Reuters internacional

El jefe de la cámara azucarera de México, Juan Cortina, en una entrevista con Reuters en Ciudad de México, mayo 9, 2017. Los industriales mexicanos del azúcar no aceptarán que se reduzca la polaridad del producto que envían a Estados Unidos ni que se lleve a niveles mínimos la cantidad del edulcorante refinado, como exige su contraparte en el país vecino, dijo el martes el jefe de la cámara azucarera, Juan Cortina. REUTERS/Carlos Jasso

(reuters_tickers)

Por Adriana Barrera

CIUDAD DE MÉXICO, 9 mayo (Reuters) - Industriales mexicanos pedirán una investigación gubernamental antidumping contra la fructosa de Estados Unidos, anunció el martes el jefe de la cámara azucarera, mientras las ríspidas negociaciones sobre el ingreso del edulcorante mexicano a ese país se acercan a su plazo con las partes en esquinas opuestas.

Juan Cortina, jefe de la cámara azucarera, dijo que existen elementos para una investigación "sólida" contra la fructosa, que entra a México sin restricciones y sin pagar aranceles, a diferencia del azúcar mexicana, cuyos beneficios comerciales acabaron con los "acuerdos de suspensión" firmados a fines del 2014.

La búsqueda ahora de la represalia -que calculó tardaría hasta seis meses- responde al endurecimiento de la postura de Estados Unidos en las negociaciones, argumentó.

"Estamos con una pistola en la cabeza en donde nos dicen: '¿estás de acuerdo con nuestros términos o te ponemos aranceles a partir del 5 de junio?'", dijo Cortina en una entrevista con Reuters. "Yo creo que eso cambia mucho la ecuación de lo que estamos tratando de hacer", añadió.

A partir del 5 de junio, los "acuerdos de suspensión", que fijaron cupos, precios y calidades al azúcar mexicana que llega a Estados Unidos, desaparecerían y el edulcorante tendría que pagar altos aranceles que lo sacarían del mercado, de acuerdo a lo dicho por Cortina en una conferencia de prensa más temprano.

Por otra parte alertó que hay términos que los empresarios estadounidenses han puesto sobre la mesa que son inaceptables.

En primer lugar citó la reducción de la polaridad -ligada a la calidad-, que Estados Unidos plantea bajar al 99.2 por ciento desde el 99.5 por ciento de los acuerdos, así como bajar drásticamente la cantidad de azúcar refinada a un 15 por ciento del cupo cuando ahora se ubica en un 53 por ciento del total.

Y aunque el líder empresarial reconoció que tendrían que ceder en cuanto a la cantidad de azúcar refinada, dijo que no sería "ni remotamente cercano a lo que ellos están pidiendo".

En cambio, aceptarían enviar el azúcar cruda a granel, como piden los refinadores estadounidenses, así como mover los precios mínimos para el azúcar mexicana, además de que hay un consenso en que México siga abasteciendo el 100 por ciento de las necesidades adicionales que Estados Unidos tenga.

"El tema de los precios podemos platicar (...) y sería un tema de subir tanto el precio del crudo como el precio del refinado", señaló.

México y Estados Unidos se encaminan a una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que comparten con Canadá.

El azúcar ha sido un tema de mucha tensión a lo largo del acuerdo comercial y el resultado de la negociación en curso sobre el edulcorante es visto como un termómetro del diálogo que se llevará entre los dos países.

"Te va a dar el tono de cómo pueden venir las pláticas hacia adelante", dijo Cortina.

"Si no se llega a un acuerdo específico entre México y Estados Unidos pues te queda una nube al iniciar las pláticas de todo lo demás, que son mucho más importantes que este tema en particular", subrayó.

(Reporte de Adriana Barrera. Editado por Rodrigo Charme y Silene Ramírez)

Reuters

 Reuters internacional