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Un hombre llamado Jorge Williams, quien luce los colores de la bandera de Argentina en su capa y su cabello, saluda al llegar a votar en las elecciones primarias para los comicios legislativos de medio término en octubre en Buenos Aires, Argentina. 13 de agosto, 2017. REUTERS/Marcos Brindicci

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Por Nicolás Misculin y Maximiliano Rizzi

BUENOS AIRES (Reuters) - El Gobierno argentino lograba el domingo un respaldo clave a su proyecto económico liberal en las primarias para las elecciones legislativas de octubre, que le permitía superar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el principal distrito del país.

Según datos oficiales con el 20 por ciento de las mesas escrutadas, el exministro de Educación Esteban Bullrich obtenía el 36,95 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires, frente al 31,53 por ciento de Fernández, que busca su retorno político tras dejar el poder en 2015.

Las elecciones de medio término no modificarán radicalmente el equilibrio de fuerzas en el Congreso, donde ningún partido cuenta con mayoría, pero el presidente Mauricio Macri necesita una clara victoria de sus aliados para enviar el mensaje de que su programa liberal iniciado a fines del 2015 seguirá avanzando.

"Yo siento que este país y esta provincia se están transformando por primera vez en profundidad para ser algo distinto de verdad (...) Y eso es lo que escuchamos esta noche en la Argentina", dijo la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien cargó sobre sus espaldas la campaña proselitista del oficialismo.

Al haber una sola lista de candidatos por partido en la mayoría de los distritos, se espera que estas primarias sean en la práctica un amplio sondeo sobre el resultado de las elecciones de octubre, en las que se renovará un tercio del Senado y la mitad de los diputados nacionales.

Los ojos están puestos en la populosa provincia de Buenos Aires, donde la expresidenta Fernández se postuló a senadora con su propio frente de centroizquierda tras abandonar el peronismo, una amenaza para Cambiemos por su firme rechazo a la agenda de reformas de Macri.

Buenos Aires -que tiene muchas regiones pobres que son el mayor soporte de Fernández- representa más de un tercio de los votantes del país, por lo que se suele considerar ganador de los comicios legislativos al partido que se impone en ese distrito.

Una victoria clara en octubre le haría las cosas más fáciles al Gobierno para impulsar reformas pendientes, que considera esenciales para que repunte la economía.

"Temas como la reforma laboral, previsional e impositiva requerirán de un acuerdo. Ganando Buenos Aires, el Gobierno nacional entra más fortalecido a esta difícil negociación. Perdiendo, la enfrentará mucho más débil", dijo a Reuters el analista político Rosendo Fraga.

Muchos argentinos reconocen la mayor transparencia que ha impulsado la gestión de Macri luego de asumir en el 2015, pero aún sufren por una rezagada economía que recién comienza a despegar y por una galopante inflación que apenas muestra señales de moderarse.

El oficialismo superó en votos a sus opositores en algunos de los demás distritos importantes del país, lo que lo convertía en la fuerza más votada a nivel nacional.

La victoria le permitirá al Gobierno ganar respaldo en los mercados. Desde que Fernández anunció a fin de junio su candidatura a senadora, el peso argentino se depreció un 9 por ciento frente al dólar, por el temor de los inversores ante la posibilidad de una vuelta a sus políticas intervencionistas.

(Con reporte adicional de Walter Bianchi, Eliana Raszewski y Jorge Otaola. Editado por Pablo Garibian)

Reuters