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Trabajadores municipales limpian la calle frente al edificio del Congreso en Asunción un día después de una manifestación contra un posible cambio en la ley para permitir la reelección presidencial, Paraguay, 1 de abril, 2017. Manifestantes contra la reelección continuaban en vigilia en las plazas frente al Congreso paraguayo mientras los diputados definían una sesión clave para aprobar la modificación de la Constitución, que desató una de las protestas más violentas de las últimas décadas. REUTERS/Jorge Adorno

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ASUNCIÓN (Reuters) - Manifestantes contra la reelección continuaron en vigilia en las plazas frente al Congreso paraguayo el fin de semana, mientras el presidente Horacio Cartes convocó a los sectores políticos al diálogo buscando reducir la tensión tras los violentos disturbios del viernes.

Jóvenes recogían firmas contra la enmienda constitucional que habilita al mandatario a postularse por un período más, frente al edificio legislativo que el viernes ardió en llamas poco después de que 25 senadores aprobaran a puertas cerradas la iniciativa.

Cartes, que enfrenta la presión de devolver la calma al país, propuso la apertura de un amplio debate con representantes de la Iglesia, de los tres poderes del Estado y con presidentes de los principales partidos políticos.

"Mi propuesta es iniciar este diálogo y determinar las prioridades para lograr un gran acuerdo por encima de los intereses sectarios", dijo en un mensaje grabado el gobernante, quien el lunes extenderá las invitaciones a los involucrados.

Manifestantes irrumpieron en el edificio y lo prendieron fuego, en una noche de furia en la que destrozaron otras instalaciones y vehículos, y se enfrentaron a piedras con las fuerzas del orden.

La tensión creció cuando policías ingresaron en la sede del Partido Liberal, el segundo mayor del país, y dispararon matando por la espalda a un joven. Tras los incidentes, el presidente destituyó al ministro del Interior y al jefe de la Policía.

Políticos de la oposición advirtieron sobre la posibilidad de nuevos desbordes si los legisladores siguen adelante con el plan.

"Lo más importante es el retiro del pedido de enmienda (...) si no se desactiva esto, estamos ante una bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento", dijo a periodistas el intendente de Asunción, Mario Ferreiro.

Se esperaba que la Cámara de Diputados tomara una decisión sobre la sanción del proyecto el martes, pero el llamado del presidente podría demorar las cosas. Una vez aprobada la enmienda, debe ratificarse mediante un referendo.

Antes de conocerse el mensaje del presidente, sus aliados sugirieron que seguirán adelante con el plan que también beneficia al ex presidente socialista Fernando Lugo.

"El proyecto de enmienda se va a debatir cuando los diputados consideren pertinente y tengo la convicción de que será aprobado", dijo la senadora oficialista Lilian Samaniego.

Los disturbios opacaron una asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo que era vista como una oportunidad para que el país, que ha registrado un sólido crecimiento económico los últimos años, se mostrara al mundo.

(Reporte de Daniela Desantis y Mariel Cristaldo, editado por Patricia Avila)

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Reuters