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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostiene una copia de la Constitución de Venezuela mientras habla en su progama semanal en el Palacio de Miraflores en Caracas. 30 de abril de 2017. Palacio de Miraflores/vía REUTERS ATENCIÓN EDITORES - SOLO PARA USO EDITORIAL. ESTA IMAGEN HA SIDO ENTREGADA POR UN TERCERO Y SE DISTRIBUYE EXACTAMENTE COMO LA RECIBIÓ REUTERS COMO UN SERVICIO A SUS CLIENTES.

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Por Diego Oré y Eyanir Chinea

CARACAS, 1 mayo (Reuters) - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó el lunes una Asamblea Nacional Constituyente, para transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva carta magna, lo que derivaría en elecciones generales.

El sorpresivo anuncio encendió las alarmas en la oposición, que pidió rebelarse contra el llamado porque sólo busca dilatar los comicios regionales previstos para este año y las presidenciales de fines del 2018.

"Entrego mi poder al constituyente originario, al soberano, el pueblo", dijo el mandatario, antes de firmar el decreto con el que convocó al proceso que, en principio, supone llamar a una votación para elegir a los redactores de la nueva carta magna.

"Si para algo es el poder de un presidente revolucionario es para activar la soberanía absoluta del único dueño de este país, a través del voto popular, directo y secreto (...) para la postulación y elección de una Asamblea Nacional Constituyente que tome el poder político de la patria", agregó en un acto televisado junto con sus ministros y el alto mando militar.

La Constitución venezolana permite al Presidente de la República, a los dos tercios de los miembros del Parlamento y al 15 por ciento de los electores inscritos en el registro electoral convocar una Asamblea Constituyente.

Una vez elegidos los constituyentes a través del voto popular, estos deben redactar una nueva carta magna que no podrá ser objetada por el Presidente de la República ni por los demás poderes públicos y que derivará en comicios generales para reemplazar todos los cargos de elección popular.

Sin embargo, Maduro dijo el lunes, sin elaborar, que la mitad de unos 500 constituyentes serían elegidos por "la clase obrera", "campesinos", "indígenas" e hizo énfasis en que será un proceso "ciudadano" y no "partidista".

En 1999, a poco de haber asumido, el fallecido presidente Hugo Chávez convocó a un proceso constituyente que, entre otras cosas, derivó en un aumento a seis años del período presidencial y permitió a la población revocar los cargos públicos.

Maduro, quien primero hizo el anuncio frente a miles de seguidores en un acto por el Día Internacional de los Trabajadores, no dio detalles del proceso, pero dijo que se necesitaba "transformar esa Asamblea Nacional podrida", en referencia al Legislativo, en manos de sus adversarios.

El mandatario también creó, mediante decreto, una comisión conformada por aliados cercanos, incluida su esposa Cilia Flores, para llevar a cabo el proceso constituyente.

DESOBEDECER CONSTITUYENTE

La oposición, que el lunes también convocó a decenas de miles de personas en marchas en todo el país, advirtió que desobedecerá cualquier llamado a una Asamblea Constituyente, insistiendo en que su clamor son unas elecciones generales, y que el mandatario intenta manipular el sistema legal a favor de su Gobierno.

"Lo que hoy se anunció no es una Constituyente. No se dejen engañar: es una estafa para engañar al pueblo venezolano, con un mecanismo que no es otra cosa que agravar el golpe de Estado; y buscar, con la Constitución, destruir la propia Constitución, la democracia y el voto", dijo el presidente del Parlamento, el opositor Julio Borges.

"Frente a eso, la unidad democrática y los diputados de la Asamblea Nacional, llamamos a rebelarse al pueblo de Venezuela contra este golpe de Estado. Sabemos que tenemos muchos días en la calle, pero la lucha apenas comienza", agregó, convocando a nuevas protestas el martes y miércoles.

Mientras el presidente hablaba desde el palacio presidencial de Miraflores, en varias zonas de Caracas retumbaron ollas, cacerolas, pitos y cohetes, en protesta contra su discurso.

La oposición, que el lunes cumplió un mes de protestas en las calles, asegura que Maduro se ha convertido en un "dictador" que apresa a la disidencia y cercena las libertades.

Además, los opositores sostienen que Maduro, cuya popularidad ha caído desde que asumió en el 2013, es el responsable por la grave crisis que sufre el país, con una inflación de tres dígitos, desabastecimiento de alimentos y medicinas y recesión económica.

"Una Constituyente con 500 miembros es una táctica dilatoria chimba (de mala calidad) para zafarse de la presión del pueblo pidiendo elecciones", dijo Juan Manuel Raffalli, abogado y profesor de varias universidades venezolanas.

El mandatario socialista de 54 años, quien asegura que la oposición sólo busca un golpe de Estado en su contra, ha dicho en las últimas semanas que está ansioso por celebrar elecciones para medirse nuevamente en las urnas tras la estrepitosa derrota sufrida por su partido en las parlamentarias del 2015.

(Escrito por Diego Oré y Eyanir Chinea; Reporte adicional de Andrew Cawthorne, Efraín Otero, Marco Bello y Alexandra Ulmer en Caracas y Anggy Polanco en San Cristóbal y María Ramírez en Puerto Ordaz; Editado por Silene Ramírez)

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Reuters