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Flores afuera del club Reina, tras el ataque de un hombre armado, Estambul, Turquía, 1 ene, 2017. Un hombre armado abrió fuego durante una fiesta de Año Nuevo el domingo en un concurrido local en Estambul a orillas del río Bósforo, matando a al menos 39 personas, entre ellos muchos extranjeros, y luego huyó del lugar. REUTERS/Huseyin Aldemir

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Por Nick Tattersall y Humeyra Pamuk

(Reuters) - Un hombre armado abrió fuego durante una fiesta de Año Nuevo el domingo en un concurrido local en Estambul a orillas del río Bósforo, matando a al menos 39 personas, entre ellos muchos extranjeros, y luego huyó del lugar.

Cerca de 500 a 600 personas estaban en el club nocturno Reina cuando ocurrió el ataque, cerca de las 01:15 hora local (2230 GMT), dijo la cadena CNN turca. Algunos saltaron a las aguas del Bósforo para intentar salvarse y fueron rescatados luego por la policía.

Las autoridades hablaron de un solo atacante, pero algunos reportes, incluida información en redes sociales, sugerían que habría más. El gobernador de Estambul, Vasip Sahin, dijo que el agresor usó un "arma de largo alcance" para disparar "brutal y salvajemente" contra la gente, refiriéndose aparentemente a un rifle de asalto.

El ataque sacudió a Turquía, tras un fallido golpe de estado en julio, que en los últimos meses ha sufrido repetidos ataques, de los que culpa a Estado Islámico así como a militantes kurdos. El país es miembro de la OTAN y que además integra la coalición liderada por Estados Unidos que lucha contra el grupo insurgente islamista.

Las fuerzas de seguridad en Europa estaban en alerta ante las celebraciones de Año Nuevo tras un atentado contra una feria navideña en Berlín, donde murieron 12 personas. Hace apenas unos días, un mensaje online de un grupo afín al Estado Islámico pidió ataques de "lobos solitarios" contra "celebraciones, reuniones y clubes".

El diario Hurriyet citó a testigos diciendo que los atacantes gritaban en árabe cuando abrieron fuego en el Reina.

"Nos estábamos divirtiendo. Todos comenzaron a correr repentinamente", dijo Sinem Uyanik, una mujer que estaba en el club, a Hurriyet, agregando que le pareció que había al menos dos personas armadas.

El incidente evocó el ataque de militantes islamistas en el club Bataclan, en París, en noviembre de 2015, en el que murieron unas 130 personas.

El ministro del Interior, Suleyman Soylu, dijo que 15 ó 16 de los fallecidos eran extranjeros, agregando que hay 69 personas hospitalizadas, cuatro de ellos en estado crítico. Autoridades indicaron que entre las víctimas hay ciudadanos de Arabia Saudita, Marruecos, El Líbano, Libia, Israel y Bélgica.

"Como nación, combatiremos hasta el fin no sólo los ataques armados de grupos terroristas, sino también sus ataques económicos, políticos y sociales", dijo el presidente, Tayyip Erdogan, en un comunicado escrito.

Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad, pero Erdogan vinculó los ataques con los acontecimientos en la región, donde Turquía afronta conflictos al otro lado de su frontera, en Irak y Siria. Unos tres millones de refugiados sirios viven en la actualidad en suelo turco.

El presidente estadounidense Barack Obama expresó sus condolencias e instruyó a su equipo a cooperar con las autoridades turcas, mientras que en un discurso pronunciado el domingo ante unos 50.000 fieles en la Plaza de San Pedro, el Papa se apartó del texto preparado para condenar el ataque en Estambul.

Turquía forma parte de la coalición liderada por Estados Unidos que lucha contra el grupo insurgente Estado Islámico y lanzó incursiones en Siria expulsar a los extremistas suníes de sus fronteras. También ha participado en el frágil alto el fuego en Siria junto con Rusia.

(Reporte adicional de Yesim Dikmen y Daren Butler en Estambul, Ece Toksabay en Ankara, Jeffrey Heller en Jerusalén, Jan Strupczewski en Bruselas, Laurence Frost en París; escrito por Nick Tattersall; editado en español por Gabriela Donoso/Inmaculada Sanz/Janisse Huambachano)

Reuters