Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Retirada del presidente del UBS

Kaspar Villiger reemplazaría a Peter Kurer a la cabeza del Consejo de Administración del primer banco suizo.

(swissinfo.ch)

Una semana después de la sustitución del director del primer banco suizo, el presidente del consejo de administración del UBS se retira. Peter Kurer no será candidato para una reelección. UBS propone al ex ministro helvético de Finanzas, Kaspar Villiger para reemplazarlo.

Peter Kurer no se representará pues a la presidencia de UBS en la asamblea general de los accionistas, prevista para el 15 de abril próximo.

Tras la salida el jueves pasado (26.02) del director general, Marcel Rohner, el presidente considera que "llegó el momento de completar esta transición y de retirarme de mis funciones al vencimiento de mi mandato de un año."

"La mayoría de los objetivos que me había fijado fueron alcanzados", explica Peter Kurer, citado en el comunicado del UBS.

Con la llegada del nuevo dirigente del UBS, Oswald Grübel, la semana pasada, el banco dispone de un nuevo equipo para llevar a cabo los numerosos retos a solucionar, en particular, el asunto de fraude fiscal en Estados Unidos.

UBS, que registró en 2008 una pérdida neta de 19.700 millones de francos, sufre los ataques de Estados Unidos contra su secreto bancario. Tras obtener la información sobre un centenar de cuentas de ricos estadounidenses que defraudaron al fisco, las autoridades del país americano quieren forzar al establecimiento a revelar 52.000 nombres suplementarios.

Al servicio del país

Kaspar Villiger (68 años), presentado por el Consejo de Administración para sustituir a Kurer, fue miembro del Consejo federal (Gobierno suizo) de 1989 a 2003. Los últimos ocho años como Ministro de Finanzas.

"Mi decisión de aceptar la Presidencia del Consejo de Administración del UBS manifiesta mi voluntad de servir a nuestro país y al pueblo suizo", subraya Kaspar Villiger.

Su candidatura debería poner fin a las especulaciones de las últimas semanas, que señalaban al actual dueño del Deutsche Bank Joseph Ackermann como posible presidente del UBS.

Al proponer a Kaspar Villiger, el UBS elige la experiencia. El ex político de Lucerna se señaló durante sus ocho años al frente de las Finanzas como un partidario encarnizado del secreto bancario.

Un candidato sólido

A pesar de las presiones internacionales, Villiger (del Partido Radical (PR - derecha) nunca ha cedido, incluso cuando se dijo que Suiza podía favorecer la financiación del terrorismo con el secreto bancario.

Esa defensa es un argumento de peso en momentos en que las presiones se han acentuado dramáticamente desde hace dos semanas, a raíz del asunto de fraude fiscal en Estados Unidos.

Entre otros, el ex ministro puso en vigor una legislación contra el blanqueo de dinero y estableció un órgano de vigilancia de los mercados financieros. Concluyó también un acuerdo con la Unión Europea sobre imposición fiscal a ingresos de intereses, indica el UBS este miércoles en su comunicado.

"El Consejo de Administración esta convencido de que su presencia y su contribución enviarán una señal clara y serán preciosas, al tiempo que el banco renueva su compromiso de mantener un alto nivel de credibilidad, fiabilidad y rendimiento durable", señala Gabriel Kaufmann-Kohler, presidente del Comité de Gobernanza y Nominación del Consejo de Administración.

Miembro de los consejos de administración de la reaseguradora Swiss Re, la multinacional de alimentos Nestlé y el grupo editorial NZZ, Kaspar Villiger se compromete a retirarse de esas funciones si es electo el 15 de abril con el fin de dedicar toda su energía al UBS.

Reacción de los partidos en el gobierno

El doble anuncio del día parece satisfacer a los principales tenores del mundo político que esperan que la llegada de Kaspar Villiger permita reconstruir la confianza.

El ex ministro es un hombre responsable y podría permitir superar la crisis de confianza actual entre Estados Unidos y Suiza, considera Fulvio Pelli, presidente del Partido Radical, del que forma parte Kaspar Villiger.

Christophe Darbellay, presidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC/centro derecha) describe la elección de Kaspar Villiger como una buena solución. "El ex ministro dispone de una fuerte red en la economía y las finanzas y posee la calma necesaria para reanudar esta difícil función"

Christian Levrat, al frente del Partido Socialista, acoge con beneplácito el cambio en la cabeza del UBS, "necesaria para reconstruir la confianza en el gran banco".

Destaca las calidades de Villiger, pero también sus fallas: la política agresiva y perjudicial efectuada por Swiss Re o su habilidad relativa en la debacle de Swissair.

La Unión Democrática de Centro (UDC - derecha nacionalista) esperaba también un cambio en el timón del UBS. Pero su presidente, Toni Brunner, emite dudas sobre la elección del sustituto.

"¿Tiene conocimientos bancarios? ¿Está realmente calificado en caso de crisis?" Para la UDC, el perfil del otrora consejero federal no es el bueno para solucionar los problemas del UBS y el dirigente saliente del banco central, Jean-Pierre Roth, era más indicado.

La economía aplaude

Los medios económicos reaccionan también. Frente a los problemas del banco en Estados Unidos, "Villiger puede contribuir a calmar la situación", considera Urs Rellstab, portavoz de economiesuisse, principal organización de las empresas suizas.

Para la Asociación Suiza de Banqueros (ASB), el ex ministro conoce bien "Berna" (la política nacional y sus redes) y el centro financiero suizo, una ventaja para el UBS, explica Thomas Sutter, portavoz. El equipo Villiger/Grübel es "una buena elección".

En la Bolsa suiza, los inversores acogieron bien el anuncio de la retirada de Peter Kurer. El título del UBS ganaba más de un 3% a la apertura, volviendo a pasar sobre el límite máximo de los diez francos.

swissinfo y agencias

UN BANCO EN CRISIS

El UBS es una de los bancos más afectados por la crisis financiera que comenzó en 2008. Estuvo particularmente expuesto a los riesgos del mercado estadounidense.

Concluyó el 2008 con un déficit histórico de casi 20.000 millones de francos, contra "solamente" 5.200 millones el año anterior.

El gobierno suizo actuó para ayudar al UBS. Inyectó 6.000 millones al capital del banco y encargó al banco central crear una estructura para hacerse cargo de los "fondos tóxicos" del UBS.

El UBS enfrenta, por otra parte, un escándalo de fraude fiscal en Estados Unidos. Está en la mira de la justicia estadounidense que ya obtuvo una supresión parcial del secreto bancario.

Fin del recuadro


Enlaces

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes









swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

×