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Imagen de archivo de un partidario de las FARC escuchando al líder rebelde Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, durante el lanzamiento del nuevo partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, en la Plaza de Bolívar en Bogotá, Colombia. 1 de septiembre, 2017. REUTERS/Jaime Saldarriaga

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BOGOTÁ (Reuters) - El Consejo Nacional Electoral de Colombia reconoció el martes la validez jurídica del naciente partido de la antigua guerrilla de las FARC, una decisión que habilita al conglomerado a presentar candidatos en las elecciones legislativas y presidenciales del próximo año.

Más de 11.300 integrantes de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entre combatientes, auxiliadores y presos están en proceso de reincorporación a la sociedad después de que el grupo entregó las armas a Naciones Unidas y conformó un partido político, en cumplimiento del acuerdo de paz.

"El Consejo Nacional Electoral manifiesta que, en su sesión de sala plena, resolvió reconocer personería jurídica al partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común-FARC", dijo un comunicado del organismo.

Bajo los términos del acuerdo, el grupo rebelde -que puso en aprietos al Estado colombiano en la década de 1990, con presencia en extensas zonas montañosas y selváticas en donde ejerció un gobierno de facto- se convertirá en el partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

La FARC anunciará el miércoles a sus candidatos para las elecciones del 2018, en las que los colombianos elegirán congresistas y presidente. El acuerdo establece que la antigua guerrilla tendrá 10 curules en el Congreso hasta el 2026, incluso si no obtienen los votos necesarios.

El Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el antiguo grupo guerrillero firmaron a finales del año pasado un acuerdo de paz para poner fin a un conflicto de más de medio siglo que ha dejado 220.000 muertos y millones de desplazados.

Además del abandono de las armas, el pacto de paz incluye la entrega de tierras a campesinos pobres, desminado, lucha contra el narcotráfico e inversión social del Estado en educación, salud y carreteras para erradicar la pobreza.

La implementación del acuerdo tardará al menos una década en una sociedad divida entre quienes apoyan y se oponen a que los antiguos guerrilleros se reincorporen a la sociedad y participen en política.

(Reporte de Luis Jaime Acosta; Editado por Ricardo Figueroa)

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Reuters