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Niños iraquíes juegan durante la celebración de la festividad musulmana del Eid al-Fitr, en Mosul, Irak. 25 junio 2017. Los habitantes de la ciudad iraquí de Mosul celebraron el domingo su primera festividad musulmana del Eid en años sin Estado Islámico, después de que los militantes fueron expulsados de gran parte del lugar, y confiaron en que la batalla para recapturar la zona restante acabe pronto. REUTERS/Alaa Al-Marjani

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Por Alaa Marjani

MOSUL, Irak (Reuters) - Los habitantes de la ciudad iraquí de Mosul celebraron el domingo su primera festividad musulmana del Eid en años sin Estado Islámico, después de que los militantes fueron expulsados de gran parte del lugar, y confiaron en que la batalla para recapturar la zona restante acabe pronto.

Los niños se reunieron en plazas en la zona oriental. Algunos jugaban en viejos columpios y otros con pistolas y rifles de juguete, unos de los pocos permitidos por los militantes del EI cuando conquistaron la ciudad en 2014.

Los militantes implementaron una versión extrema del Islam que asociaba a los juguetes con caras, como las muñecas, con la idolatría. Animaron a los jóvenes a practicar con armas y cambiaron los libros de texto para reflejar su ideología militar. A los niños se les pedía que sumaran bombas o balas en sus ejercicios de matemáticas.

Para muchos, las celebraciones dominicales del Eid se vieron opacadas por la destrucción el miércoles del histórico minarete de Mosul a manos de los militantes, y por el temor al destino de miles de civiles atrapados en la Ciudad Vieja, aún bajo control del EI.

"No será un Eid verdadero hasta que no volvamos a casa", dijo un hombre sexagenario que fue desplazado desde la zona occidental de la ciudad, al otro lado del río Tigris, donde continúan los combates.

Algunos expresaron su tristeza por la destrucción de la Gran Mezquita de al-Nuri, con 850 años de antigüedad, y su minarete inclinado de 45 metros.

"El Eid no es lo mismo", afirmó un hombre que pidió no ser identificado, ya que el miedo sigue presente aunque las fuerzas iraquíes expulsaron hace meses a los insurgentes de la zona oriental de la ciudad.

Una coalición internacional liderada por Estados Unidos está prestando apoyo aéreo y terrestre a la ofensiva de 8 meses para expulsar a los militantes de su capital de facto en Irak. Unos 350 combatientes del EI, no iraquíes en su mayoría, defienden su bastión restante en la densamente poblada Ciudad Vieja, dijo un general el domingo.

(Escrito por Maher Chmaytelli; editado en español por Carlos Serrano)

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Reuters