escritorio.  Dirigir una Iglesia Católica esparcida por todo el mundo requiere otras cualidades”.

“Después del largo pontificado de Juan Pablo II, las esperanzas de una renovación de la Iglesia Católica partieron rápidamente con la elección del cónclave de 2005.  Con Ratzinger no se podían esperar cambios estructurales”.  Pero tampoco se deben tener muchas expectativas con su sucesor, advierte el Neue Zürcher Zeitung. “Benedicto XVI reunió en el colegio cardenalicio posiciones cercanas a la suya”.

“Habida cuenta de los desafíos actuales, el Papa no hizo avanzar mucho a su Iglesia”, destaca el diario zuriqués.   

Fuente de esperanza

“Para la comunidad católica, la decisión de Benedicto XVI no es una buena noticia”, señala el Basler Zeitung. “El hecho de que el Papa renuncie simplemente, lo mismo que el director de una gran empresa, hace que la Iglesia sea más común”. El diario de Basilea refiere el encanto de las tradiciones en la institución romana, a pesar de las polémicas y las críticas. “Esas tradiciones  han hecho de la Iglesia una organización que no es de este mundo".

Para el Aargauer Zeitung, sin embargo, con su renuncia, “el Papa se convierte en la mayor fuente de esperanza para la Iglesia, que está en constante cambio, incluso cuando ya no se considera posible. Benedicto XVI libera a la Iglesia del fardo del absolutismo. El Papa, designado durante siglos como infalible, se convierte en algo humano. Y eso es algo bueno”.  


Traducción, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


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