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Dos cazas B-1B de Estados Unidos se suman a los ejercicios militares en la Península Coreana, durante una misión de 10 horas ordenada por el Pentágono y en la que participan unidades aéreas de Corea del Sur y Japón. Foto de archivo. Cortesía Fuerza Aérea de EEUU.

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Por Jack Kim y Kaori Kaneko

SEÚL/TOKIO (Reuters) - Aviones de combate surcoreanos y japoneses se sumaron el jueves a los ejercicios militares de bombarderos estadounidenses cerca de la Península Coreana, dos días después de que Pyongyang disparara un misil que sobrevoló la isla japonesa de Hokkaido, elevando drásticamente las tensiones en la región.

Los ejercicios, que involucraron dos bombarderos supersónicos B-1B y cuatro aviones F-35B de Estados Unidos, además de cazas surcoreanos y japoneses, se producen al final de las maniobras militares conjuntas de Seúl y Washington que se enfocaron mayormente en simulaciones virtuales.

"Las acciones de Corea del Norte son una amenaza para nuestros aliados, para nuestros socios y nuestro hogar y estas acciones desestabilizadoras deben ser respondidas apropiadamente", dijo el general Terrence J. O’Shaughnessy, comandante de las fuerzas estadounidenses en el Pacífico, quien realizó una visita a Japón para reunirse con sus contrapartes.

"Esta compleja misión demuestra claramente nuestra solidaridad con nuestros aliados y destaca la cooperación ampliada para defendernos de una amenaza regional común. Nuestra fuerza desplegada será la primera en pelear, lista para emitir una respuesta letal de inmediato si nuestra nación lo decide", declaró.

Corea del Norte ha expresado varias veces su intención de desarrollar la tecnología para lanzar misiles con una ojiva nuclear contra Estados Unidos y recientemente amenazó a la isla de Guam, un territorio estadounidense situado en el Pacífico.

El presidente estadounidense, Donald Trump, emitió sus propias amenazas, al advertir a Corea del Norte que se enfrentaría a "el fuego y la furia" si ponía en riesgo a Estados Unidos y que el Ejército del país norteamericano estaba "listo y cargado" para responder a cualquier provocación.

El miércoles, Trump declaró que "dialogar no es la respuesta" para resolver la prolongada hostilidad con Corea del Norte.

"Estados Unidos ha estado dialogando con Corea del Norte, pagándole dinero en calidad de extorsión, por 25 años", dijo Trump, quien la semana pasada dijo que el líder norcoreano, Kim Jong Un, estaba comenzando a respetar a Washington. "¡El diálogo no es la respuesta!", añadió en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, al ser consultado por los medios horas después, el secretario de Defensa Jim Mattis dijo que Estados Unidos no había agotado la vía diplomática para lidiar con Corea del Norte.

El ministro de Defensa de Japón, Itsunori Onodera, conversó con Mattis por teléfono y ambos acordaron seguir presionando a Corea del Norte de una forma "visible", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores en Tokio.

(Reporte adicional de Tim Kelly, Linda Sieg y Nubohiro Kubo en Tokio, Michael Martina y Ben Blanchard en Pekín; Escrito por Lincoln Feast y Nick Macfie. Editado en español por Marion Giraldo)

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Reuters