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La mandataria chilena, Michelle Bachelet, tras entregar su cuenta pública anual frente al Congreso en Valparaíso, jun 1, 2017. La mandataria chilena Michelle Bachelet pidió el jueves "unidad" a una dividida coalición oficialista, a sólo meses de la elección presidencial de noviembre, para proyectar sus reformas y ante el riesgo de que llegue al poder el expresidente conservador Sebastián Piñera. REUTERS/Rodrigo Garrido

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SANTIAGO (Reuters) - La mandataria chilena Michelle Bachelet pidió el jueves "unidad" a una dividida coalición oficialista, a sólo meses de la elección presidencial de noviembre, para proyectar sus reformas y ante el riesgo de que llegue al poder el expresidente conservador Sebastián Piñera.

En su última cuenta pública ante el Congreso, Bachelet hizo un llamado a defender las "transformaciones comprometidas" en las reformas tributaria, educacional y laboral.

El llamado de la presidenta ocurre cuando su coalición -que integran democratacristianos, comunistas, radicales y socialistas- atraviesa por una de sus peores crisis, luego de que dos candidatos del bloque decidieron presentarse a los comicios de noviembre, una división que podría repetirse en las elecciones legislativas.

"Quiero pedirles especialmente a los demócratas progresistas de Chile, a quienes me acompañan en el Gobierno, unidad en la acción y lealtad a los principios que nos convocan. Lo que ha dado gobernabilidad al progreso es nuestra unidad y es lo que debe asegurar la consolidación de nuestras reformas y los avances en el futuro", dijo Bachelet.

La aprobación a la presidenta, que finaliza su mandato en marzo del 2018, ha mostrado recientemente un repunte. Pero en la carrera presidencial, Piñera figura primero en los sondeos seguido por el senador oficialista Alejandro Guillier y más lejos por la candidata de la Democracia Cristiana, Carolina Goic.[nL1N1IY0OC]

Bachelet llegó al poder en 2014, tras el fin del gobierno de Piñera, con una agenda repleta de promesas para derrotar la desigualdad mediante una profunda reforma tributaria, acceso gratuito a la educación superior y ambiciosos planes en materia social.

"Ha sido una historia dolorosa, pero también con mucha alegría", dijo Bachelet. "Este es el último discurso de estado de la nación de mi mandato (...) hemos puesto en marcha una historia y somos responsables ante el país de llevarla a cabo", agregó aludiendo a los desafíos pendientes del pacto gobernante.

Pero la oposición a esas reformas -incluso dentro de su propia coalición-, los pasos en falso en su ejecución, una contracción de las inversiones en medio de un débil crecimiento económico y el derrumbe en el precio del cobre -mayor envío del país- provocaron un desplome en su popularidad.

Mientras Bachelet anunciaba en su discurso que extenderá la gratuidad de la educación superior al 60 por ciento de los estudiantes más pobres en 2018, organizaciones estudiantiles protestaban en Santiago y otras ciudades del país por considerar insuficiente la reforma educacional.

(Reporte de Antonio de la Jara; Editado por Javier López de Lérida)

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Reuters