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Foto del domingo de una iglesia copta en Egipto tras un atentado con bomba. Abr 9, 2017. Al menos 44 personas murieron y más de 100 resultaron heridas el domingo por dos ataques con bomba en iglesias coptas de Egipto, en eventos que generaron ira y temor entre los cristianos y el despliegue del Ejército en todo el país. REUTERS/Mohamed Abd El Ghany

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Por Arwa Gaballa y Ahmed Tolba

TANTA, Egipto/EL CAIRO (Reuters) - Al menos 44 personas murieron y más de 100 resultaron heridas el domingo por dos ataques con bomba en iglesias coptas de Egipto, en eventos que generaron ira y temor entre los cristianos y el despliegue del Ejército en todo el país.

El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad por los ataques, que ocurren a puertas de la Semana Santa y poco antes de que el Papa Francisco visite Egipto a fines del mes.

Los ataques se producen en momentos en que el brazo del EI en Egipto parece estar intensificando los asaltos y amenazas contra los cristianos, en un abierto desafío al presidente Abdel Fattah al-Sisi, quien prometió protegerlos del extremismo.

La primera explosión, en Tanta, en el delta del Nilo, a menos de 100 kilómetros de distancia de El Cairo, mató al menos a 27 personas e hirió a 78, dijo el Ministerio egipcio de Salud.

El segundo atentado, perpetrado horas después por un suicida en la catedral copta de Alejandría, dañó la silla histórica del Papa copto y mató a 17 personas, incluyendo a tres policías. Unas 41 personas resultaron heridas, dijo el ministerio.

El Papa copto Tawadros, que había asistido a misa en la catedral de San Marcos, todavía estaba en el edificio en el momento de la explosión, pero no resultó herido, dijo el Ministerio del Interior. "Estas acciones no dañarán la unidad y la cohesión del pueblo", dijo Tawadros más tarde a los medios locales.

EI dijo que dos seguidores del grupo con chalecos con explosivos llevaron adelante los ataques, y advirtió que las agresiones continuarán. "Los cruzados y sus aliados apóstatas deben saber que (...) pagarán con ríos de sangre de sus hijos", destacó el grupo en un comunicado.

Tras el ataque, Sisi ordenó el depliegue de tropas para asistir a la policía y dijo que se declarará estado de emergencia por tres meses.

El domingo, miles de personas se reunieron fuera de la iglesia en Tanta poco después de la explosión, algunos vestidos de negro, llorando y describiendo una escena de carnicería. "Había sangre en todo el suelo y partes humanas dispersas", dijo una mujer cristiana.

Los cristianos son una minoría a la que pertenece un 10 por ciento de los 90 millones de habitantes del país del norte de África. En febrero, familias y estudiantes cristianos huyeron de la provincia egipcia del norte del Sinaí después de una serie de asesinatos selectivos.

(Reporte adicional de Ahmed Mohamed Hassan, Mahmoud Mourad, Mohammed Abdellah, Amina Ismail, Ahmed Aboulenein y Mostafa Hashem; Editado en español por Marion Giraldo/Robert Hetz/Javier Leira)

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