Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Venezolanos que viven en Argentina esperan para votar en el plebiscito no oficial contra el Gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en Buenos Aires, Argentina, 16 de julio de 2017. REUTERS/Marcos Brindicci

(reuters_tickers)

Por Emma Pinedo y Isla Binnie

MADRID/ROMA (Reuters) - Al menos un millón de venezolanos votó el domingo fuera de su país en el plebiscito convocado contra el Gobierno de Nicolás Maduro, para exigirle al mandatario socialista elecciones presidenciales adelantadas.

Los venezolanos -masivamente opositores- expresaban su posición en restaurantes, plazas, clínicas, iglesias y sedes de partidos políticos en más de 200 ciudades en una consulta no vinculante, que esperan se convierta en una demostración de fuerza.

El voto también está diseñado para desafiar los planes del Gobierno de celebrar elecciones el 30 de julio con el objetivo de instalar una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la carta magna.

En Madrid, donde se prevía que más de 30.000 venezolanos acudieran a votar -entre ellos algunas figuras opositoras de alto perfil- las urnas abrieron desde temprano.

En un ambiente festivo en medio de una intensa ola de calor, cientos de venezolanos envueltos en banderas, con gorras con los colores nacionales o camisetas del equipo nacional, se acercaron a las improvisadas mesas electorales, identificadas con grandes cartones escritos a mano.

"Le estamos diciendo una vez más a Nicolás Maduro que el motivo del problema que vive Venezuela lleva su nombre", dijo a periodistas en la madrileña plaza de Colón Mitzy Capriles de Ledezma, la esposa del exalcalde de Caracas Antonio Ledezma que actualmente cumple arresto domiciliario en Venezuela por cargos de conspiración.

En Roma, cientos votaron en la Piazza de Risorgimento, donde el padre del opositor Leopoldo López, a quien recientemente se le permitió cumplir su condena bajo arresto domiciliario, posaba con algunos de sus compatriotas que le paraban para retratarse.

"El mensaje más claro que está mandando todo el mundo es que escuchen al pueblo. Es un Gobierno sordo, que no escucha (...). El pueblo se manifiesta en las calles y el Gobierno responde disparándoles", dijo a Reuters Leopoldo López Gil.

En Caracas, el líder opositor Henrique Capriles dijo pasado el mediodía del domingo que a esa hora calculaban que al menos un millón de personas ya había participado del plebiscito fuera de Venezuela, adonde han ido buscando mejores condiciones de vida y escapando de la crisis económica y la criminalidad.

MASIVA VOTACIÓN EN EEUU Y SUDAMÉRICA

En varias ciudades de Estados Unidos y en otros países de Sudamérica la participación también era masiva.

"Yo espero que con este proceso, con los resultados, quede claro ante el mundo la disconformidad que tenemos los venezolanos, todos los venezolanos, con lo que pasa en el país", dijo Neyla Urdaneta, de 66 años y voluntaria en la organización de las votaciones en Jacksonville, Florida.

En Chile, pese a la muy baja temperatura por el invierno, varios cientos de venezolanos aguardaron para sufragar motivados con consignas de "queremos libertad" en una serpenteante fila.

En Argentina, tampoco importó el frío. "Vamos en un acto de rebeldía y desconocimiento a un Gobierno que va contra la Constitución (...) Un Gobierno que viola las leyes", dijo Elizabeth Tinoco, coordinadora en una mesa de votación en Buenos Aires donde se veía mucha participación.

En otras ciudades como Quito, Ciudad de México, Lima, Bogotá y Asunción también se reportaron filas de venezolanos con banderas amarillo, azul y rojo, cantando su himno nacional y ejerciendo el voto manual asistidos por voluntarios.

La oposición sostiene que Maduro ha llevado al país petrolero a una "dictadura" que apresa disidentes y viola los derechos humanos. Por su parte, el sucesor del fallecido Hugo Chávez asegura que sus adversarios sólo buscan desbancarlo.

El país petrolero atraviesa una de las peores crisis de su historia. A la aguda recesión económica -con inflación de tres dígitos y escasez de bienes- se le suma una ola de protestas antigubernamentales que acumula tres meses y casi 100 muertos.

"Quiero recuperar la paz, la libertad, quiero volver a estar con mi familia, quiero volver a pisar mi tierra, quiero dejarme de preocupar por si comieron o no comieron los que todavía están allá", dijo Nury Gutierrez de 41, una venezolana que vive en Bogotá, después de participar en la consulta.

(Reporte de Emma Pinedo en Madrid, Isla Binnie en Roma y Reuters TV, reporte adicional de Sam Edwards en Barcelona, Fabián Cambero en Santiago de Chile, Walter Bianchi en Buenos Aires, Sailu Urribarri en Jacksonville, Alexandra Valencia en Quito, Daniela Desantis en Asunción, Marianna Párraga en Houston, Sharay Angulo en Ciudad de México, Nelson Bocanegra en Bogotá y Mariana Bazo en Lima.; editado por Silene Ramírez)

Reuters