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Investigadores forenses buscan evidencias en la plataforma de la estación de metro Parsons Green en Londres, Gran Bretaña, 15 de septiembre, 2017. REUTERS/Hannah McKay

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Por Kevin Coombs y Yann Tessier

LONDRES (Reuters) - Una bomba de fabricación casera en una estación de metro en Londres dejó el viernes un carro en llamas y 29 personas heridas, aunque aparentemente no explotó completamente, en el quinto importante incidente terrorista en Reino Unido este año.

Los pasajeros que viajaban en un tren con destino a la capital británica huyeron cuando las llamas empezaron a propagarse dentro de un vagón en la estación de Parsons Green, en el oeste de Londres, a las 08.20 hora local (0720 GMT).

Algunas personas sufrieron quemaduras y otras resultaron lesionadas durante la estampida que se generó para escapar del lugar, pero funcionarios de salud aseguraron que ninguno estaría en estado grave.

"Estamos persiguiendo a los sospechosos", indico el máximo oficial antiterrorista, Mark Rowley. "Alguien colocó este artefacto explosivo improvisado en la red del Metro: en esta etapa tenemos que tener la mente abierta sobre él y potenciales asociados", agregó.

Cientos de detectives y funcionarios de inteligencia estaban involucrados en la búsqueda de los responsables. Rowley no respondió si el presunto autor había estado en el tren.

La primera ministra británica, Theresa May, regresó a Londres para encabezar una reunión del comité de respuesta de emergencias. Denominó el incidente como un "ataque cobarde" y dijo que el nivel de amenaza a la seguridad nacional se había elevado a "crítico", el más alto.

Estado Islámico, que ha dicho que estuvo detrás de varios ataques en ciudades occidentales en los últimos años -incluidos dos en Londres y uno en Manchester este año-, se declaró responsable del incidente a través de su agencia de noticias, Amaq.

No era posible verificar la reivindicación, ya que Amaq no entregó evidencias. Funcionarios de inteligencia occidentales han cuestionado afirmaciones similares en el pasado, diciendo que aunque la ideología de Estado Islámico podría haber inspirado a algunos atacantes, hay escasas evidencias de que haya orquestado los ataques.

VI LAS LLAMAS

Imágenes del lugar del incidente mostraron un cubo blanco sobre el suelo de un vagón, con una bolsa para congelados de supermercado en su interior y lo que parecían cables saliendo de la parte superior.

"Yo estaba en el segundo vagón desde atrás. Escuché una especie de zumbido. Levanté la vista y vi el vagón entero envuelto en llamas que venían hacia mí", dijo a Reuters Ola Fayankinnu. "Había teléfonos, gorros, bolsos por todas partes y cuando miré hacia atrás vi una bolsa en llamas", agregó.

En los exteriores de la estación, una mujer estaba sentada en la calle con una venda en una pierna mientras policías armados patrullaban. Un testigo de Reuters dijo que vio a una mujer siendo trasladada en una camilla con las piernas cubiertas por una manta.

Charlie Craven dijo que acababa de subir al tren cuando el artefacto explotó.

"Literalmente dentro de los tres segundos en que se deja el bolso en el suelo, las puertas se cierran, sentimos una fuerte explosión", aseguró Craven a Reuters. "Miré a mi alrededor y vi esta enorme bola de fuego (...) avanzando por el carro", añadió.

En 2005, 52 personas murieron en ataques perpetrados por cuatro islamistas británicos en tres trenes de metro y un autobús de Londres. Este año, Reino Unido ha sufrido cuatro ataques que dejaron un total de 36 personas muertas.

(Reporte adicional de Kate Holton, Elizabeth Piper, Yann Tessier y Costas Pitas; Escrito por Michael Holden. Editado en español por Carlos Serrano y Ana Laura Mitidieri)

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