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Pasajeros en una estación de tren en Seúl ven una pantalla de televisión que emite un reporte sobre el lanzamiento por parte de Corea del Norte de un misil balístico hacia el mar. 12 de febrero de 2017. REUTERS/Kim Hong-Ji. Corea del Norte disparó el domingo un misil balístico al mar, la primera prueba de su tipo desde la llegada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca, que estudia una respuesta calibrada para evitar una escalada en las tensiones. Se trató de un misil de rango mediano o intermedio que cayó en el Mar de Japón, de acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, y no un proyectil intercontinental, que Corea del Norte asegura que podría probar en cualquier momento.

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Por Jack Kim y Ju-min Park

SEÚL (Reuters) - Corea del Norte disparó el domingo un misil balístico al mar, la primera prueba de su tipo desde la llegada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca, que estudia una respuesta calibrada para evitar una escalada en las tensiones.

Se trató de un misil de rango mediano o intermedio que cayó en el Mar de Japón, de acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, y no un proyectil intercontinental, que Corea del Norte asegura que podría probar en cualquier momento.

El lanzamiento fue el primero desde que Trump resultó electo y pone a prueba su promesa de tomar una actitud más dura con el régimen en Corea del Norte, que el año pasado hizo pruebas nucleares y de misiles balísticos a un ritmo sin precedentes violando resoluciones de la ONU.

Un funcionario de Estados Unidos dijo que la administración de Trump había estado esperando una "provocación" de Corea del Norte poco después de haber llegado al poder y que considerará un abanico de opciones en respuesta, que sería calibrada para mostrar la determinación de Estados Unidos pero evitando una escalada del conflicto.

El nuevo gobierno probablemente también presionará a China para que se esfuerce más por controlar a Corea del Norte, reflejando la visión de Trump de que Pekín no hecho suficiente en este frente, dijo el funcionario bajo condición de anonimato.

"Esto no fue una sorpresa", comentó el funcionario. "Al líder de Corea del Norte le gusta llamar la atención en momentos como este".

La prueba ocurrió un día después de que Trump se reuniera con el primer ministro japonés Shinzo Abe y acordara trabajar para asegurar una sólida defensa contra la amenaza de Corea del Norte. También sucedió una semana después de que Trump hablara con el presidente chino Xi Jinping.

"Solo quiero que todo el mundo entienda y sepa que Estados Unidos respalda a Japón, nuestro gran aliado, 100 por ciento", dijo Trump a reporteros en Florida durante una declaración conjunta con Abe. Y no hizo otros comentarios.

Abe dijo que el lanzamiento era "absolutamente intolerable" y dijo que Corea del Norte debe cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

China es el principal aliado de Corea del Norte pero se ha frustrado con las reiteradas provocaciones de Pionyang, aunque está molesta por la presión de Washington y Seúl para que mantenga a raya Corea del Norte y su joven líder Kim Jong Un.

La cancillería china no respondió de inmediato el domingo a la solicitud de comentarios.

Trump y sus asesores probablemente evaluarán una serie de respuestas, incluyendo nuevas sanciones para endurecer los controles financieros, un aumento de los activos navales y aéreos en y alrededor de la Península Coreana y la aceleración de la instalación de un sistema de defensa antimisiles, dijo el funcionario del gobierno.

Pero, de acuerdo con el funcionario, dado que se cree que no se trató de un misil intercontinental y que Pionyang no ha llevado a cabo una nueva explosión nuclear, cualquier respuesta buscará evitar echar leña al fuego.

DEMOSTRACIÓN DE FUERZA

El proyectil fue lanzado desde el oeste de Corea del Norte justo antes de las 8.00 de la mañana (2300 GMT del sábado) y voló unos 500 kilómetros para caer frente a la costa este del país, dijo el Mando Conjunto de las Fuerzas Armadas surcoreanas.

"Nuestra evaluación es que es parte de una demostración de fuerza en respuesta a la línea dura de la nueva administración de Estados Unidos contra el Norte (Corea del Norte)", dijo el Mando Conjunto de las Fuerzas Armadas surcoreanas.

"Corea del Sur y Estados Unidos están conduciendo un análisis de cerca sobre información adicional", sostuvo el Mando Conjunto surcoreano en el comunicado.

De acuerdo con la agencia de noticias Yonhap, las Fuerzas Armadas surcoreanas estaban analizando si se trató de un misil balístico Musudan de rango intermedio, que tiene una capacidad de vuelo de 3.000 kilómetros.

Corea del Norte ha intentado lanzar un misil Musudan ocho veces el año pasado pero la mayoría de los intentos falló. Uno de los lanzamientos envió el misil a unos 400 kilómetros, más del doble de la distancia hasta Japón.

Kim dijo en su discurso de Año Nuevo que el país estaba cerca de un lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental y medios estatales han dicho que ese lanzamiento podría ocurrir en cualquier momento.

Esas declaraciones desataron la promesa de una "aplastante" respuesta del secretario de Defensa estadounidense James Mattis durante una visita a Corea del Sur este mes.

"Las reiteradas provocaciones de Corea del Norte muestran la naturaleza del régimen de Kim Jong Un de irracionalidad y obsesión maniaca por su desarrollo nuclear y misilístico", dijo la cancillería de Corea del Sur en un comunicado.

Una vez desarrollado por completo, un misil intercontinental norcoreano podría amenazar a Estados Unidos, que está a 9.000 kilómetros del aislado país. Un misil de este tipo tiene un rango de vuelo mínimo de 5.500 kilómetros, pero algunos están diseñados para alcanzar 10.000 kilómetros o más.

Corea del Norte ha realizado dos pruebas nucleares y otra cantidad de pruebas relacionadas con misiles el año pasado y expertos y funcionarios consideran que está haciendo progresos en su capacidad armamentística.

Los lanzamientos de misiles llevaron a Washington y Seúl ha acordar desplegar un sistema antimisiles en Corea del Sur este año, al cual Pekín se opone porque le preocupa que el poderoso radar del sistema ponga en peligro su propia seguridad.

"No podemos aceptar en absoluto estas continuas provocaciones de Corea del Norte, y hemos protestado fuertemente", dijo el secretario de la jefatura de gabinete de Japón, Yoshihide Suga.

(Con reporte adicional de Matt Spetalnick en Washington, Ayesha Rascoe en Jupiter, Florida, Elaine Lies en Tokio y Ben Blnachard en Pekín. Editado en español por Pablo Garibian)

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