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Vehículos militares de la policía federal iraquí en Mosul, Irak. 17 de marzo 2017. Las fuerzas iraquíes que combaten a Estado Islámico en Mosul avanzaban hacia la Ciudad Vieja el viernes, cerca de la mezquita de Nuri, en un intento por cerrar una avenida principal para impedir que los militantes envíen atacantes suicidas.REUTERS/Thaier Al-Sudani

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Por John Davison y Ahmed Rasheed

MOSUL, Irak/Bagdad (Reuters) - Las fuerzas iraquíes que combaten a Estado Islámico en Mosul avanzaban hacia la Ciudad Vieja el viernes, cerca de la mezquita de Nuri, en un intento por cerrar una avenida principal para impedir que los militantes envíen atacantes suicidas.

Las tropas iraquíes están hallando una fuerte resistencia mientras los militantes se repliegan en la Ciudad Vieja, donde se esperan combates en los estrechos callejones y cerca de la mezquita en la que Estado Islámico declaró su califato hace casi tres años.

Un helicóptero lanzó cohetes hacia el área y se oyeron disparos y explosiones de mortero mientras las tropas combatían en los distritos cercanos a la mezquita Nuri, donde la bandera yihadista negra de Estado Islámico flamea desde su minarete.

"La policía federal y las fuerzas de respuesta rápida controlan completamente la mezquita de al-Basha, la calle al-Adala y el mercado de Bab al-Saray, dentro de la Ciudad Vieja", dijo un portavoz de la policía.

"Las fuerzas están tratando de aislar el área de la Ciudad Vieja desde todas partes para luego iniciar una ofensiva", agregó.

Tras cinco meses de campaña para liberar Mosul, el último gran bastión de Estado Islámico en Irak, las fuerzas de ese país respaldadas por ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos han recuperado la parte oriental de la ciudad y cerca de la mitad de la parte occidental, ubicada al otro lado del río Tigris.

Perder Mosul sería un gran golpe contra Estado Islámico. La ciudad ha sido la capital de facto del grupo desde que su líder, Abu Bakr al-Baghdadi, anunció su autodeclarado califato en territorios de Irak y Siria desde la mezquita Nuri en julio de 2014.

Los residentes han estado saliendo de los barrios occidentales de Mosul recapturados por el Gobierno, muchos de ellos hambrientos y traumatizados por vivir bajo el duro mandato de Estado Islámico. Muchos han dicho que la comida escasea y que la seguridad es frágil, incluso en las áreas liberadas.

(Escrito por Patrick Markey. Editado en español por Patricio Abusleme)

Reuters