Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Una vista general del Puerto de Rosario, Argentina. 16 de enero 2016.Las empresas de Argentina están recurriendo cada vez más a los tribunales para destrabar importaciones de insumos, que quedaron atrapados en la burocracia dispuesta por el Gobierno para restringir el ingreso de mercadería extranjera con el fin de proteger el empleo. REUTERS/Marcos Brindicci - RTX2TUI4

(reuters_tickers)

Por Eliana Raszewski

BUENOS AIRES (Reuters) - Las empresas de Argentina están recurriendo cada vez más a los tribunales para destrabar importaciones de insumos, que quedaron atrapados en la burocracia dispuesta por el Gobierno para restringir el ingreso de mercadería extranjera con el fin de proteger el empleo.

"Esto es proteccionismo liso y llano", dijo a Reuters Rubén García, presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina y representante de la empresa de grifería FV, quien denunció demoras en la recepción de la mercadería importada.

"Se buscan amparos judiciales porque hay impedimentos que no deberían existir", agregó.

El presidente liberal Mauricio Macri asumió con el compromiso de acabar con la telaraña de trabas sobre el comercio exterior tras años de Gobierno de centroizquierda, pero aumentó a 1.628 los bienes importados que requieren licencias no automáticas desde 618 productos, principalmente de bienes que se producen localmente.

El problema es que los productos que son considerados bienes finales por algunas empresas son también insumos para otros sectores de la economía, como sucede en el caso de las telas, que pueden venderse al público o usarse para confeccionar prendas.

"Este año, frente a algunas limitaciones para importar, volvió a haber ciertos amparos para exigir la aprobación de la licencia que se solicita", explicó Guillermo Coronel, abogado

especialista en derecho aduanero.

Según tres estudios de abogados especializados en temas aduaneros, dos representantes de los importadores y una fuente del propio Ministerio de Producción, los amparos aumentaron debido a las demoras en la aprobación de importaciones, aunque los casos son difíciles de contabilizar porque suelen resolverse antes de que haya una sentencia.

Los importadores reclaman previsibilidad al Gobierno, preocupados por los altos costos de mantener la mercadería detenida en las terminales portuarias.

"Está muy difícil la autorización", dijo a Reuters un empresario que importa telas para confección en su taller de Buenos Aires y que pidió no ser identificado. "Hay demoras tanto para telas como para repuestos de maquinarias", agregó.

La misma fuente del Ministerio de Producción explicó que la mayoría de los reclamos judiciales son de empresas que no pueden justificar su volumen de compras al exterior.

"Cuando vemos que una empresa razonable, con historia, tiene una dificultad de ese tipo, lo resolvemos", dijo la fuente.

Las importaciones del país austral, que en un 84 por ciento corresponden a compras de insumos y bienes intermedios para la producción local, cayeron un 6,9 por ciento el año pasado a 55.610 millones de dólares, según cifras del Instituto de Estadísticas y Censos, en medio de una caída general de la actividad económica.

Aunque medidas en volumen las importaciones -principalmente de bienes de consumo- aumentaron un 4 por ciento en 2016, analistas explicaron que esa alza abarca pedidos de importaciones pendientes de la gestión anterior.

"Nosotros queremos integrarnos inteligentemente al mundo y queremos hacerlo gradualmente para poder balancear la necesidad de integración" y a la vez preservar el empleo, dijo recientemente el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en una entrevista con el canal de televisión TN.

APERTURA COMPLICADA

Al mismo tiempo, el Gobierno también ha recibido enérgicos reclamos por una supuesta invasión de productos finales importados.

Con una economía estancada, una caída del consumo interno y el alza de costos que implica una inflación anual que se mantiene por encima del 20 por ciento, varios rubros industriales -como calzado, indumentaria y juguetes- denuncian que están en riesgo por la competencia de mercadería importada.

"A nosotros nos cayó el nivel de actividad un 25 por ciento, por encima de la caída del consumo que es del 15 por ciento en el sector. Ese 10 por ciento adicional tiene que ver con las importaciones", dijo Jorge Sorabilla, presidente de la Fundación Pro-tejer, que nuclea a empresas textiles y de indumentaria.

Las importaciones de calzado aumentaron a 27,3 millones de pares en el 2016 desde los 22,6 millones del año previo. En el rubro textil, el mercado pasó a ser dominado en un 61 por ciento por mercadería extranjera desde el 50 por ciento del 2015.

Los altos precios de los productos argentinos -tras una inflación que llegó al 40,9 por ciento en 2016- han llevado recientemente a miles de personas a cruzar la frontera hacia países vecinos como Chile, donde consiguen a precios mucho más bajos los artículos electrónicos y la ropa. [IDnL1NE90V8]

"Esencialmente, ha caído la demanda. Si esto ocurriera con un mercado potente, no habría quejas" (de los fabricantes locales), explicó Miguel Ponce, director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior del Siglo XXI.

(Editado por Pablo Garibian/Nicolás Misculin/Juana Casas)

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Reuters