Reuters internacional

Por Adriana Barrera y Élida Moreno

CIUDAD DE PANAMÁ (Reuters) - Los gobiernos de Panamá y China aceleraron sus negociaciones en las últimas semanas para establecer relaciones diplomáticas animados por empresarios de ambos países, que llevaban años presionando por romper con Taiwán para llevar las relaciones con Pekín al próximo nivel.

La decisión supone una victoria clave para China en sus esfuerzos por aislar diplomáticamente al gobierno autónomo de Taiwán, a la que considera una provincia rebelde; pero también es visto como un triunfo para los industriales panameños, que aspiran a convertirse en el centro de negocios de referencia para el gigante asiático en América Latina.

"Panamá es un punto neurálgico de las Américas que pudiera atraer esa capacidad de inversión", dijo el jueves el jefe de la Autoridad del Canal de Panamá, Jorge Quijano, a periodistas.

"Por no tener relaciones diplomáticas con ellos (China), de alguna manera no dio pie a que se dieran esa inversiones en nuestro país", agregó el administrador de la vía interoceánica, por la que pasa el tres por ciento del comercio global y cuyo segundo mayor usuario es China, detrás de Estados Unidos.  

La negociación se inició hace unos meses y se manejó con la máxima discreción, con apenas media docena de personas involucradas, dijeron dos fuentes panameñas cercanas al proceso y que pidieron anonimato por no estar autorizadas a declarar.

"Hace dos años hubo un acercamiento informal", dijo una de ellas. "Hace seis meses eso comenzó a tomar cierta velocidad (y) hace cuatro semanas un equipo de cancillería viajó a China a conversar ya los puntos y las íes", agregó, detallando que todo fue manejado directamente por el presidente Juan Carlos Varela y su canciller.

En la recta final, un grupo de empresarios de ambos países empujaron activamente las conversaciones para concretar el acercamiento, cuyos últimos detalles fueron afinados el mismo el lunes del anuncio, dijo una de las fuentes y un empresario local que pidió no ser identificado.

Todo se llevó a espaldas de Taiwán, incluso cuando comenzaron a sospechar, y sólo informaron oficialmente a su representante pocas horas antes de que Varela hiciera pública la decisión, reconocieron las fuentes.

Taipei lamentó la decisión de Panamá, que reduce a una veintena su lista de aliados, pero aseguró que no competiría con China en lo describió como "un juego diplomático de dinero"., mientras que China celebró el triunfo.

"Panamá se dio cuenta de que establecer relaciones con China es una tendencia irresistible deseada por el público, una inevitabilidad histórica. Cuanto antes mejor. Cuanto más rápido mejor. Por lo que nuestras negociaciones fueron como la seda", dijo el canciller chino, Wang Yi, en un discurso esta semana.

   

APROVECHAR LA OPORTUNIDAD

Los acercamientos informales con China comenzaron poco después de que Varela asumiera la presidencia en 2014, pero no se consideró realmente la opción hasta que el año pasado se rompió la tácita tregua que Pekín y Taipei mantenían desde 2008.

Preguntado por el manejo las negociaciones y el papel de los empresarios, la Cancillería de Panamá dijo a Reuters que "la decisión se basa únicamente en elementos estratégicos y geopolíticos (...) el respeto mutuo y búsqueda del bienestar de Panamá". No hizo comentarios sobre la forma en que se informó a Taiwán, ni quién manejó las negociaciones.

En diciembre pasado, China mandó una nutrida delegación de empresarios chinos para cortejar a Panamá con planes de inversión en infraestructura y energía, tras la cual un funcionario panameño aseguró que su gobierno estaba buscando acercarse a Pekín.

"China buscó interlocutores en Panamá y fuera para expresar a Panamá que estaban listos para moverse", dijo una de las fuentes. "Los chinos operan mucho a través de sus empresas, es gente que hace diplomacia corporativa bastante", añadió.

Tanto Panamá como China niegan que se hayan pactado compromisos específicos para el reconocimiento diplomático, aunque ambas partes subrayan cómo la relación política más estrecha impulsará sus vínculos económicos y comerciales.

El movimiento encaja con la estrategia de Pekín "un cinturón, una carretera" para mejorar su conexión comercial global justo en momentos en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está más centrado en impulsar la infraestructura nacional e impulsa políticas comerciales más proteccionistas.

Mientras, los empresarios panameños celebraron el martes la histórica decisión, augurando una nueva oleada de inversión y turismo chino justo cuando el crecimiento económico del país del istmo se ha desacelerado sensiblemente en los últimos años.

"Panamá no actúa tomando el cuenta la geopolítica internacional, sino de acuerdo a intereses económicos de los empresarios", dijo Marco Gandásegui, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Panamá.

"China tiene un enorme potencial y los sectores empresariales y políticos consideran que tiene interés en convertir a Panamá en su 'hub' para América Latina", agregó.

(Reporte adicional de Michael Martina; Editado por Enrique Andrés Pretel)

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