BOGOTÁ, 27 oct (Reuters) - Los votantes de la capital de Colombia, Bogotá, eligieron el domingo por primera vez en la historia a una mujer como alcaldesa en unas elecciones locales y regionales antecedidas por la violencia contra algunos candidatos y el liderazgo de los clanes políticos para controlar el mapa electoral del país.

La izquierdista Claudia López, exsenadora y excandidata a la vicepresidencia, obtuvo alrededor del 35% de los votos para la alcaldía de Bogotá, considerado el segundo cargo político más importante en Colombia después de la presidencia, y venció al independiente Carlos Fernando Galán.

La politóloga de 49 años, que se considera "incorruptible", prometió poner más policías en las calles para combatir la rampante delincuencia y el microtráfico, reducir el trabajo infantil, el embarazo adolescente y mantener el contrato para la construcción de la primera línea del metro, recientemente adjudicada.

"Bogotá escogió el liderazgo de una mujer luego centurias de gobiernos de hombres, casas y cunas políticas", dijo López en un discurso ante cientos de seguidores que la aclamaban.

"Hoy en Bogotá ganó el cambio, ganó la decisión de desterrar la corrupción y el clientelismo de la política tradicional, ganamos las mujeres, los jóvenes, las familias hechas a pulso", agregó la alcaldesa electa quien desde hace años reconoció públicamente que es lesbiana.

Unos 36,6 millones de personas estaban habilitadas para votar y elegir 1.101 alcaldes, 32 gobernadores, más de 12.000 concejales, 400 diputados y 6.800 ediles entre más de 116.000 candidatos. Más de un 50% de los electores participaron en las votaciones, según la Registraduría Nacional.

Las elecciones fueron las más pacíficas en la historia reciente, pese a que durante la campaña fueron asesinados siete candidatos, mientras que otros 12 fueron víctimas de atentados y más de un centenar amenazados, según estadísticas de la Misión de Observación Electoral.

Pese a los temores, no se reportaron ataques de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), de las disidencias de las FARC que no aceptaron un acuerdo de paz firmado en 2016 para acabar un conflicto armado de más de medio siglo que ha dejado 260.000 muertos, ni de bandas criminales conformadas por exparamilitares de ultraderecha.

Los ganadores de las elecciones quedan en buena posición para influir en las votaciones legislativas y presidenciales de 2022, según analistas.

A diferencia de las elecciones presidenciales de 2018 que ganó Iván Duque y en las que el país se dividió entre derecha e izquierda, en esta ocasión hubo una proliferación de fuerzas lideradas por políticos locales y regionales.

La mayoría de los candidatos llegaron en coaliciones que involucraron a varios partidos o respaldados por firmas de ciudadanos en búsqueda de una identidad de independencia.

En la ciudad de Medellín ganó la alcaldía el independiente Daniel Quintero, quien derrotó a Alfredo Ramos, candidato del partido Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe.

En Cali ganó el izquierdista Jorge Iván Ospina apoyado por una coalición y en Barranquilla se impuso Jaime Pumarejo, el candidato del clan de la familia Char, dueños de un grupo empresarial que usan como punta de lanza para sus aspiraciones políticas.

Los elegidos asumirán sus cargos el 1 de enero de 2020 para un periodo de cuatro años.

(Reporte de Nelson Bocanegra, reporte adicional de Julia Symmes Cobb. Editado por Luis Jaime Acosta)

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