Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Corea del Norte volvió a desafiar los llamados para que reduzca su programa armamentista al disparar un misil balístico que cayó en el mar cerca de Rusia el domingo, días después de que un nuevo líder llegara al poder en Corea del Sur prometiendo involucrar a Pyongyang en el diálogo.

(reuters_tickers)

Por Ju-min Park y Idrees Ali

SEÚL/WASHINGTON, 14 mayo (Reuters) - Corea del Norte volvió a desafiar los llamados para que reduzca su programa armamentista al disparar un misil balístico que cayó en el mar cerca de Rusia el domingo, días después de que un nuevo líder llegara al poder en Corea del Sur prometiendo involucrar a Pyongyang en el diálogo.

El Comando del Pacífico de Estados Unidos dijo que estaba evaluando el tipo de misil, pero que "no era consistente con un misil balístico intercontinental". El análisis estadounidense de la amenaza no ha cambiado desde el punto de vista de la seguridad nacional, dijo un funcionario de Estados Unidos.

El ministro japonés de Defensa Tomomi Inada dijo que el misil podría ser de un nuevo tipo. El misil voló unos 30 minutos antes de caer en el mar entre la costa este de Corea del Norte y Japón. Corea del Norte ha hecho lanzamientos de prueba en esa dirección en forma consistente.

Un funcionario estadounidense, hablando bajo condición de anonimato, dijo que el misil cayó a 97 kilómetros al sur de la región rusa de Vladivostok.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tiene previsto discutir el martes el lanzamiento del misil de Corea del Norte, dijeron el domingo fuentes diplomáticas.

Por su parte, la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, calificó al lanzamiento como un mensaje de Pyongyang a Corea del Sur luego del triunfo electoral del presidente Moon Jae-in, quien asumió el miércoles.

"Primero hay que entrar en la cabeza de Kim Jong Un, él se encuentra en un estado de paranoia, increíblemente preocupado por cualquier cosa a su alrededor", dijo Haley en el programa "This Week" del canal de televisión ABC, refiriéndose al líder norcoreano.

Haley agregó que Estados Unidos "continuará ajustando los tornillos", refiriéndose a las sanciones y la labor con la comunidad internacional para presionar a Pyongyang.

La Casa Blanca mencionó a Rusia en una declaración sobre el lanzamiento. "Con el misil impactando tan cerca del suelo ruso -de hecho, más cerca de Rusia que de Japón- el Presidente no puede imaginar que Rusia esté satisfecha", dijo la Casa Blanca, refiriéndose al presidente estadounidense Donald Trump.

El lanzamiento sirvió como un llamado para que todas las naciones implementen sanciones más fuertes contra Corea del Norte, agregó.

El misil voló 700 kilómetros y alcanzó una altitud de más de 2.000 kilómetros, según funcionarios en Corea del Sur y Japón, más lejos y más alto que un misil de rango intermedio que Corea del Norte probó en febrero desde la misma Región de Kusong, al noroeste de su capital, Pyongyang.

Se considera que un misil balístico intercontinental tiene que tener una autonomía de más de 6.000 km.

Se cree que Corea del Norte está intentando desarrollar un misil intercontinental provisto de un arma nuclear que sea capaz de llegar a los Estados Unidos. Trump ha asegurado que no permitirá que eso ocurra.

Los expertos dijeron que la altitud que el misil probado el domingo alcanzó significó que fue lanzado en una trayectoria alta, que limitaría la distancia lateral que recorrió.

Pero si se disparara en una trayectoria estándar, tendría un alcance de al menos 4.000 kilómetros, dijeron expertos.

Kim Dong-yub, del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam en Seúl, dijo que estima que una trayectoria estándar le daría un alcance de 6.000 kilómetros.

"El lanzamiento puede de hecho representar un nuevo misil de largo alcance", dijo Jonathan McDowell del Centro Harvard Smithsoniano de Astrofísica, refiriéndose a la altitud estimada de más de 2.000 km. "Definitivamente es preocupante".

En declaraciones en Pekín, Dmitry Peskov, portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, dijo a los reporteros que Putin y el presidente chino Xi Jinping habían discutido la situación en la península coreana, incluyendo el último lanzamiento, y expresó "preocupaciones mutuas" sobre las crecientes tensiones.

Putin se encuentra en Pekín por una conferencia acerca del plan para una nueva "Ruta de la Seda".

(reporte adicional de Dustin Volz y Matt Spetalnick en Washington, Linda Sieg y Nobuhiro Kubo en Tokio, Christine Kim en Seúl y Ben Blanchard y Denis Dyomkin en Pekín; escrito por Jack Kim y Soyoung Kim)

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Reuters