Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Francois Fillon, ex primer ministro francés, miembro del partido político de los republicanos y candidato a la presidencia francesa de 2017 en el centro-derecha francés, reacciona mientras asiste a un mitín en Niza, Francia. 17 de abril 2017. El candidato conservador François Fillon está luchando para salvar su carrera política en las elecciones presidenciales francesas después del revés que ha sufrido su campaña por un escándalo de trabajos falsos.REUTERS/Eric Gaillard TPX IMAGES OF THE DAY

(reuters_tickers)

Por Adrian Croft

PARÍS (Reuters) - El candidato conservador François Fillon está luchando para salvar su carrera política en las elecciones presidenciales francesas después del revés que ha sufrido su campaña por un escándalo de trabajos falsos.

La campaña en la que llegó a ser el claro favorito entró en crisis en enero tras la publicación en un semanario satírico que su mujer, Penelope, había recibido cientos de miles de euros por trabajos sin apenas contenido, entre otros como la asistente parlamentaria del ahora candidato.

El ex primer ministro ha negado haber cometido irregularidades. Pero la polémica y la manera en que respondió a ella ha minado la imagen que Fillon -un católico practicante de 63 años- había cultivado en 36 años de actividad política.

Le han acusado de hipócrita ya que propone una terapia de choque para la economía de Francia, que incluye fuertes recortes del gasto público, reducir medio millón de empleos en el sector público y poner fin a semana laboral de 35 horas.

Fillon se sitúa en las encuestas detrás de la líder de ultraderecha Marine Le Pen y del centrista Emmanuel Macron, pero aún tiene la esperanza de entrar en la segunda vuelta del 7 de mayo, que enfrentará a los dos candidatos con más apoyos de la primera vuelta del 23 de abril.

Admirador de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, Fillon es un conservador en lo social que quiere limitar los derechos de adopción de las parejas homosexuales. También ha llamado a mejorar las relaciones con Rusia.

Fillon se ha mostrado como el hombre que llevará a Francia a una "gran transformación, casi una revolución" que dice que el país necesita tras años de lento crecimiento bajo el Gobierno del presidente socialista François Hollande.

A pesar de las diversas retiradas de apoyos y de las encuestas, que mostraban que la mayoría de los votantes querían que se retirase, Fillon resistió la presión en el seno de su partido para que diese un paso al lado.

Él alegó que era víctima de un complot del Gobierno para destruir su candidatura filtrando información a los medios sobre él. Aseguró que el plan se llegaba hasta Hollande, acusación negada por la oficina del presidente.

Fillon derrotó sorprendentemente en las primarias de los conservadores al ex presidente Nicolas Sarkozy y al ex primer ministro Alain Juppé.

A pesar de haber estado al frente de varios ministerios a lo largo de los años, Fillon ha mantenido, en general, un perfil bajo. A pesar de su fino y refinado comportamiento, Fillon mostró su temple como ministro de Asuntos Sociales, Trabajo y Solidaridad en 2003, cuando se enfrentó a las protestas por su reforma de la edad de jubilación.

A Fillon, que tiene cinco hijos con su esposa, nacida en Reino Unido, le gusta conducir coches de carreras en el famoso circuito de Le Mans, cerca de su feudo político en el oeste de Francia.

(Información adicional de Brian Love y Sophie Louet; Editado por Richard Balmforth; Traducido por Alba Asenjo)

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Reuters