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La líder del Partido Democrático Unionista (DUP por sus siglas en inglés), Arlente Foster, antes de reunirse con la primera ministra británica, Theresa May, en el centro de Londres, Inglaterra. 13 de junio 2017. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, estaba reunida el martes con la líder de un pequeño partido protestante de Irlanda del Norte en un intento por mantenerse en el cargo y evitar unas segundas elecciones que trastocarían las negociaciones del Brexit. REUTERS/Stefan Wermuth

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Por Kylie MacLellan y Costas Pitas

LONDRES (Reuters) - La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, quedó el martes cerca de un acuerdo con un pequeño partido protestante de Irlanda del Norte para salvar su mandato, pero enfrenta un tira y afloje sobre su estrategia para el Brexit a días de embarcarse en la negociación formal para la salida de la Unión Europea.

Tras perder su mayoría parlamentaria en una apuesta a unas elecciones adelantadas que salió mal, May está tan debilitada que su estrategia para el Brexit se ha convertido en tema de debate público dentro de su propio partido, con pedidos para que adopte una postura más favorable al mundo empresarial.

Buscando evitar una segunda elección que podría profundizar la peor tormenta política en Reino Unido desde el referendo de hace un año que decidió la salida de la UE, May quedó más cerca de cerrar un acuerdo para obtener el apoyo del Partido Democrático Unionista (DUP, por sus siglas en inglés).

May se reunión con la líder del DUP, Arlene Foster -cuyo euroescéptico partido norirlandés cuenta con 10 escaños parlamentarios-, durante más de una hora en Downing Street. Ambas abandonaron el lugar por salidas diferentes.

"Las negociaciones van bien con el Gobierno", dijo Foster. "Esperamos ser capaces pronto de llevar esta labor a un final exitoso", agregó.

Una alta fuente del Partido Conservador coincidió con ella. "(Las negociaciones) Están en marcha, no se han roto por ahora. No se en qué plazo pueden estar concluidas", dijo la fuente a Reuters bajo condición de anonimato.

May, quien antes del referendo de junio apoyaba permanecer dentro de la UE, ha prometido comenzar las negociaciones por el Brexit la semana próxima, pero quienes se oponen a su postura de un divorcio profundo piensan que su debilidad es una oportunidad para dar marcha atrás con esa estrategia.

Antes de la elección del jueves último May proponía un corte total con la UE, lo que implicaba salir del mercado único de Europe, limitar la inmigración y alcanzar un acuerdo aduanero a medida.

El ministro del Brexit, David Davis, ha insistido en que la postura sobre la salida de la UE no ha cambiado, pero en una reunión con legisladores el lunes May reconoció que se necesita construir un consenso más amplio para el Brexit y dejó en claro que escucharía a todas las voces de su partido sobre el asunto.

Menos de una semana antes del inicio de las conversaciones por el Brexit, May enfrenta pedidos contradictorios dentro de su propio partido, e incluso una propuesta para que grupos empresariales y legisladores de todos los partidos acuerden una posición nacional sobre las negociaciones más complejas para Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.

(Reporte adicional de Kate Holton en Londres y Padraic Halpin en Dublín, escrito por Guy Faulconbridge; editado en español por Hernán García)

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