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El senador independiente chileno Alejandro Guillier en una sesión del Congreso en Valparaíso, ene 10, 2017. Conocido por su carrera periodística en radio y televisión, el senador independiente chileno Alejandro Guillier emergió en meses recientes como alternativa para la próxima elección presidencial en medio del descontento hacia los políticos tradicionales. REUTERS/Rodrigo Garrido

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Por Fabián Andrés Cambero

SANTIAGO (Reuters) - Conocido por su carrera periodística en radio y televisión, el senador independiente chileno Alejandro Guillier emergió en meses recientes como alternativa para la próxima elección presidencial en medio del descontento hacia los políticos tradicionales.

El legislador de 63 años luce hasta ahora como la mejor carta de la coalición oficialista Nueva Mayoría para medirse en noviembre con el millonario conservador y ex mandatario Sebastián Piñera, a quien ya alcanzó en las preferencias, según un reciente sondeo.

Apoyado por el pequeño Partido Radical -de tendencia socialdemócrata-, Guillier ha lanzado duras críticas contra los empresarios, algunos de ellos envueltos en escándalos de corrupción, así como también a la forma como se ha manejado la política local en años recientes.

"Hoy los políticos sólo les hablan a los políticos. Por eso la gente ha perdido la confianza en nosotros", dijo en enero cuando fue proclamado como candidato por el Partido Radical.

"Debemos entender que el siglo XXI será el tiempo de los ciudadanos y de los movimientos sociales", agregó quien fue presidente del gremio de periodistas en la década anterior.

Aunque una mayoría aún piensa que Piñera finalmente retornará al palacio de La Moneda, el también sociólogo de aspecto serio y barba canosa se ubicó un punto por encima en las respuestas espontáneas sobre quién le gustaría que fuera el próximo presidente, en la encuesta privada Gfk Adimark de enero.

La irrupción de Guillier, que ha dicho tiene el apoyo de su mujer y sus tres hijos, se da pese a no contar con un claro programa de Gobierno, indican expertos, quienes interpretan su popularidad como un "voto castigo" hacia la clase política, desgastada por escándalos de corrupción y manejos irregulares.

"Guillier aparece como una alternativa ya que si bien es un senador, no aparece vinculado a un partido político o a las formas en las cuales se han manejado estos partidos", dijo a Reuters el analista político Guillermo Holzmann.

Para el experto, parte de la población recuerda su imagen como periodista, que planteaba sus puntos de manera razonable y "que no va permanentemente a la confrontación".

Sin embargo, algunos aspectos de ese pasado mediático han sido objeto de críticas.

El candidato ha sido cuestionado por ser imagen del criticado sistema privado de atención de salud hace una década y por la manera en que pagó impuestos durante su carrera en la televisión.

Además se criticó que fuera absuelto de un caso por uso de una cámara oculta en un recinto privado cuando era jefe de prensa de un canal de televisión por ser masón.

El senador prometió que en los próximos meses entregará un 'ideario' de Gobierno, aunque ya ha indicado su apoyo a la descentralización, el respeto a la diversidad sexual y a resarcir deudas con pueblos originarios, entre otras iniciativas, como extender el período presidencial.

CRÍTICO AL SISTEMA ACTUAL

Guillier critica que buena parte de las inversiones de los fondos de pensiones se destinen al extranjero, en desmedro de pequeñas empresas o incluso de la estatal Codelco, el mayor productor mundial de cobre, que requieren capital, y sugiere avanzar hacia un sistema integrado de seguridad social.

También promete continuar con la emblemática reforma a la educación de la mandataria socialista Michelle Bachelet, pero más focalizada ante los limitados recursos y propone extender el período presidencial.

Y pese a mostrarse alineado con la presidenta, critica la forma en que fueron generadas algunas reformas. "La 'cocina chica' ya no es un espacio válido para construir acuerdos que se validen en el tiempo", señaló.

Adversarios denuncian que Bachelet configuró sus reformas con un estrecho círculo de asesores.

El legislador de la región minera de Antofagasta se opone al modelo rentista de materias primas como el cobre y propone generar valor agregado a las exportaciones a través del fomento de empresas aguas abajo.

Además sostiene que la política fiscal y monetaria no pueden limitarse a ajustar caja y controlar la inflación, sino que deben ser más activas para estimular la debilitada economía, promover empleos de calidad y acortar brechas de desigualdad.

Guillier aún tendría que medirse en julio con una variopinta lista de aspirantes de la coalición oficialista, que incluye al ex presidente Ricardo Lagos y al ex secretario general de la OEA José Miguel Insulza.

Holzmann señaló que las posibilidades reales de Guillier en la campaña presidencial dependerán de las decisiones que tome la coalición en su intento por permanecer en el poder luego de culminar el convulsionado gobierno de Bachelet.

(Reporte de Fabián Andrés Cambero, Editado por Juana Casas)

Reuters