Por Dominic Evans, Orhan Coskun y Tom Perry

ANKARA/BEIRUT, 15 oct (Reuters) - La decisión del presidente Donald Trump de retirarse de Siria supone un cambio radical en el equilibrio de poderes en el noreste del país y crea un vacío que Rusia, Turquía e Irán se han apresurado a llenar.

Mientras las fuerzas turcas presionan hacia el sur desde la frontera, los kurdos han abierto el camino al ejército del Gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad, apoyado por Rusia, desde el sur y el oeste. Las fuerzas de Assad están explotando la retirada de Estados Unidos para recuperar un territorio rico en recursos que abandonaron hace años.

La zona incluye la mayor parte de las tierras sirias que formaban el "califato" del grupo Estado Islámico, cuyos combatientes han pasado a la clandestinidad pero han prometido regresar.

Más de 10.000 prisioneros de Estado Islámico, entre ellos muchos yihadistas extranjeros cuyos gobiernos occidentales se niegan a aceptarlos de nuevo, se encuentran en prisiones allí, y decenas de miles de miembros de sus familias están en campos de detención.

Presentamos a continuación un resumen de lo que significa la retirada de Estados Unidos para los que se apresuran a entrar y para los demás.

¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA OFENSIVA TURCA?

El presidente turco Tayyip Erdogan dice que quiere asentar a hasta dos millones de refugiados sirios, muchos de ellos árabes suníes, en la región objetivo de la operación, territorio que actualmente está controlado por fuerzas dirigidas por los kurdos.

Las tropas turcas y los rebeldes sirios apoyados por Ankara se han concentrado en la primera semana de operaciones en expulsar a los combatientes del YPG kurdo-sirio de dos importantes ciudades fronterizas, Tel Abyad y Ras al Ain, con unos 120 kilómetros de distancia entre sí.

A pesar de las numerosas críticas internacionales, Erdogan ha dicho que nada detendrá las operaciones contra los combatientes kurdos del YPG, considerados terroristas por Ankara debido a sus vínculos con las guerrillas que llevan a cabo una insurgencia en el sudeste de Turquía.

Erdogan ha dicho que Turquía tomará una franja fronteriza de cientos de kilómetros desde Kobani, en el oeste, hasta Hasaka en el este, y de 30 a 35 kilómetros hacia el interior de Siria.

Un responsable turco dijo a Reuters que la operación se estaba llevando a cabo "con bastante rapidez y éxito". La primera fase se completará el 13 de noviembre, cuando Erdogan se reúna con Trump durante una visita a Washington, según dijo esta fuente, sin especificar hasta dónde habría llegado Turquía para entonces.

¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DE ASSAD?

La retirada total de las fuerzas estadounidenses y el despliegue del ejército sirio constituyen un momento crucial en el conflicto sirio, al devolver al Gobierno de Assad una base en la zona más grande del país que había estado fuera de su alcance.

El área incluye petróleo, terrenos agrícolas, recursos hídricos y la presa hidroeléctrica de Tabqa, activos vitales que permitirán al Gobierno hacer frente a los efectos de las sanciones occidentales.

Los medios de comunicación del Estado sirio han dicho que las tropas han llegado a la autopista M4 que corre de este a oeste, a unos 30 kilómetros al sur de la frontera con Turquía, en el borde de la "zona segura" prevista por Ankara. El martes entraron en Manbij, en una zona que había sido patrullada conjuntamente por Turquía y Estados Unidos.

El ejército de Assad, sin embargo, se ha debilitado por el desgaste del prolongado conflicto, y ahora depende en gran medida de Rusia, Irán y aliados chiíes de Irán, incluido el grupo libanés Hezbolá.

¿QUÉ SIGNIFICA PARA LA AUTONOMÍA KURDA?

Los grupos kurdos de Siria explotaron la retirada de las fuerzas gubernamentales del noreste al inicio del conflicto sirio para establecer sus propias instituciones y enseñar el idioma kurdo en las escuelas locales.

Expuestos al ataque turco por la retirada de Estados Unidos, invitaron al ejército sirio a regresar, una decisión que ha evidenciado su debilidad y ha puesto fin a muchos de sus sueños.

Esperarán preservar la mayor parte posible de su autonomía en las negociaciones políticas con el Estado sirio, o al menos ese era su objetivo declarado desde hace tiempo. Pero ya no tienen un poderoso aliado que los respalde.

Sin embargo, Damasco y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) —las fuerzas militares de los kurdos de Siria— comparten el objetivo de expulsar a Turquía del norte de Siria, o al menos detener su avance.

"Damasco necesita a los kurdos. Los kurdos y Damasco tienen dos cosas en común: enemistad con Turquía y el deseo de no ver a las milicias rebeldes suníes gobernando el noreste de Siria", dijo Joshua Landis, jefe del Centro de Estudios de Oriente Próximo en la Universidad de Oklahoma.

"Pero no se ponen de acuerdo en nada cuando se trata de gobernar el noreste de Siria."

¿QUÉ SERÁ DEL ESTADO ISLÁMICO?

Las FDS, dirigidas por los kurdos, eran la principal fuerza sobre el terreno en una ofensiva respaldada por Estados Unidos que recuperó los territorios sirios del autoproclamado califato del Estado Islámico, incluida la capital de facto del movimiento, Al-Raqqqa. Antes de su retirada, Washington se había estado preparando para entrenar y equipar estas tropas para estabilizar la zona, con el fin de impedir el regreso de los militantes, que llevaron a cabo grandes masacres de kurdos en las ciudades que habían controlado.

Las FDS afirman que la ofensiva turca ha contribuido a dinamizar las células durmientes del Estado Islámico, justo un año después de que el "califato" fuera efectivamente desmantelado. El Estado Islámico ya ha reivindicado la responsabilidad de atentados, incluido un mortífero ataque con coche bomba frente a un restaurante en la mayor ciudad kurda, Qamishli, justo un día después de que Turquía iniciara su incursión.

Desde que comenzaron los combates la semana pasada, también ha habido disturbios en las cárceles donde se encuentran los combatientes yihadistas, y en los campos de detención donde se encuentran sus esposas e hijos, según las FDS.

POSIBLE VICTORIA IRANÍ

Irán, aliado de Assad, también puede salir ganando. Los grupos paramilitares iraquíes apoyados por Irán en la frontera entre Irak y Siria probablemente ayudarán a asegurar el control de Assad, fortaleciendo sus propias líneas de suministro a lo largo de un corredor de territorio desde Teherán hasta Beirut.

(información adicional de Tuvan Gumrukcu en Ankara, traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid)

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