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Parientes de los prisioneros esperan noticias sobre la muerte de 33 reos en una revuelta, en Roraima, Brasil. 6 de enero 2017.Al menos 33 reos murieron durante una revuelta en una prisión del estado brasileño de Roraima el viernes, informaron autoridades, en una posible venganza de un cartel de drogas luego de que algunos de sus miembros fueron asesinados el lunes en la peor masacre carcelaria en décadas en el país. REUTERS/JPavani

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Por Pedro Fonseca y Brad Brooks

RÍO DE JANEIRO/SAO PAULO (Reuters) - Al menos 33 reos murieron durante una revuelta en una prisión del estado brasileño de Roraima el viernes, informaron autoridades, en una posible venganza de un cartel de drogas luego de que algunos de sus miembros fueron asesinados el lunes en la peor masacre carcelaria en décadas en el país.

El secretario de Justicia y Ciudadanía de Roraima, Uziel de Castro, dijo en una entrevista con la radio BandNews que los incidentes del viernes fueron responsabilidad de Primer Comando Capital (PCC), la mayor banda de narcotráfico de Brasil. Muchos miembros del PCC murieron el lunes en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj), en el estado de Amazonas.

A varias de las víctimas de la revuelta del viernes en la Penitenciaría Agrícola de Monte Cristo, en el estado de Roraima, les arrancaron los corazones y quemaron sus cuerpos en una hoguera, reportó el diario Estado de S.Paulo, que citó a funcionarios de seguridad.

Autoridades del estado dijeron que la revuelta en Monte Cristo había sido controlada por fuerzas del Batallón de Operaciones Policiales Especiales de la Policía Militar. En octubre, un episodio de violencia entre bandas rivales de narcotraficantes en ese recinto terminó con 10 muertos.

Al menos 93 reos han muerto esta semana en tres incidentes separados en Brasil, lo que hace temer que se estén saliendo de control meses de violencia entre grupos narcos rivales que dominan muchas de las cárceles del país.

Sin embargo, el ministro de Justicia, Alexandre Moraes, declaró que las muertes en Roraima fueron resultado de una disputa interna del PCC y que no tenían relación con el incidente del lunes en Amazonas.

"La información que me fue entregada inicialmente indica que se trata de un ajuste interno", dijo Moraes a medios en Brasilia, insistiendo en que el Gobierno tiene control del sistema carcelario.

Expertos en seguridad habían pronosticado tras los hechos del lunes que habría más violencia en las penitenciarías de Brasil, controladas por bandas del narcotráfico. En 1992, una rebelión en el centro penitenciario Carandiru dejó un saldo de 111 reclusos muertos, casi todos a manos de la Policía Militar del estado de Sao Paulo durante la recuperación de la prisión.

(Reporte de Pedro Fonseca en Río de Janeiro, Brad Brooks en Sao Paulo y Alonso Soto en Brasilia; Escrito por Brad Brooks. Editado en español por Janisse Huambachano y Marion Giraldo)

Reuters