Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Fuertes vientos en la calle Ocean Drive de South Beach, en Miami Beach, mientras el huracán Irma llega al sur de Florida, Estados Unidos, 10 de septiembre de 2017. REUTERS/Carlos Barria

(reuters_tickers)

Por Andy Sullivan y Bernie Woodall

MIAMI/FORT MYERS, EEUU (Reuters) - Millones de personas se albergaban en refugios o viviendas con las ventanas tapiadas en Florida el domingo mientras el huracán Irma, una de las tormentas más poderosas registradas en el Atlántico, alcanzaba al estado norteamericano con vientos de 210 kilómetros por hora.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) proyectó mareas de tormenta potencialmente mortales, con una crecida del agua sobre tierra por hasta 4,6 metros a lo largo de algunas partes de la costa.

Al tiempo que la tormenta tocaba tierra en el archipiélago de los Cayos de Florida, en la punta sur del estado, lluvias torrenciales y vientos potentes dejaron sin energía a casi 800.000 casas y negocios en el continente, de acuerdo con las empresas de servicios públicos.

"Recen por nosotros", dijo el gobernador de Florida Rick Scott en una entrevista con ABC News. Su estado se preparaba para recibir a la masiva tormenta, que ya dejó un sendero de destrucción en el Caribe.

Irma, que causó una de las mayores evacuaciones en la historia de Estados Unidos, provocaría daños por miles de millones de dólares al tercer estado más poblado del país, un polo turístico mayor, con una economía que representa el 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) estadounidense.

Irma era un huracán de categoría 4 que a las 910 hora del Este de Estados Unidos (1310 GMT) llegó al Cayo Cudjoe, en una trayectoria que lo llevará a la costa de Florida en el Golfo de México cerca de ciudades como Tampa y St. Petersburg, dijo el CNH. Los expertos en pronósticos también alertaron que se podrían formar tornados en amplias partes del estado.

Irma, que mató al menos 22 personas mientras cruzaba por las islas del Caribe hacia Florida, ya dejó al menos un muerto en el estado. Trabajadores de emergencias en los Cayos de Florida dijeron que sacaron el cuerpo de un hombre de su camioneta, que había chocado contra un árbol en medio de los fuertes vientos.

Pero los funcionarios dicen que es el agua, no los vientos, lo que se debería temer más.

"La marejada tiene el mayor potencial para matar la mayor cantidad de personas y causar la mayor cantidad de daño", dijo Brock Long, administrador de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias en "Fox News Sunday".

El camino del huracán es "el peor de los escenarios" para la costa oeste de Florida y los cayos del estado, agregó.

TRUMP HABLA CON GOBERNADORES

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump habló con los gobernadores de Alabama, Georgia, Carolina del Sur y Tennessee, dijo la Casa Blanca.

En Miami, una mujer en el vecindario del Pequeño Haití dio a luz por sus propios medios mientras personal médico le daba indicaciones por teléfono, ya que los trabajadores de emergencias no pudieron llegar a ella, dijo la ciudad de Miami en Twitter. La madre y el recién nacido están ahora en un hospital.

Antes de la tormenta, los funcionarios de Florida ordenaron la evacuación de un total de 6,3 millones de personas, o alrededor de un tercio de la población del estado.

Pero algunos residentes del estado planeaban soportar el paso de la tormenta en sus casas. En Clearwater, en la mitad de la costa del estado sobre el Golfo de México, Sarah Griffin dijo que planeaba resistir en un armario en su casa de concreto, que había sido reforzada con tablones.

"Debes tener mucha cerveza, (ron) Captain Morgan, vodka, (y) lo superarás", dijo Griffin, de 52 años.

El CNH dispuso advertencias de huracán y de tormenta tropical extendiéndose casi por toda Florida hasta Georgia y Carolina del Sur, donde viven 20 millones de personas.

Irma llega pocos días después de que el huracán Harvey descargara cantidades récord de lluvia en Texas, causando inundaciones sin precedentes, dejando al menos 60 muertos y daños a la propiedad estimados en 180.000 millones de dólares. La temporada de huracanes del Atlántico aún tiene casi tres meses por delante, hasta noviembre.

(Reporte adicional de Sarah Marsh en Remedios, Marc Frank y Nelson Acosta en La Habana, Bernie Woodall, Ben Gruber y Andy Sullivan en Miami, Jeff Mason en Washington; Escrito por Scott Malone; editado en español por Gabriel Burin)

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Reuters