Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Protestantes se reúnen frente a la Casa Blanca, en Washington, pidiendo negociaciones pacíficas con Corea del Norte, 9 de agosto de 2017. REUTERS/Joshua Roberts

(reuters_tickers)

Por Jonathan Landay

WASHINGTON (Reuters) - Estados Unidos y Rusia han establecido durante décadas mecanismos para evitar crisis que terminen fuera de control, desde líneas directas hasta satélites y vuelos que permiten a los adversarios nucleares seguir el desarrollo militar del otro.

No existe esta red de seguridad entre Washington y Pyongyang, lo que preocupa a los expertos que dicen que un accidente o una mala interpretación por parte de uno de ellos en relación a las acciones de otro podría degenerar en un conflicto a escala real, incluso aunque ninguna de las partes quiera una guerra.

Las tensiones han aumentado notablemente en los últimos días después de que Corea del Norte amenazara a Washington con una "severa lección" tras un plan de acción estadounidense y la advertencia del presidente Donald Trump de que cualquier afrenta desde Pyongyang se respondería con "fuego y furia".

Las inesperadas declaraciones de Trump llevaron a Corea del Norte a responder diciendo que consideraba planes para un ataque con misiles al territorio estadounidense de Guam, en el Pacífico.

Los expertos dijeron que hay canales limitados por los que las dos partes puedan tratar de intercambiar propuestas para relajar la tensión por los programas de misiles y armamento nuclear de Corea del Norte.

"Tenemos algunos canales de comunicación específicos y analógicos de comunicación con Corea del Norte, pero no tenemos nada que se haya probado y pueda soportar el estrés de las crisis", dijo Jon Wolfsthal, asesor de no proliferación del expresidente Barack Obama.

Las dos partes carecen de relaciones diplomáticas, de modo que no tienen embajadas en sus respectivos países. Mantienen contacto en las misiones ante la ONU, sus embajadas en Pekín y sus reuniones entre responsables militares en Panmunjom, la ubicación de la frontera militarizada que divide la península coreana donde se firmó la tregua de la Guerra de Corea entre 1950-1953.

Washington también pasa mensajes a través de la aliada y vecina de Pyongyang, China, o Suecia, que suele ejercer de enlace con Estados Unidos en Pyongyang.

Llegó a haber un "teléfono rojo" entre Seúl y Pyongyang, pero el líder norcoreano Kim Jong Un cortó la línea directa en 2013 y rechazó restablecerlo, dijo Gary Samore, exasesor de la Casa Blanca que ahora trabaja para el Belfer Center for Science and International Affairs de la Universidad de Harvard.

"No se puede manejar esta crisis mediante tuits y comunicados públicos", dijo Joseph Cirincione, presidente de Ploughshares Fund, un grupo para el control de armas, en referencia al uso de Twitter por parte de Trump para anunciar decisiones políticas.

(Reportes adicionales de Andrea Shalal en BERLIN y Sanjeev Miglani en NUEVA DELHI. Editado en español por Marion Giraldo y Rodrigo de Miguel)

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Reuters