Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

En la imagen, voluntarios chií­es, que se han unido a el ejército iraquí­ para combatir a los suníes de ISIL, durante entrenamientos en Basora, 25 de junio de 2014. Milicianos capturaron el jueves una localidad ubicada a una hora de Bagdad que alberga cuatro campos de gas natural, otra victoria de los insurgentes suníes que han ocupado rápidamente grandes áreas al norte y al oeste de la capital iraquí. REUTERS/Essam Al-Sudani

(reuters_tickers)

Por Oliver Holmes y Isabel Coles

BAGDAD/ARBIL (Reuters) - Fuerzas iraquíes lanzaron el jueves una incursión aérea sobre Tikrit, en manos rebeldes, mediante el aterrizaje de helicópteros, de los cuales al menos uno se estrelló tras ser atacado por insurgentes que han ocupado ciudades del norte.

Testigos en el lugar dijeron que había enfrentamientos en la ciudad de Tikrit, que cayó a manos de combatientes suníes hace dos semanas en el tercer día de una ofensiva relámpago que les ha dado el control de la gran mayoría de las regiones suníes.

Los helicópteros recibieron disparos al sobrevolar la ciudad y aterrizaron en un estadio de la universidad, dijo una fuente de seguridad en el lugar. Un portavoz del Gobierno no respondió a los pedidos de comentarios y hasta la tarde el ataque no había sido reportado por los medios estatales.

La fuente, que habló bajo condición de anonimato, dijo que había fuertes enfrentamientos alrededor del campus universitario.

Ahmed al-Jubbour, profesor de la facultad de Agricultura de la universidad, describió combates en las dependencias de agricultura y educación deportiva después del aterrizaje de tres helicópteros.

"Vi a uno de los helicópteros aterrizar frente a la universidad con mis propios ojos y vi enfrentamientos entre decenas de militantes y fuerzas del Gobierno", afirmó.

Jubbour dijo que un helicóptero se estrelló en el estadio. Otro partió después de dejar a todos los soldados y un tercero permaneció en el terreno. Francotiradores del Ejército se estaban posicionando en edificios altos del complejo universitario.

El Ejército iraquí de un millón de integrantes, entrenado y equipado por Estados Unidos, se evaporó en su mayoría en el norte del país después de que combatientes suníes liderados por el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL, por su sigla en inglés) lanzó su ataque con la captura de Mosul, la mayor ciudad del norte, el 10 de junio.

Pero en los últimos días, fuerzas del Gobierno han estado contraatacando, confiando en comandos de elite llevados en helicóptero para defender la mayor refinería del país en Baiji.

Una operación exitosa para recapturar territorio dentro de Tikrit implicaría el golpe más duro hasta el momento contra una insurgencia que durante la mayor parte de las últimas dos semanas parecía imparable en el corazón suní del norte y en el oeste de Bagdad.

MALIKI PRESIONADO

En la capital, la oficina del presidente confirmó que un nuevo Parlamento elegido hace dos meses se reunirá el martes, la fecha exigida por la Constitución, para comenzar el proceso para formar un Gobierno.

El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, cuya coalición chií ganó la mayor parte de las bancas en la elección de abril pero necesita aliados para formar un gabinete, está presionado por Estados Unidos y otros países para que construya rápidamente un Gobierno más inclusivo para minar el apoyo a la insurgencia.

Maliki confirmó esta semana que respetará los plazos constitucionales para establecer un nuevo Gobierno, después de la presión del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, quien viajó a Bagdad para instarlo a actuar.

El mandatario chií, de 64 años, está luchando por su vida política ante un ataque que amenaza con desmembrar al país.

Grupos suníes, kurdos y sus rivales chiíes han pedido que deje el cargo y algunos miembros del partido gobernante han sugerido que podría ser reemplazado por una figura menos polarizadora, aunque sus aliados dicen que no tiene planes de dar un paso al costado.

El jueves por la mañana, combatientes de ISIL atacaron la ciudad de Mansouriyat al-Jabal, que alberga campos de gas inactivos donde operan firmas extranjeras, en la provincia nororiental de Diyala. Un funcionario del Ministerio de Petróleo iraquí negó que los combatientes hubieran tomado el campo.

Una bomba al costado de un camino en el distrito chií de Kadhimiya en Bagdad provocó la muerte de ocho personas el jueves, dijeron fuentes de la policía y el hospital.

(Reporte adicional de Isra' al-Rubei'i. Editado en español por Lucila Sigal)

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes










Reuters