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Imagen de archivo del emblema del Banco Central de Chile en la entrada de la sede principal en Santiago. 7 noviembre 2014.Los precios al consumidor en Chile cayeron sorpresivamente en diciembre y cerraron con un alza del 2,7 por ciento en 2016, un nivel por debajo de la meta que maneja el Banco Central y que despejaría el camino para un relajamiento de la política monetaria en el corto plazo. REUTERS/Iván Alvarado

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Por Antonio De la Jara

SANTIAGO (Reuters) - La inflación en Chile llegó a un 2,7 por ciento en 2016, su menor nivel en tres años en medio de una débil actividad económica, lo que despejaría el camino para el inicio de un período de relajamiento de la política monetaria este mes.

La cifra anualizada, que se ubicó por debajo de la meta del Banco Central del 3,0 por ciento, se alcanzó tras una sorpresiva caída del 0,2 por ciento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre, informó el viernes el Gobierno.

El IPC del mes pasado, que llegó a los 113,88 puntos, contrasta con el alza del 0,1 por ciento que esperaba el mercado en un sondeo de Reuters.

"La caída más grande de lo esperado en la inflación chilena (...) situándose aún por debajo del objetivo del banco central, sella probablemente el acuerdo para un recorte de la tasa de interés de 25 puntos base al 3,25 por ciento en la reunión de este mes", dijo Capital Economics en un informe.

El INE informó además que el indicador subyacente anotó una nula variación en diciembre y avanzó un 2,9 por ciento en 2016.

Luego de un largo período sobre el rango de tolerancia del Banco Central (de 2,0 a 4,0 por ciento), la inflación convergió más rápido de lo esperado hacia la meta del organismo en el segundo semestre del 2016, en medio de un tipo de cambio más estable y una debilitada demanda interna.

Las cifras de inflación se conocen un día después de que se informó que la actividad económica (Imacec) creció un 0,8 por ciento en noviembre, una cifra menor a la prevista que reforzó las expectativas de un recorte de la Tasa de Política Monetaria, que permaneció estable en 3,50 por ciento en 2016.

"Este registro negativo de inflación se suma al pobre Imacec, configurando un panorama de sorpresiva debilidad al cierre del 2016", dijo el banco BBVA en un informe. "No se puede descartar un recorte de 50 puntos base en la reunión de enero", agregó.

Ante el persistente bajo dinamismo de la economía y una menor inflación, el Banco Central ha reconocido la posibilidad de aumentar el estímulo monetario para dar un mayor impulso a la economía.

Algunos analistas esperan que el instituto emisor recorte su tasa referencial en 25 puntos básicos de manera sucesiva en los próximos tres meses.

"Tras esto, se mantendría la tasa en 2,75 por ciento, eventualmente hasta fin de año", dijo Benjamín Sierra, economista de Scotiabank.

Para todo el 2017, el Banco Central ha pronosticado una inflación del 2,9 por ciento, mientras que operadores esperan una variación anualizada del 2,8 por ciento.

(Reporte de Antonio de la Jara. Editado por Ana Laura Mitidieri)

Reuters