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Una mujer sostiene una pancarta durante un acto en que se guardó un minuto de silencio por la víctimas de lso ataques en Barcelona. 18 de agosto 2017. REUTERS/Susana Vera

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Por Andrés González, Carlos Ruano y Angus Berwick

BARCELONA (Reuters) - El conductor de una furgoneta que arrolló a decenas de personas en el centro de Barcelona, con un saldo de 13 muertos, podría estar vivo y fugitivo, dijo el viernes la policía española, que negó los reportes de prensa que señalaban que había sido abatido en una operación en la localidad de Cambrils.

El jefe de la policía regional catalana, Josep Lluis Trapero, dijo que no podía confirmar que el conductor fuera uno de los atacantes abatidos en la madrugada del viernes por los agentes en el balneario catalán. "Es una posibilidad, pero en este momento, a diferencia de hace horas, tiene menos peso", sostuvo Trapero a la televisión regional.

El conductor abandonó la furgoneta y huyó tras acelerar el jueves por una zona peatonal de Las Ramblas, el bulevar más conocido de Barcelona, dejando un reguero de muertos y heridos, en el último de una serie de ataques en toda Europa en el que militantes han usado vehículos como arma.

Este modus operandi -directo, letal y muy difícil de predecir- ha acabado con la vida de casi 130 personas en Niza, Berlín, Londres y Estocolmo.

Presuntos yihadistas estuvieron detrás de los ataques previos. Estado Islámico aseguró que los responsables del último "llevaron a cabo la operación en respuesta a los llamados para atacar a los estados de la coalición" liderada por Estados Unidos contra el grupo militante suní.

Horas después del atropello, la policía abatió a cinco personas en Cambrils, 120 kilómetros al sur de Barcelona, después de que lanzaron su auto contra peatones y agentes policiales. Los cinco tenían hacha y cuchillos y vestían cinturones con explosivos simulados, según la policía.

Una mujer española murió en este incidente, en el que resultaron heridos varios civiles más y un agente.

Trapero había dicho más temprano el viernes que la investigación se centraba en una casa en la localidad de Alcanar, al suroeste de Barcelona, que fue destruida por una explosión poco antes de la medianoche del miércoles.

La policía cree que en la vivienda se planeaban uno o varios ataques a gran escala en Barcelona, posiblemente usando un gran número de balones de gas butano almacenados allí.

Sin embargo, la explosión aparentemente accidental obligó a los atacantes a echar para atrás sus planes y perpetrar de forma precipitada atentados más "rudimentarios", dijo Trapero.

CUATRO ARRESTOS

La policía arrestó a cuatro personas en conexión con los ataques, tres marroquíes y una procedente del enclave español norteafricano de Melilla, dijo Trapero. Ninguno tiene historial previo de actividades relacionadas con el terrorismo, agregó.

Otras tres personas fueron identificadas pero siguen libres. La prensa local dijo que dos de ellos habrían muerto en la explosión en Alcanar, mientras que un hombre de origen marroquí era buscado por la policía.

Las autoridades francesas buscan al conductor de un Renault Kangoo blanco que podría haber sido usado por los perpetradores del ataque en Barcelona, dijo a Reuters una fuente policial.

El del jueves fue el peor ataque en España desde el ocurrido en marzo de 2004, cuando militantes islamistas colocaron bombas en el tren de cercanías en Madrid, hechos que dejaron 191 muertos.

De las 126 personas heridas en los ataques en Barcelona y Cambrils, 65 siguen hospitalizadas y 17 se encuentran en estado crítico. Las víctimas proceden de 34 países, desde Francia y Alemania a Pakistán y Filipinas.

Mientras España comenzaba tres días de luto, la gente dejaba flores y encendía velas en Las Ramblas en memoria de las víctimas. El rey Felipe y el presidente Mariano Rajoy visitaron la cercana Plaza de Cataluña, donde guardaron un minuto de silencio y la multitud coreó desafiante "No tengo miedo" en catalán.

Líderes mundiales condenaron el ataque, entre ellos el presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuyo país sufrió uno de los peores atentados en Europa en los últimos tiempos.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que el terrorismo islamista "no puede derrotarnos, mientras que el rey Mohammed VI de Marruecos envió sus condolencias a España.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló con su par español, Mariano Rajoy, desde el Air Force One y comprometió colaboración en las investigaciones.

(Reportes adicionales de Julien Toyer, Sarah White, Andrés González, Silvio Castellanos y Kylie MacLellan; escrito por Adrian Croft y Carlos Ruano; editado en español por Marion Giraldo y Carlos Serrano)

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Reuters