Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Foto del lunes del presidente de Brasil, Michel Temer, en una entrevista con Reuters en su oficina en Brasilia. Ene 16, 2017. La prioridad de Brasil este año será la creación de empleo a medida que la economía se recupera de su peor recesión en la historia, dijo el lunes el presidente Michel Temer, descartando especulaciones respecto a que reformas laborales y de pensiones pudieran ser obstaculizadas por un escándalo de corrupción. REUTERS/Adriano Machado

(reuters_tickers)

Por Anthony Boadle y Lisandra Paraguassu

BRASILIA (Reuters) - La prioridad de Brasil este año será la creación de empleo a medida que la economía se recupera de su peor recesión en la historia, dijo el lunes el presidente Michel Temer, descartando especulaciones respecto a que reformas laborales y de pensiones pudieran ser obstaculizadas por un escándalo de corrupción.

En una entrevista con Reuters, Temer afirmó que la mayor economía de América Latina dejaría atrás una recesión de dos años en el segundo semestre del 2017, pero que tomaría más tiempo reducir los 12 millones de desempleados en el país ya que las empresas utilizan la capacidad ociosa antes de expandirse.

Ocho meses después de asumir el cargo tras un juicio político a Dilma Rousseff con la promesa de restablecer la disciplina fiscal, el ex vicepresidente Temer ha avanzado con medidas para frenar el gasto público y entregar crédito a las pequeñas y medianas empresas.

La inflación se ha desacelerado significativamente, pero la actividad económica todavía no repunta. La confianza de los inversores ha sido sacudida por acusaciones de corrupción contra políticos, incluyendo a aliados de Temer, ministros y el propio presidente.

La popularidad de Temer ha caído, en momentos en que sindicatos y el Partido de los Trabajadores de Rousseff amenazan con protestas callejeras. "Tendremos que centrarnos cuidadosamente en el desempleo. Esa es nuestra principal preocupación, y eso requiere crecimiento económico", dijo Temer en su oficina en el Palacio de Planalto en Brasilia.

"Brasil comenzará a crecer de nuevo en el segundo semestre del año. Las perspectivas son que el PIB para todo el año no será negativo", agregó.

En tanto, Temer afirmó que no hay señales de que una postura más proteccionista en Estados Unidos impacte negativamente a Brasil, a pocos días de que el mandatario electo Donald Trump asuma el poder.

Temer, un veterano legislador conocido por su enfoque cauto y metódico, pronostica que no habrá cambios en los lazos comerciales y de inversión con Estados Unidos, el segundo mayor socio comercial de Brasil tras China.

"CERO" POSIBILIDAD DE DESTITUCIÓN

Pese al debilitamiento de su imagen en los sondeos de opinión, la coalición de centroderecha de Temer tiene una mayoría confortable en el Congreso. El mandatario expresó confianza en que la coalición aprobaría importantes revisiones sobre el costoso sistema de pensiones este año, aumentando la edad mínima de retiro a los 65 años.

En promedio, los brasileños se retiran a los 54 años, un gran peso para las débiles finanzas públicas.

"Este es un gobierno de reformas, preparando al país para el siguiente gobierno", dijo el líder de 76 años, quien sostuvo que no buscará la reelección en 2018.

Sin embargo, acusaciones de que Temer recibió donaciones de campaña en 2014 a partir de dinero corrupto ligado al escándalo de la petrolera controlada por el Estado Petrobras, han planteado dudas sobre si su gobierno sobrevivirá hasta las elecciones del próximo año.

Temer aseguró que hay "cero" posibilidades de ser destituido por las investigaciones de corrupción, conocidas como Operación Lavado de Auto.

(Reporte de Maria Pia Palermo, Daniel Flynn, Lisandra Paraguassú y Anthony Boadle, Editado en Español por Manuel Farías)

Reuters