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R. P. Andrean Francisco, sacerdote católico, en misa tras la lectura de la carta pastoral en la parroquia de Sta. Rita de Cascia, Parañaque, Filipinas, 4 feb, 2017. La Iglesia Católica de Filipinas criticó la guerra contra las drogas del presidente, Rodrigo Duterte, por crear un "reino de terror" entre los pobres, en sermones leídos en los servicios religiosos del sábado y que será repetidos en las congregaciones a lo largo del país el domingo. REUTERS/Romeo Ranoco

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Por Clare Baldwin y Manuel Mogato

MANILA (Reuters) - La Iglesia Católica de Filipinas criticó la guerra contra las drogas del presidente, Rodrigo Duterte, por crear un "reino de terror" entre los pobres, en sermones leídos en los servicios religiosos del sábado y que será repetidos en las congregaciones a lo largo del país el domingo.

En sus declaraciones más duras contra la ofensiva gubernamental contra narcotraficantes y consumidores de drogas, la Conferencia Episcopal de Filipinas dijo que matar gente no es la respuesta al problema y que era alarmante que hubiera tanta gente que no le preocupase la matanza o que, incluso, la aprobase.

"Una causa aún mayor de preocupación es la indiferencia de muchos a este tipo de error. Es considerado normal, y, lo que es peor, algo que (en su opinión) debe hacerse", dijeron los obispos en una carta pastoral a la que tuvo acceso Reuters.

"Una causa adicional de preocupación es el reino del terror en muchas partes para los pobres. Muchos no son asesinados por causa de las drogas. Los que les matan no son obligados a responder por ello", afirmaron.

Más de 7.600 personas han muerto desde que Duterte lanzó su campaña antidrogas siete meses atrás, más de 2.500 en lo que la policía calificó como tiroteos durante las operaciones.

Tanto el Gobierno como la policía niegan de forma rotunda la existencia de ejecuciones extrajudiciales. La oficina del mandatario no comentó de inmediato la carta de los obispos.

Al comienzo de las misas de la noche del sábado, los sacerdotes leyeron la carta firmada por los obispos de la nación con más católicos de Asia. El texto no mencionaba a Duterte por su nombre, pero instó a los "políticos electos a que sirvan al bien común de la gente y no a sus propios intereses" y pidió medidas para lidiar con los "policías y jueces corruptos".

Cerca del 80 por ciento de los 100 millones de habitantes de Filipinas son católicos y, a diferencia de otros muchos países donde la fe se ha diluido, la mayoría sigue practicando su religión con fervor.

(Escrito por John Chalmers; editado en español por Carlos Serrano)

Reuters