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Una mujer llora mientras espera noticias tras el incendio en el hogar Virgen de Asunción en San José Pinula, Guatemala. 8 de marzo de 2017. Al menos 19 personas murieron y 38 resultaron heridas durante un incendio el miércoles en un albergue para menores a las afueras de Ciudad de Guatemala, donde decenas de familiares se agolpaban exigiendo ver a sus hijos. REUTERS/Saúl Martínez

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Por Sofía Menchú

CIUDAD DE GUATEMALA (Reuters) - Un incendio en un albergue estatal para menores en Guatemala cobró la vida de 35 niñas y otras 15 se encuentran en estado crítico, con quemaduras gravísimas, en una de las peores tragedias en la historia reciente del castigado país centroamericano.

Las autoridades creen que el fuego desatado el miércoles en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, a unos 25 kilómetros al sureste de Ciudad de Guatemala, fue provocado por algunas menores que fueron aisladas horas antes tras un motín e intento de fuga de decenas de internos, que acusaban supuestos abusos y malas condiciones.

Una hipótesis es que las niñas prendieron fuego a las colchonetas para protestar por el aislamiento, lo que desató el incendio.

"Los monitores (custodios) dejaron a las jóvenes en un lugar sumamente reducido, un cuarto de cuatro por cuatro metros, para 52 niñas", dijo a los medios Claudia López, procuradora adjunta de Derechos Humanos de Guatemala, tras declarar ante una comisión investigadora del Congreso convocada por el partido opositor Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

López, así como una trabajadora del albergue que prefirió omitir su nombre, dijeron que el cuarto donde estaban las muchachas fue cerrado con llave. La trabajadora dijo que se trataba de un salón de clases y que las habían encerrado por su mal comportamiento.

Abner Paredes, de la defensoría de la juventud de la Procuraduría de Derechos Humanos, dijo que 103 jóvenes que habían participado en la revuelta el martes fueron separados, las niñas en un cuarto y los niños en otro.

El personal médico describió como una pesadilla las escenas que les tocaron vivir al atender a las víctimas con quemaduras muy severas.

"Tengo 29 años de carrera y lo que vi ayer fue una escena dantesca: el problema que tuvimos fue que las pacientes llegaron conscientes a la sala de emergencia", dijo Juan Antonio Vileda, director del Hospital San Juan de Dios.

Las autoridades están siendo cuestionadas por las malas condiciones en el hogar, que alojaba a más de 500 menores pese a tener capacidad para 400, según datos oficiales.

FISCALÍA ABRE INVESTIGACIÓN

El Gobierno guatemalteco decretó tres días de luto nacional y ordenó la destitución del director del albergue, donde viven víctimas de todo tipo de abusos familiares, violaciones, discapacitados en abandono y menores con problemas de adicción.

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, informó que el hogar quedaría fuera de funcionamiento y que todo el sistema de protección del estado hacia los menores está en entredicho.

"Queda claro que nuestro sistema necesita fuertes y claras muestras de reforma", dijo en una conferencia de prensa. "Si queremos encontrar verdaderos responsables, es momento de revisar qué ha pasado en el país y por qué tenemos este tipo de tragedias", agregó.

Niños y niñas víctimas de la violencia se mezclaban en el hogar con delincuentes juveniles, mientras que los padres denunciaron recurrentes abusos dentro del albergue, incluyendo violaciones y maltrato por miembros de las bandas criminales.

La Fiscalía y el Congreso de Guatemala abrieron investigaciones para establecer posibles responsabilidades por la tragedia, la peor en el país centroamericano desde que hace dos años un alud sepultara un pequeño caserío a las afueras de la capital dejando casi 300 fallecidos.

Dos expertos en quemaduras del hospital Shriners, de Galveston, Texas, especializado en niños quemados, llegaron al hospital San Juan de Dios para colaborar en la tragedia.

"Imagínese el problema de las cicatrices que se quedan para toda la vida y aunque las intervengamos y las reconstruyamos las cicatrices no se van a quitar. En mis 13 años de carrera nunca había visto heridas así. Para mí es algo trágico que nunca había visto", director del hospital Roosevelt, Carlos Soto.

Guatemala tiene la tasa de malnutrición infantil más elevada de América Latina y con una pobreza del 60 por ciento, muchos jóvenes sin oportunidades deciden emigrar a Estados Unidos mientras otros son captados por las poderosas "maras", pandillas criminales que operan en la región.

(Reporte de Sofía Menchú, escrito por Enrique Andrés Pretel y Anahí Rama, editado por Javier López de Lérida/Janisse Huambachano)

Reuters