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Un periodista posa con una copia de la ley sobre el "Brexit" frente al Parlamento británico en Londres. 26 enero 2017. Los intentos de los legisladores británicos proeuropeos por temperar el plan de "Brexit" de la primera ministra, Theresa May, experimentaron un impulso el domingo, cuando un miembro de su propio partido criticó su estrategia antes de las votaciones parlamentarias que pondrán a prueba a su Gobierno. REUTERS/Toby Melville

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Por William James

LONDRES (Reuters) - Los intentos de los legisladores británicos proeuropeos por temperar el plan de "Brexit" de la primera ministra, Theresa May, experimentaron un impulso el domingo, cuando un miembro de su propio partido criticó su estrategia antes de las votaciones parlamentarias que pondrán a prueba a su Gobierno.

El lunes comienza un debate de tres días sobre una ley que dará derecho a May a poner en marcha el adiós británico a la Unión Europea. Después vendrá una serie de votaciones para ver si se añaden condiciones extra a su plan de empezar las negociaciones el 31 de marzo.

Los legisladores votaron de forma abrumadora en favor del principio de la nueva ley la semana pasada, indicando que es improbable que May pueda ser bloqueada en su intento de activar el "Brexit". Sin embargo, necesitará el apoyo de todo su partido para aprobar la estrategia sin alteraciones.

En el domingo surgieron las primeras señales de disensión en el seno del Partido Conservador, situación que si se extiende podría terminar enmendando la ley, dañando la autoridad de May a nivel local y dando a los negociadores europeos un poderoso ascendente en las conversaciones para consumar el divorcio.

"Podríamos tener que enfrentarnos a la perspectiva de abandonar la UE 'cayendo de un precipicio' -como algunos han descrito una salida sin acuerdo- con consecuencias económicas potencialmente desastrosas", dijo el parlamentario Neil Carmichael el domingo.

May aseguró que el Parlamento podrá escoger entre aceptar el acuerdo que alcance con la UE o rechazarlo y salir del bloque sin un acuerdo sobre asuntos como el comercio y la inmigración. No obstante, los legisladores quieren tener más influencia.

"El Parlamento debe tener una palabra final cuando lleguemos al final de la partida", escribió Carmichael en el diario Mail on Sunday, argumentando que los parlamentarios deberían poder ser capaces de enviar de vuelta a May a la mesa negociadora.

Carmichael es el más lenguaraz de un puñado de críticos dentro del partido de May que podrían unir fuerzas con legisladores opositores del Partido Laborista y del Partido Nacionalista Escocés para derrotar el Gobierno. Una fuente indicó que para vencer a May se necesitaría que unos 20 legisladores conservadores rompan filas.

(Editado en español por Carlos Serrano)

Reuters