Por Vivian Sequera y Daniel Ramos

LA PAZ, 28 oct (Reuters) - El oficialismo y la oposición de Bolivia cerraron el lunes con multitudinarias manifestaciones en favor y en contra el presidente Evo Morales, cuyo principal rival en los comicios de hace una semana aseguró que o va preso o a la presidencia.

Al final de una jornada de paro y escaramuzas en La Paz y en otras localidades, la policía informó que en la ciudad de Santa Cruz, centro agrícola e industrial de Bolivia, cinco personas resultaran heridas de bala en choques entre partidarios y opositores de Morales.

El comandante policial de Santa Cruz, Igor Echegaray, dijo a periodistas en esa población que los heridos estaban siendo atendidos, pero no dio detalles sobre lo ocurrido y sólo agregó que buscaban a un hombre que sería el autor de los disparos.

La nación andina vive manifestaciones desde que el 20 de octubre cuando el Tribunal Supremo Electoral (TSE) suspendió abruptamente la publicación de un recuento de votos de la jornada electoral de ese día que mostró que Morales debería medirse a su más cercano contrincante, el expresidente Carlos Mesa, en una segunda vuelta el 15 de diciembre.

Al reanudarse el conteo de votos un día después se produjo un cambio de tendencia en favor del mandatario y el recuento final, divulgado el 25 de octubre, mostró que Morales, de Movimiento Al Socialismo (MAS), obtuvo el 47,08% frente al 36,51% de Mesa, de la agrupación Comunidad Ciudadana.

Con miles de manifestantes de ambos bandos en las calles el lunes, Mesa encabezó al final de la tarde un acto en el sur de la ciudad, mientras Morales estuvo en la población de El Alto, una ciudad satélite vecina a La Paz.

Entre un mar de banderas rojas, amarillas y verdes de Bolivia que llevaban sus partidarios, los políticos se acusaron mutuamente de provocar violencia en la calle y de no dar su brazo a torcer: Morales volvió a declararse victorioso y Mesa ratificó sus denuncias de fraude.

"Quiero decirle a Álvaro García Linera (vicepresidente), a pecho descubierto (...) Me acusa de generar violencia mintiendo descaradamente. Debo decirle aquí estoy, o voy preso o voy a la Presidencia", dijo Mesa en medio de aplausos.

En una conferencia de prensa al mediodía, García señaló al expresidente de incitar hechos violentos como la quema de sedes electorales regionales la semana pasada.

"No tenemos miedo carajo!!! (...) Señor Morales, señor García Linera, no hay opción para el miedo, no hay opción para el retroceso, no hay opción para rendirse. Estamos decididos a enfrentar el autoritarismo camino a la dictadura, el autoritarismo que pretende robarnos una elección", agregó.

Poco después, Morales dijo lamentar que "algunos grupos no reconozcan el triunfo del pueblo boliviano".

"Algunos piden sus paros hasta que se vaya Evo. Unos dicen nuevas elecciones, otros dicen segunda vuelta (...). Hermanas y hermanos: tienen que entender que hemos ganado en la primera vuelta", dijo Morales en una concentración la noche del lunes.

Ratificó su anuncio del fin de semana de convocar una segunda vuelta si una auditoría encontraba evidencias de fraude. El sábado, el presidente advirtió además que sus seguidores de zonas rurales podrían cercar las ciudades en caso de que continúen las protestas.

CALLES VACÍAS

Las calles de La Paz estaban casi vacías, los comercios cerrados. Las oficinas de la Alcaldía, en manos de la oposición, no abrieron, tampoco los colegios, y había pocos buses y taxis circulando en un paro convocado por la oposición.

Por la noche Freddy Mamani, del oficialismo, dijo en el acto de Morales que la oposición tenía las "horas contadas" para desbloquear la capital porque caso contrario lo harían partidarios del presidente.

En el sur de La Paz, donde habitan mayoritariamente ciudadanos de clase media, se veían bloqueos viales con autos, palos y cuerdas. Un escenario similar ocurría en las barriadas más humildes del norte de la ciudad, según testigos Reuters.

En Santa Cruz, en paro desde el miércoles pasado, partidarios de Morales marcharon por una barriada levantando enormes piedras de las barricadas opositoras en las calles, enfrentándose con palos a la policía y rivales por igual entre nubes de gas lacrimógeno, según testigos de Reuters.

"Estamos exigiendo que nuestro voto se respete", dijo Marta Colque, de 32 años, que cuida niños en una guardería. El presidente Morales "quiere salirse con su capricho (...) quedarse eternamente" en el cargo, agregó Colque parada en un bloqueo vial en el centro de La Paz.

(Reporte de Vivian Sequera y Daniel Ramos. Reporte adicional de Mónica Machicao y Sergio Limachi en La Paz y Ueslei Marcelino en Santa Cruz. Editado por Gabriela Donoso)

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