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Tras una tumultuosa campaña electoral llena de escándalos y sorpresas, los franceses empezaron a acudir a las urnas el domingo para decidir si durante los próximos cinco años les lidera un centrista pro-Unión Europea o una ultraderechista anti-inmigración. En la imagen, una persona elige papeletas con los nombres de los candidatos Emmanuel Macron y Marine Le Pen, en un colegio electoral en Marsella, el 7 de mayo de 2017 REUTERS/Eric Gaillard

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Por Ingrid Melander y Sybille de La Hamaide

PARÍS (Reuters) - Los votantes franceses elegían el domingo entre un centrista proeuropeo y una ultraderechista euroescéptica y antiinmigración para que lidere al país durante los próximos cinco años, con las primeras cifras indicando que la participación podría ser baja, pero por encima de las últimas previsiones.    

Las encuestas predicen que después de las ocho de la tarde (1800 GMT), Emmanuel Macron, un ex ministro de Economía de 39 años que quiere cerrar la brecha entre izquierda y derecha, será elegido presidente, poniendo fin al desafío de la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen.

Una victoria de Macron ayudaría a frenar la marea de resultados electorales nativistas y antiglobalización, como el referendo en que Reino Unido optó por abandonar la Unión Europea y la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos en noviembre de 2016.

Macron, que quiere desregular la economía y profundizar la integración en la Unión Europea, ganaría con entre un 61,5 por ciento y un 63 por ciento de los votos, según las últimas encuestas publicadas el viernes.

Pero si se produce un resultado inesperado y gana Le Pen, el futuro de la Unión Europea podría estar en juego dado su deseo de cerrar fronteras, abandonar el euro y romper tratados comerciales.

Incluso aunque sea derrotada, la política de 48 años recibirá probablemente alrededor del doble de votos de los que su partido sumó la última vez que llegó a la segunda ronda presidencial en 2002, lo que demuestra la magnitud del descontento de los votantes con la política tradicional en Francia.

Al mediodía, ambos candidatos habían votado, él en Le Touquet, en la costa norte, y ella en la ciudad septentrional de Henin-Beaumont.

Las cifras de participación del Ministerio del Interior indicaron que el 28,23 por ciento de los votantes había acudido a las urnas antes de mediodía, el porcentaje más bajo para esa hora desde las presidenciales de 2002, cuando la tasa fue del 26,19 por ciento. La participación a mediodía en 2012 y 2007 fue del 30,66 y el 34,11 por ciento, respectivamente.

Una encuesta del viernes había pronosticado una participación final del 75 por ciento para estos comicios. Las cifras finales de 2002, 2007 y 2012 fueron todas superiores al 80 por ciento.

Cerca del 60 por ciento de los que planean votar por Macron dicen que lo harán para impedir que Le Pen sea elegida para liderar la segunda mayor economía de la zona euro, en lugar de por estar completamente de acuerdo con el ex banquero devenido en político.

(Reporte adicional de Marina Depetris, Bate Felix y Sudip Kar-Gupta. Traducido por la Redacción de Madrid. Editado por Patricio Abusleme vía Mesa Santiago)

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Reuters